Previa China 2017 I: Certeza o espejismo

Australia siempre es un estreno que llena de esperanzas a algunos por dos motivos: por hacerlo bien o hacerlo mal. Ferrari está en ese primer grupo mientras McLaren está en el segundo. Son dos ejemplos que pueden vivir dos sensaciones muy distintas. En Maranello, sus esperanzas, están depositadas en confirmar un buen inicio de campaña; y en Woking, en que llegue un momento que despierten de la pesadilla en la que viven. China es un buen termómetro para ver si Vettel y Kimi tienen una herramienta adecuada para optar al campeonato, y si Alonso y Vandoorne tienen que echarse a temblar con un monoplaza repleto de carencias.

Las rectas de Shanghái, sus curvas rápidas y otras muy lentas son una prueba mucho más realista que el trazado semiurbano de Melbourne. Ganar en Albert Park no te garantiza que serás capaz de hacerlo en el resto de pistas del mundial y, por fortuna para McLaren, tampoco que estés en el vagón de cola para siempre. Los británicos acabaron casi con sus dos coches después de que las expectativas no les dieran ni el crédito suficiente ni para iniciar la carrera. Sí, un pobre rendimiento, pero mayor de lo esperado y que es lo único positivo que se pudieron llevar de Australia. Lo único porque si comparamos el circuito oceánico con el asiático pueden pensar que van a sufrir, y mucho. El propulsor Honda es un fiasco que, además, destapa las carencias de un MCL32 que las tiene.

Frente a las dudas más que razonables de McLaren están los buenos presagios de Ferrari después de una carrera en la que demostraron ritmo, inteligencia y potencia. Tienen la oportunidad de demostrar que no fue un espejismo y que pueden luchar contra Mercedes por el mundial de 2017. Pero cuidado, no lo van a tener fácil porque uno de sus aciertos, el estratégico, será difícil de repetir en otras carreras en las que Hamilton y Bottas ya van a saber que entrar antes de tiempo a cambiar neumáticos es una maniobra que puede comprometer su posición por culpa del tráfico. Los chicos de la marca de la estrella buscarán que el primer golpe de Ferrari se quede en una anécdota aunque podemos tener una certeza casi absoluta de que no será así y que tendremos pelea entre ambos equipos y, ojalá, se unan a ellos unos Red Bull con un inicio de año dubitativo pero que siempre progresan. China, dictará sentencia.

Previa China 2016 II: Recordemos 2015

La temporada 2015 se convirtió en la de los "pasos". Adelante, hacia atrás, grandes, pequeños, de gigante, sorprendentes, esperados, fortuitos... Los había de todos los tipos y con múltiples protagonistas, algo que, hasta ese momento, nos ofreció bastantes variables de una carrera de F1 a otra. Aunque, a simple vista, vimos que la cita en Shanghái tuvo mucho parecido con la de Australia, lo observado en China nos daba muchas razones para pensar que no era así. Es cierto que el podio fue exacto al de Melbourne y que, sin el abandono de Kimi en la primera carrera, hasta las 5 primeras posiciones podían haberse repetido. Había muchas similitudes y también muchos matices que las diferenciaron.

El primer matiz es que Mercedes retomó su hegemonía después de la contundente victoria de Vettel en Malasia. La abrumadora exhibición de los campeones en Australia puede que les hiciera dar un par de pasos hacia atrás, por aquello de la fiabilidad, de verse superiores y, quién sabe, por no abusar. Entre ese recato y el calor de Sepang, Ferrari aprovechó para confirmar que en 2015 serían los encargados de pescar cuando Hamilton Rosberg dejasen la presa sin cazar. Los alemanes iban con velocidad de crucero e iba a ser difícil que los italianos les alcanzarán pero está claro que los de Maranello eran los ganadores de esta particular "guerra de pasos". En sólo tres citas superaron con solvencia y sin sufrimiento el número de podios que Alonso logró en 2014 pasado con un F14-T que, en los grandes premios más favorables para ellos, era el 4º coche.

Williams reculó mucho ese invierno pero gracias a su estrecha relación con Mercedes vieron como, en China, pudieron recuperar parte de esos pasos perdidos. Se quedaron atrás, estancados en una progresión que no terminaron de cerrar en 2014 y que convirtió en involución para 2015 y, como vemos ahora, 2016. Pero claro, a su suministrador de motores le interesaba (y le interesará) que sus clientes estén más cerca y que hagan que la amenaza de Ferrari u otros equipos se diluya aún más. En Shanghái no llegaron a poner en apuros el podio de Vettel, pero sí su posición en parrilla. Con Massa Bottas entre los Mercedes y los de Maranello está claro que Rosberg y Hamilton iban a respirar mucho más tranquilos.

Pero si los de Grove perdieron terreno, qué decir de los de Milton Keynes. Cuando muchos esperábamos que los titubeos y problemas iniciales de Red Bull diesen paso a una mayor contundencia, a una reacción, nos encontramos con la carrera de China. Aunque parezcaexagerado, entonces eran los ganadores (negativos) de esa guerra de pasos. En un mes de temporada pasaron de ser la alternativa y la amenaza para Mercedes a un espejo con dos caras en el que se miraba la otra decepción de estas primeras semanas: McLaren. Los de Woking se veían reflejados en los coches de la bebida energética porque compartían concepto y aspiraciones, y también porque no querían que a su proyecto le pase lo mismo: que una ambiciosa aerodinámica ahogara el rendimiento de un motor problemático.

El Red Bull sufrió para puntuar en las primeras carreras de 2015. Su involución respecto a 2014 era clara, y su guerra con Renault podía acabar con una de las relaciones más fructíferas de la F1. Pudimos establecer muchas comparaciones con su equipo "espejo" y, lo normal, era que el perjudicado fuera el recién llegado y no el original, pero no fue así. El mayor consuelo de McLaren, además de acabar la carrera con sus dos coches, fue que, en China, llegaron a plantar cara y poner en aprietos a un coche que hereda las señas del éxito durante un lustro. Las desgracias de uno no se tenían por qué repetir en el otro, y eso era lo que querían en Woking: aprovechar las deficiencias de su ejemplo para evitar errores y tomar prestado un concepto ganador, difícil de llevar a cabo, pero ganador.

Cada vez era más negativo con el planteamiento de McLaren y Honda con su nueva relación pero ni con ese pesimismo conseguía eliminar las buenas sensaciones que me transmitía un proyecto criticado hasta el hartazgo. En un deporte en el que el fin último es ser más rápido que nadie es una contradicción tomarse las cosas con calma y pedir paciencia, es cierto, pero mientras todo se cree gracias al ingenio y el trabajo humano es lo más sensato, diría más, lo único sensato. Como siempre digo: "Soy 'ferrarista', pero ante todo, me gusta la F1"; y por eso me fastidiaba que McLaren no sea una maquina competitiva desde el minuto cero, como me molestaba la distancia que ha perdido Williams y el abismo que se dejó Red Bull. Soñé con una competición que en 2015 no tuviese 5 equipos capaces de ganar el mundial, pero que sí me hiciese pensar que la tendría en 2016. No me resistía a dejar de pensar así, por esas fechas, porque la realidad me devolvió poco a poco a dar otro año de plazo y esperar a un 2017 con más lucha. Ya en 2015 creía que la F1 se jugaba gran parte de su credibilidad, de su viabilidad... de su futuro. Entonces esperaba que en los meses que nos restaban de 2015 lograran crear expectativas de lucha para los siguientes ejercicios porque, como ya vemos en 2016, podía ser un golpe difícil de remontar, aunque sea gracias a otra gran pirueta más realizada en este 'gran circo' que es la Fórmula 1.

Previa China 2016 I: Repaso histórico

Aunque nos parezca que en Shanghái se disputan carreras desde anteayer, la verdad es que la próxima cita será la decimotercera en tierras chinas. Con la inspiración del carácter chino 'shang' (上) el omnipresente Tilke diseñó un calco de algunas de sus anteriores creaciones, pero con algunos rasgos especiales: las cuatro primeras curvas enlazadas son un reto con varios giros que superan los 180º; la larga recta viene precedida de otros vértices muy exigentes y finaliza en una herradura muy cerrada; y la entrada a 'boxes' es una de las más exigentes de toda la temporada. Con estos ingredientes sobre la mesa, el 26 de septiembre de 2004 se disputó la primera carrera en el gigante asiático.

Rubens Barrichello se convirtió en el primer 'poleman' y ganador; y Schumacher marcó el que, hasta hoy, sigue siendo el récord del circuito. En el podio, junto al brasileño nos encontramos con Button y Kimi, que en 2009 2007 lograron la victoria. En la nómina de ganadores también nos encontramos a Schumi, Vettel Rosberg; y a  Alonso Hamilton, los únicos que han repetido en lo más alto del cajón en China, aunque el británico dobla los registros del español. Lewis, además de sus 4 triunfos, es quien ha conseguido más vueltas rápidas (3), y que ha salido más veces (5) desde la primera posición de la parrilla. Salir entre los tres primeros es un buen camino para luchar por la victoria, pero el clima de Shanghái ofrece muchas posibilidades: Schumacher y Button consiguieron imponerse a los demás saliendo desde la tercera línea de la parrilla.

Para Alonso, segundo en la clasificación de vueltas lideradas (119), China es un buen territorio. Además de las dos victorias, ha conseguido dos segundos puestos, un tercero, tres cuartos, y ha terminado las otras cuatro carreras, puntuando en todas menos la de 2015. El asturiano es el único piloto que había completado todas las vueltas que se habían disputado en Shanghái hasta que en su temporada de regreso a McLaren fue doblado por la cabeza de carrera; y sólo su actual compañero se acerca a los buenos datos del español, aunque el inglés, también doblado en 2015, perdió otra vuelta en 2008. El papel del inglés, el de Alonso o incluso el de Rosberg en este circuito tiene luces y muy pocas sombras; al contrario del que muestran sus supuestos dominadores. Vettel si ejerce como dominador, y a eso a pesar de que sólo ha traducido una de sus tres poles en victoria, sus actuaciones son muy buenas desde su etapa en Toro Rosso; y ha puntuado en todas las carreras y dando todas las vueltas que podía dar.

En el lado opuesto tenemos a Hamilton. Es el único que ha ganado cuatro veces, y podría haberlo hecho en más ocasiones, pero todos sus buenos resultados posteriores están eclipsados por lo ocurrido en 2007. La lucha entre los dos McLaren hacía que el resto de equipos y pilotos pasasen casi desapercibidos. Lewis estaba en disposición de dar un puñetazo en la mesa y convertirse en campeón del mundo, pero él y su equipo se equivocaron al mantenerse en pista demasiadas vueltas con neumáticos de lluvia. Y la lógica se impuso a la ambición...

Antes de terminar vuelvo a hablar de lo qué podemos esperar del español en esta pista, y es que China tiene una curiosa relación con Alonso. Sólo tenemos que recordar lo ocurrido en 2013. El de Ferrari se reivindicó como un aspirante al título, y en aquellas fechas se veía como algo posible. Su rendimiento en la ciudad asiática es muy indicativo de lo que podemos esperar para el resto del año... pero tampoco nos volvamos locos: en 2012 finalizó 9º y llegó con opciones hasta la última carrera. Terreno propicio para ver si el paso adelante de McLaren es real, sí Ferrari está en condiciones de pelear por victorias o si Red Bull y Williams pueden acercarse al podio. Dudas que despejar ante una certeza: Mercedes domina en esta pista, incluso cuando no eran el temible equipo de 2014 y 2015, y en 2016 lo volverá a ser. Cualquier amenaza parece casi imposible y sólo las supersticiones, y Rosberg, parece que pueden acabar con el dominio de Hamilton en esta pista. En la carrera 4 (número de la mala suerte en China) perdió un mundial en la grava así que, ¿qué pasará en la 13? Lewis, con su doble 4 como dorsal, ya ha desafiado a la suerte, veremos si le sigue saliendo bien.

China 2015: Pasos, pasitos y piruetas

Esta temporada se está convirtiendo en la de los "pasos". Adelante, hacia atrás, grandes, pequeños, de gigante, sorprendentes, esperados, fortuitos... Los hay de todos los tipos y con múltiples protagonistas, algo que, de momento, nos está ofreciendo bastantes variables de una carrera de F1 a otra. Aunque parezca que tiene mucho parecido con Australia, lo visto en China nos da muchas razones para pensar que no es así. Es cierto que el podio es exacto al de Melbourne y que, sin el abandono de Kimi en la primera carrera, hasta las 5 primeras posiciones podían haberse repetido. Hay muchas similitudes y también muchos matices que lo diferencian.

El primer matiz es que Mercedes ha retomado su hegemonía después de la contundente victoria de Vettel en Malasia. La abrumadora exhibición de los campeones en Australia puede que les hiciera dar un par de pasos hacia atrás, por aquello de la fiabilidad, de verse superiores y, quién sabe, por no abusar. Entre ese recato y el calor de Sepang, Ferrari aprovechó para confirmar que este año serán los encargados de pescar cuando Hamilton y Rosberg dejen la presa sin cazar. Los alemanes van con velocidad de crucero y será difícil que los italianos les alcancen pero está claro que los de Maranello son los ganadores de esta particular "guerra de pasos". En sólo tres citas han superado con solvencia y sin sufrimiento el número de podios que Alonso logró el año pasado con un F14-T que, en los grandes premios más favorables para ellos, era el 4º coche.

Williams ha reculado mucho este invierno pero gracias a su estrecha relación con Mercedes han visto como, en China, pueden recuperar parte de esos pasos perdidos. Se han quedado atrás, estancados en una progresión que no terminaron de cerrar en 2014 y que se ha convertido en involución para esta campaña. Pero claro, a su suministrador de motores le interesa que sus clientes estén más cerca y que hagan que la amenaza de Ferrari se diluya aún más. En Shanghái no han llegado a poner en apuros el podio de Vettel, pero sí su posición en parrilla. Con Massa y Bottas entre los Mercedes y los de Maranello está claro que Rosberg y Hamilton respirarán mucho más tranquilos.

Pero si los de Grove han perdido terreno, qué decir de los de Milton Keynes. Cuando muchos esperábamos que los titubeos y problemas iniciales de Red Bull diesen paso a una mayor contundencia, a una reacción, nos encontramos con la carrera de China. Aunque parezca exagerado, ahora mismo son los ganadores (negativos) de esa guerra de pasos. En un mes de temporada han pasado de ser la alternativa y la amenaza para Mercedes a un espejo con dos caras en el que se mira la otra decepción de estas primeras semanas: McLaren. Los de Woking se ven reflejados en los coches de la bebida energética porque comparten concepto y aspiraciones, y también porque no quieren que a su proyecto le pase lo mismo: que una ambiciosa aerodinámica ahogue el rendimiento de un motor problemático.

El Red Bull ha sufrido para puntuar en sus tres carreras. Su involución es clara, y su guerra con Renault puede acabar con una de las relaciones más fructíferas de la F1. Podríamos establecer muchas comparaciones con su equipo "espejo" y, lo normal, es que el perjudicado fuera el recién llegado y no el original, pero no es así. El mayor consuelo de McLaren, además de acabar la carrera con sus dos coches, es que, en China, han llegado a plantar cara y poner en aprietos a un coche que hereda las señas del éxito durante un lustro. Las desgracias de uno no se tienen por qué repetir en el otro, y eso es lo que quieren en Woking: aprovechar las deficiencias de su ejemplo para evitar errores y tomar prestado un concepto ganador, difícil de llevar a cabo, pero ganador.

Cada vez soy más negativo con el planteamiento de McLaren y Honda con su nueva relación pero ni con ese pesimismo consigo eliminar las buenas sensaciones que me sigue transmitiendo un proyecto criticado hasta el hartazgo. En un deporte en el que el fin último es ser más rápido que nadie es una contradicción tomarse las cosas con calma y pedir paciencia, es cierto, pero mientras todo se cree gracias al ingenio y el trabajo humano es lo más sensato, diría más, lo único sensato. Como siempre digo: "Soy 'ferrarista', pero ante todo, me gusta la F1"; y por eso me fastidia que McLaren no sea una maquina competitiva desde el minuto, como me molesta la distancia que ha perdido Williams y el abismo que se ha dejado Red Bull. Soñé con una competición que en 2015 no tuviese 5 equipos capaces de ganar el mundial, pero que sí me hiciese pensar que la tendría en 2016. No me resisto a dejar de pensar así. Creo que este año la F1 se juega gran parte de su credibilidad, de su viabilidad... de su futuro, y si en los meses que nos restan de temporada no logran crear expectativas de lucha para los próximos años puede que sea un golpe difícil de remontar, aunque sea gracias a otra gran pirueta más realizada en este 'gran circo' que es la Fórmula 1.

China 2014: Dos vueltas de menos o de más

El lío que tenían en Shanghái con las banderas ha sido para no olvidar. Que si saco azules para pilotos que luchan por posición, no enseño las amarillas con Rosberg cruzado en clasificación en medio de la pista y, para rematar, enseña ajedrezada una vuelta antes del final. Esta chapuza ha sido lo más "preocupante" para un Hamilton que ha liderado 163 de los últimos 166 giros disputados en la F1. Si no fuese porque, en una carrera sin coche de seguridad, dos coches que no son Mercedes han terminado a menos de medio minuto de Lewis, el incidente me hace pensar en una solución, a la inversa, para igualar la contienda: que los chicos de la marca de la estrella den una vuelta más que sus rivales, o que tengan que doblarlos.

No es ninguna sorpresa decir que dominan, que su ventaja es insultante o que la distancia respecto a los demás es tremenda. Hamilton, sin la presión de Rosberg, ha ido a medio gas desde la primera vuelta. Su compañero, que ha tenido trabajo extra porque en el muro no podían leer su telemetría, ha remontado después de una mala salida con choque incluído. Nico sigue primero  en la clasificación del mundial, pero visto lo visto, en Montmeló tiene pinta de que el británico volverá a liderar un campeonato, algo que no ocurre desde Canadá 2012. A pesar de todo, este año estoy decidido a derrochar optimismo. El resto de la armada "Mercedes", vease McLaren, Force India y Williams, no terminan de convencer; pero los esfuerzos de Red Bull y Ferrari parece que si empiezan a dar sus frutos. Los otros dos grandes equipos de la parrilla hablan de pasitos, son realistas y, casi, negativos. Aún así, me niego a pensar que austriacos e italianos tiren por tierra una temporada con pilotos como Alonso, Vettel, Kimi y Ricciardo. El australiano está firmando un inicio de temporada muy bueno y los otros tres... suman 7 títulos de campeones. Con eso está dicho todo.

Entre ellos nos encontramos con Alonso, que por fin logra el primer podio de 2014. Que lo haya hecho en la primera carrera de Mattiacci como jefe de la 'Scuderia' es una anécdota que sirve al español para recordar a Domenicali. Unas palabras que volverán a alimentar rumores sobre la mala relación entre Fernando y Montezemolo, y la marcha del español a McLaren y otro equipo; pero que son una muestra de respeto a alguien que no ha estado acertado pero que no merecía una despedida así. Alonso ha peleado al límite para subir al cajón, pero las sensaciones son buenas. El "pasito" dado por Ferrari ha hecho que de ser 9º con mucho sufrimiento se haya pasado a ser 3º con esfuerzo.Y lo bueno, no para los italianos, pero si para la competición, es que Red Bull también está ahí. Ojalá se cumplan mis deseos y, más pronto que tarde, Alonso, Vettel, Räikkönen y Ricciardo se unan a la lucha, e impidan que Hamilton y Rosberg sigan paseandose este año.

Previa China 2014 II: ¿Qué pasó en 2013?

Lo primero que hay que recordar es la nefasta gestión de Red Bull después de el bochornoso capítulo 'Multi 21' de Malasia 2013. No disimularon en ningún momento, e intentaron que, de forma descarada, Webber tirase la toalla para no ser ellos quienes le den la patada... cosa que acabó sucediendo. Y esa obsesión les pasó factura en China hasta con Vettel, que intentó hacer un podio sin tener opciones para alcanzarlo. Además, pudo perder bastantes puntos ante unas posibles sanciones, ya que fue uno de los pilotos investigados por usar el DRS con banderas amarillas. Eso si, el australiano, con la pifia de su equipo con el carburante en clasificación y la tuerca que no se apretó en carrera, fue el principal perjudicado.

Y ahora lo bueno... claro, para mi que soy ferrarista. En la carrera de Shanghái pude sonreír plenamente por el buen trabajo hecho todo el fin de semana por Ferrari. Nada de polémicas ni suspicacias entre sus dos pilotos. Un ritmo inalcanzable para sus rivales. Una gestión y estrategia adecuada. Después de la gran colleja que merecieron en Malasia llegaron con la lección aprendida y los deberes hechos. La cruz se la llevó Massa, que fue el ejemplo de lo que pasa cuando te metes en tráfico desde las primeras vueltas.

Los Lotus seguían demostrando que tenían un gran coche, y la mala salida privó a Kimi de luchar por la victoria, aunque viendo el ritmo de Alonso fue imposible que el finés le hubiese dado demasiada guerra.

Hamilton sudó su podio, pero demostró que le estaba cogiendo muy rápido el tono al Mercedes, para posicionarse como un gran rival por el campeonato en pleno proceso de aprendizaje para no destrozar sus ruedas y gestionar las carreras con inteligencia.

El excompañero de Lewis hizo un gran trabajo. Button intentaba que su McLaren progresase, con la conservación de neumáticos como punto fuerte.

Previa China 2014 I: Repaso histórico

Aunque nos parezca que en Shanghái se disputan carreras desde anteayer, la verdad es que la próxima cita será la undécima en tierras chinas. Con la inspiración del caracter chino shang (上) el omnipresente Tilke diseñó un calco de algunas de sus creaciones, pero con algunos rasgos especiales: las cuatro primeras curvas enlazadas son un reto con varios giros que superan los 180º; la larga recta viene precedida de otros vértices muy exigentes y finaliza en una herradura muy cerrada; y la entrada a boxes es una de las más exigentes de toda la temporada. Con estos ingredientes sobre la mesa el 26 de septiembre de 2004 se disputó la primera carrera en tierras chinas.

Rubens Barrichello se convirtió en el primer poleman y ganador, y Schumacher marcó el que, hasta hoy, sigue siendo el récord del circuito. En el podio, junto al brasileño nos encontramos con Button y Kimi, que en 2009 y 2007 lograron la victoria. En la nómina de ganadores también nos encontramos a Schumi, Vettel y Rosberg; y a Hamilton y Alonso, los únicos que han repetido en lo más alto del cajón en China. El británico es el corredor que ha conseguido más vueltas rápidas (2), y que ha salido más veces (3) desde la primera posición de la parrilla, una cifra que comparte con Sebastian. Salir entre los tres primeros es un buen camino para luchar por la victoria, pero el clima de Shanghái ofrece muchas posibilidades: Schumacher y Button consiguieron imponerse a los demás saliendo desde la tercera línea de la parrilla.

Para Alonso, que encabeza la clasificación de vueltas lideradas (119), China es un buen territorio. Además de las dos victorias, ha conseguido dos segundos puestos, tres cuartos, y en las otras tres carreras acabó puntuando. El asturiano es el único piloto que ha completado todas las vueltas que se han disputado en Shanghái, y sólo Button se acerca a los buenos datos del español, aunque el inglés fue doblado y perdió una vuelta en 2008, así que ha conseguido terminar todas las carreras en China pero no completar todos sus giros ni puntuar siempre. El papel del inglés, el de Alonso o incluso el de Rosberg en este circuito tiene luces y muy pocas sombras; al contrario del que muestran sus supuestos dominadores. Vettel si ejerce como dominador, y a eso a pesar de que sólo ha traducido una de sus tres poles en victoria, sus actuaciones son muy buenas desde su etapa en Toro Rosso; y ha puntuado en todas las carreras y dado todas las vueltas que podía dar.

En el lado opuesto tenemos a Hamilton. Es el único que ha ganado dos veces, y podría haberlo hecho en más ocasiones, pero todos sus buenos resultados posteriores están eclipsados por lo ocurrido en 2007. La lucha entre los dos McLaren eclipsaba al resto de equipos y pilotos. Hamilton estaba en disposición de dar un puñetazo en la mesa y convertirse en campeón del mundo, pero él y su equipo se equivocaron al mantenerse en pista demasiadas vueltas con neumáticos de lluvia. Y la lógica se impuso a la ambición...

Antes de terminar vuelvo a hablar de lo qué podemos esperar del español en esta pista, y es que China tiene una curiosa relación con Alonso. Sólo tenemos que recordar lo ocurrido el año pasado. El de Ferrari se reivindicó como un aspirante al título, y en aquellas fechas se veía como algo posible. Su rendimiento en la ciudad asiática es muy indicativo de lo que podemos esperar para el resto del año... pero tampoco nos volvamos locos: en 2012 finalizó 9º y llegó con opciones hasta la última carrera. Esta campaña puede que veamos un resurgimiento de Ferrari en China, o que confirmen su incapacidad para alcanzar a Mercedes... porque a pesar del optimismo de muchos, Shanghái puede ser otro escenario propicio para ver una exhibición de los germanos.

Y al tercer gran premio resucitó...

La particular "pasión" de Ferrari ya ha tenido su travesía por el desierto, sus mártires, momentos épicos, muchos otros terribles y trágicos, pero después de la muerte que supuso el fiasco en Malasia en China se esperaba la resurrección, y ¡vaya si ha llegado!

Lo visto ayer en Shanghái creo que fue bienvenido hasta por muchos que no son seguidores de Alonso o de Ferrari. Siempre es bueno ver que el único equipo que ha estado presente en todas las carreras de la historia de la F1 recupera la forma y puede luchar de igual a igual con otras escuderías. Y espero que sea así y que no tengan un dominio exultante, porque eso resulta aburrido hasta para los "ferraristas" convencidos, que acabamos hartos de ver a Schumacher paseándose por la pista durante un lustro.

Pero cuidado. Ya he oído y leído que Ferrari y Alonso son los máximos favoritos para llevarse este campeonato, y no creo que esto sea así. El equipo de Maranello va muy bien, y puede ser un firme candidato a llevarse el mundial, pero no el único. Su rendimiento es muy bueno en carrera pero no con todos los compuestos de neumáticos; no son los más rápidos en clasificación; y algunos circuitos les son favorables, pero otros no.



Pero antes de analizar cuáles pueden ser los principales problemas de Ferrari para alzarse con el título, vamos con lo bueno que he visto en China. La carrera fue un perfecto ejemplo de cómo dominar un gran premio con tranquilidad y haciendo muy bien todo. La salida fue perfecta para Massa y Alonso, y en la quinta vuelta los dos lideraban la clasificación. El problema para el brasileño fue que entró una vuelta más tarde que el asturiano y se encontró con mucho más tráfico, aunque Alonso combinó una estrategia perfecta con una colección de rotundos adelantamientos, un ritmo brutal y sin cometer ni un sólo error. Y aunque no hicieron la pole, los italianos han mejorado su rendimiento a una vuelta sin perder su consistencia en carrera.

Aunque no todo es alegría y confeti en Maranello. Saben que las gomas que menos duran les benefician ante muchos rivales, y las más duras también les vienen bien, pero hay muchas más escuderías que les superan en rendimiento con estos compuestos. Y viendo como evoluciona la polémica de los Pirelli, los suministradores van a ceder y proporcionar neumáticos más duros.



El otro problema que tiene Ferrari es que la nómina de favoritos es muy amplia. En los últimos años siempre hubo una referencia muy clara, pero esta temporada hay muchos coches que son competitivos, y es imposible vigilar bien a todos. Los problemas entre compañeros de equipos no son un monopolio de Red Bull, y las aguas bajan revueltas con la relación entre Alonso y Massa. Parece que todo se ha calmado, pero una metedura de pata que dañe al brasileño puede encender una mecha difícil de apagar. Y tampoco sabemos muy bien si la fiabilidad puede ser un problema para Ferrari, ya que en tres carreras, poco hemos podido ver.

Así que, de momento, los "ferraristas" seguiremos disfrutando de ver como los coches rojos pueden luchar; y los aficionados a la F1 lo haremos porque las alternativas son numerosas, y el espectáculo está garantizado. Lo mejor que podía pasar después de los capítulos esperpénticos que ha protagonizado Red Bull, y que sólo hacen daño a un deporte, que el domingo ofreció una carrera llena de emoción desde la primera hasta la última curva.

¡Qué viene el lobo!

Seguro que muchos os acordáis de la fábula del pastor y el lobo. En resumen, el pastor mentía a sus vecinos y les asustaba diciendo que veía el lobo. Se reía mucho del éxito de su broma, pero cuando el lobo vino de verdad, nadie le prestó atención y sufrió al perder todas sus ovejas. La moraleja se la podemos aplicar a Red Bull. No quiero dar mucha importancia a hechos como el que hoy hemos vivido en China, pero me veo en la obligación de dar mi opinión.

No hablo de órdenes de equipo, o de quién es el piloto número 1, o cualquier otro tema. Hablo de un excesivo protagonismo de estrategias oscuras, maniobras marrulleras y potenciación de polémicas. Lo que ha maquinado hoy Red Bull ha sido otro "¡qué viene el lobo!". Nadie se puede creer que Webber haya perdido la posibilidad de entrar en Q3 por un error de cálculo, si no por un exceso de cálculo. Que en Abu Dabi les pasase lo mismo con Vettel cuando luchaba por la pole tiene su pase, pero que lo repitan en tan poco tiempo con su otro piloto después de lo ocurrido en Malasia no es sospechoso, es una vergüenza. En un principio he intentado pensar bien de lo ocurrido, pero me he vuelto a llevar una bofetada. Me pasará otra vez, pero quiero que siga siendo así. No quiero pensar mal cada vez que ocurre algo extraño en la F1 porque quiero que prevalezca la lucha en condiciones ecuánimes, los valores deportivos y competitivos, y la buena voluntad y el saber hacer. Y Red Bull lleva años destruyendo todos estos valores con piques ficticios, batallas desiguales, privilegios injustos, gestiones inconstantes y mil dosis de teatro y amarillismo. Habrán ganado tres mundiales de pilotos y constructores, y habrán lavado la imagen rancia de la F1, pero no pueden sustituirla por el espectáculo vergonzante al que nos están acostumbrando. Al igual que con los pilotos, para ser un gran equipo no bastan los números, también hay que saber que detrás de todo hay personas. La F1, como todo en este mundo, es una cadena de personas que la crean, desarrollan, hablan de ella, disfrutan, viven y vibran con un deporte que está viendo como sus críticos no paran de encontrar motivos para demonizar lo que millones de aficionados defendemos. Los responsables de Red Bull deberían reflexionar porque cuando el lobo sea real se los va a comer. Que piensen en otra moraleja: no muerdas a la mano que te da de comer.

China 2013: Análisis de los libres 1 y 2

Si hay algo que nos ha quedado muy claro a todos es que la polémica sobre el rendimiento de los Pirelli puede vivir uno de sus capítulos más extremos en Shanghái. Al contrario de lo que se esperaba, quienes menos han sufrido en las tandas largas han sido los Mercedes, a pesar de que hemos observado como las gomas de Rosberg y Hamilton se desintegraban con el paso de las vueltas. Ambos pilotos han mostrado un buen ritmo y una degradación aceptable en sus neumáticos, pero sin perder competitividad a una vuelta. El equipo alemán trae novedades, no muy apreciables a simple  vista, que parece que han dado buen resultado.

Vamos a dejar de lado la polémica generada en Malasia por Vettel y compañía para analizar lo que pueden conseguir este fin de semana. Red Bull no ha exprimido en demasía a sus monoplazas y se han dedicado a descubrir el punto en el que la usura de los neumáticos llega a ser desastrosa. En 2012 ya tuvieron problemas, y no es muy descabellado pensar que este año también los tengan. Aunque son candidatos a la pole, con dificultades, está aún más complicado que luchen por ganar la carrera. También es cierto que han despistado mucho, sobre todo con el coche del alemán, que no ha ensayado todavía una vuelta rápida con las gomas blandas.

Ferrari ha mostrado la cara y la cruz de la jornada del viernes. Massa ha sido el más rápido y han estado arriba en ambas sesiones sin despeinarse, pero en las simulaciones de carrera han evidenciado que el trazado de Shanghái se merienda las ruedas de los italianos. Su ritmo es muy bueno en las primeras vueltas de cada juego de neumáticos, pero cae estrepitosamente, y la evidencia es que (hasta ahora) son más lentos que Mercedes, Red Bull y Lotus, y con diferencia. 

Los Lotus han estado perdidos, pero no creo que tengan problemas para hacer un buen papel en China. Algo que también puede conseguir McLaren después de probar algunos ligeros cambios en su monoplaza. El problema para Button y, sobre todo, para Pérez es que han sufrido muchos sobresaltos. Pero gracias a ellos hemos podido ver que los Pirelli no permiten muchos errores. El mexicano ha visitado la grava en varias ocasiones y el inglés ha reventado un neumático después de un bloqueo en una de sus ruedas delanteras. Así que mucho ojo al desgaste extremo de los Pirelli y a lo poco que toleran los 'planos' en sus gomas (la frenada de la larga recta puede dar mucho de qué hablar este fin de semana). Es cierto que la pista irá mejorando, pero el inusual calor que estos días se vive en Shanghái ha trastocado algo las previsiones del proveedor de neumáticos, y es posible que vuelvan a ser el ingrediente que más sabor aporte o reste al menú de la F1 este fin de semana.

Así que después de una jornada de entrenamientos libres bastante ligera y con pocas cartas sobre la mesa sigo manteniendo que los Red Bull aspiran a sumar una nueva pole, aunque lo tendrán más complicado que en Malasia y Australia, y puede que Ferrari, Lotus y Mercedes les den una sorpresa. Sin embargo, son estos últimos los que veo más en forma para ganar el domingo en estos momentos. Quizá la tercera sesión de entrenamientos libres cambie algo mi opinión, pero dudo que lo haga demasiado.

China 2013: Libres 2

Pocas novedades que destacar entre amabas sesiones de libres salvo que hemos podido ver las diferencias entre los compuestos de Pirelli. Los blandos son muy rápidos pero son muy problemáticos, sobre todo el delantero izquierdo y el trasero derecho, que en pocas vueltas presentan un deterioro muy importante. El calor de estos días en China está sorprendiendo a todos porque en Shanghái el Sol no suele calentar tanto el asfalto.

Aún tenemos que hacer menos caso a la tabla de tiempos que en la anterior sesión. La lideran quienes han montado los neumáticos blandos más tarde y, quizás, con menos gasolina; pero si que se ha observado que los Ferrari han mostrado una menor degradación a pesar de tener un buen ritmo. No lo tendrán fácil para hacer la pole, pero su rendimiento en carrera puede ser uno de los más competitivos. En un día veremos el potencial más fiable de todos los coches, pero sigo manteniendo que Rosberg volverá a ser candidato a todo, al igual que su compañero Hamilton, ya que los Mercedes son rápidos y parece que cuidan mejor que otros sus gomas, mientras que los Ferrari, Red Bull y Lotus (por ese orden) serán sus máximos rivales. Eso si, los italianos están preocupados por el desgaste de sus neumáticos, que parece demasiado agresivo. Si lo solucionan podrán optar a todo.

China 2013: Libres 1

Las horas no ayudan, así que el resumen de los entrenamientos libres 1 en China será rápido. Analizando el ritmo de cada coche se puede ver que los Mercedes son muy rápidos en el tercer sector (largas rectas) y dominan ligeramente en el primero; mientras que en el segundo (curvas rápidas) es Red Bull quien es más fuerte, pero no por mucho. Ferrari está muy equilibrado, y el resto parecen (seguro que no todos han mostrado el 100% de su potencial) estar lejos. Así que seguro que a Mercedes, Red Bull y Ferrari, se les unen Lotus, Force India y, espero, McLaren en la Q3.

Sin mirar la tabla de tiempos, y después de observar las pequeñas tandas de cada piloto, veo que Mercedes está en un gran estado de forma en Shanghái, como ya estuvo en 2012; que en Lotus y Force India están confiados de su potencial y están escondiéndose mucho; y que Red Bull y Ferrari están algo obsesionados con mostrarse fuertes ante sus rivales, aunque su posición de dominio no sea tan clara y se escondan menos que otros. Por detrás, a Sauber y Williams les tocará sufrir otra carrera y verán amenaza su posición ante los Toro Rosso.

Previa China 2013 III: ¿Favoritos?

Después de analizar el circuito, la carrera del año pasado y las primeras de 2013 llega la hora de arriesgar un poco y hablar de favoritos para China sin ver, ni siquiera, unos entrenamientos libres.

Para liderar la parrilla de salida el Red Bull de Vettel volverá a ser el candidato, pero no creo que lo vaya a tener tan fácil como en Malasia y Australia. ¿Y quiénes le pueden poner difícil su tarea al alemán? Lo bueno es que veo muchos candidatos para poder estar arriba. Los Mercedes fueron muy bien en 2012 en Shanghái y con su rendimiento esta temporada pueden ser hueso duro de roer para Seb, y más con dos grandes clasificadores como Hamilton y Rosberg. Lotus y Ferrari ya saben que van bien en carrera, y su asignatura pendiente es clasificar más arriba, y estos esfuerzos pueden dar sus frutos y ¿por qué no en China? Mi apuesta más arriesgada es para dos equipos en una situación muy diferente: Force India ha dado un gran salto y si no cometen errores pueden estar muy arriba; y McLaren está muy abajo pero tienen un potencial increíble para desarrollar su coche y después de tres semanas de parón seguro que lo han hecho.

Otro tema será la carrera. Los Pirelli ya dieron mucho juego en 2012 (sin tanta polémica) y seguro que en 2013 lo van a volver a hacer. Los pilotos tendrán mucho trabajo, pero aun más los equipos. Aunque muchos ven a Ferrari como el rival a batir en China, no lo tengo tan claro. En Shanghái es primordial cuidar los neumáticos traseros y los italianos no son los mejores en este apartado. Por este motivo veo que Lotus puede volver a mostrarse tan fuerte como en Australia. Eso si, muchas escuderías llevan novedades a la pista china, y hay que ver cómo funcionan. Y en este sentido McLaren vuelve a ser el rival que más terreno puede ganar, lo que unido al estilo de conducción de Button y Pérez les puede dar un buen botín de puntos.

Previa China 2013 II: 2012 frente a 2013

A pesar de que muchos pensaban que la temporada 2013 sería un calco de la 2012, no es así, y en China nos espera un nuevo capítulo que demostrará que lo que vimos en Shanghái el año pasado y lo que veremos este fin de semana no tendrá demasiado en común.

Empecemos por analizar lo que puede pasar en la sesión clasificatoria del sábado, y sus parecidos con la del pasado año. Los inicios titubeantes de Mercedes en 2012 se disiparon en China con una primera línea de parrilla histórica que ponía en bandeja la victoria para Rosberg o Schumacher, gracias a la sanción que retrasaba a Hamilton a la 7ª posición. Los McLaren cumplían, pero no así Massa y Vettel que se quedaron en la Q2 gracias al buen papel de los Lotus y los Sauber. Pero está claro que no estamos en la misma situación.

El dominio de McLaren en las tandas de los sábados de la pasada campaña se ha trasladado por completo a Red Bull, y Vettel volverá a ser candidato a conseguir la pole a pesar de que su coche adolecerá de los mismo que el año pasado: les falta velocidad punta. Los de Woking sufrirán para llegar a la Q3, pero tendrán más garantías de conseguirlo que en Australia y Malasia. Mercedes ya se comportó bien en 2012, y lo volverá a hacer; pero quienes pueden obtener un buen rendimiento comparativo son Lotus, Ferrari y Force India. Son conjeturas y apuestas, pero creo que se nos presenta una de las poles más igualadas de la temporada.

El trazado chino es muy exigente con las mecánicas y los neumáticos, y si alguien tiene la oportunidad de escaparse del pelotón tendrá mucho ganado, siempre que el clima no haga de las suyas. Con unos motores más que probados hay que centrarse en el rendimiento de las gomas. Shanghái tiene varias curvas larguísimas, peraltadas y grandes rectas; el peor escenario para predecir su comportamiento, y este año aun más.

Las características del circuito hacen que sea muy peligroso cuando se abandona la trazada ideal. Ya vimos a Alonso perder el tren de la lucha por el podio en 2012 al intentar adelantar a Maldonado por donde no se podía. Este 2013, la intensa degradación de los Pirelli, puede propiciar que las 'bolitas de goma' causen muchos más problemas aun.

Otro elemento a tener en cuenta es la climatología, aunque este año parece que será bastante benévola. No se esperan lluvias en ningún momento, pero la temperatura no será muy alta en el ambiente ni en la pista: las máximas rondarán los 20ºC y la nubosidad (y la polución) impedirán que el Sol caliente demasiado el asfalto.

Pirelli cree que la degradación será menor que la vista en Malasia, pero veo pocos valientes que se atrevan con dos paradas. Aunque, como ya pasó en 2012, aquellos que se decanten por esta última estrategia tendrán la victoria en su mano, y también el fiasco: Rosberg ganó y Vettel remontó a pesar de que sufrió, pero Kimi cayó de la 2ª a la 14ª posición en tres vueltas en la única carrera que no anotó puntos en la pasada temporada.

Ahora me toca tirarme a una piscina que no tiene demasiada agua y arriesgar para hacer unos difíciles pronósticos. El principal candidato para liderar la parrilla de salida volverá a ser Vettel, pero puede tenerlo más difícil que en las carreras precedentes. ¿Y quiénes le pueden arrebatar la pole? Los mismos que el año pasado brillaron pueden volver a hacerlo: Rosberg, Hamilton y Räikkönen; y a ellos se les pueden unir unos Ferrari que parece lo pueden hacer bien en esta pista.


¿Y en carrera? Si los Ferrari no se quedan muy atrás en parrilla, son los principales candidatos a luchar por  la victoria junto a Lotus y Red Bull. No descarto por completo a los Mercedes, ya que a ambos pilotos se les da muy bien este trazado y su coche puede tener mejores condiciones para ganar en China. Por lo demás, espero ver a McLaren ganando competitividad y que Force India no desperdicie su potencial en fallos de estrategia o en boxes. En 4 días empezaremos a salir de dudas.