Previa China 2016 I: Repaso histórico

Aunque nos parezca que en Shanghái se disputan carreras desde anteayer, la verdad es que la próxima cita será la decimotercera en tierras chinas. Con la inspiración del carácter chino 'shang' (上) el omnipresente Tilke diseñó un calco de algunas de sus anteriores creaciones, pero con algunos rasgos especiales: las cuatro primeras curvas enlazadas son un reto con varios giros que superan los 180º; la larga recta viene precedida de otros vértices muy exigentes y finaliza en una herradura muy cerrada; y la entrada a 'boxes' es una de las más exigentes de toda la temporada. Con estos ingredientes sobre la mesa, el 26 de septiembre de 2004 se disputó la primera carrera en el gigante asiático.

Rubens Barrichello se convirtió en el primer 'poleman' y ganador; y Schumacher marcó el que, hasta hoy, sigue siendo el récord del circuito. En el podio, junto al brasileño nos encontramos con Button y Kimi, que en 2009 y 2007 lograron la victoria. En la nómina de ganadores también nos encontramos a Schumi, Vettel y Rosberg; y a  Alonso y Hamilton, los únicos que han repetido en lo más alto del cajón en China, aunque el británico dobla los registros del español. Lewis, además de sus 4 triunfos, es quien ha conseguido más vueltas rápidas (3), y que ha salido más veces (5) desde la primera posición de la parrilla. Salir entre los tres primeros es un buen camino para luchar por la victoria, pero el clima de Shanghái ofrece muchas posibilidades: Schumacher y Button consiguieron imponerse a los demás saliendo desde la tercera línea de la parrilla.

Para Alonso, segundo en la clasificación de vueltas lideradas (119), China es un buen territorio. Además de las dos victorias, ha conseguido dos segundos puestos, un tercero, tres cuartos, y ha terminado las otras cuatro carreras, puntuando en todas menos la de 2015. El asturiano es el único piloto que había completado todas las vueltas que se habían disputado en Shanghái hasta que en su temporada de regreso a McLaren fue doblado por la cabeza de carrera; y sólo su actual compañero se acerca a los buenos datos del español, aunque el inglés, también doblado en 2015, perdió otra vuelta en 2008. El papel del inglés, el de Alonso o incluso el de Rosberg en este circuito tiene luces y muy pocas sombras; al contrario del que muestran sus supuestos dominadores. Vettel si ejerce como dominador, y a eso a pesar de que sólo ha traducido una de sus tres poles en victoria, sus actuaciones son muy buenas desde su etapa en Toro Rosso; y ha puntuado en todas las carreras y dando todas las vueltas que podía dar.

En el lado opuesto tenemos a Hamilton. Es el único que ha ganado cuatro veces, y podría haberlo hecho en más ocasiones, pero todos sus buenos resultados posteriores están eclipsados por lo ocurrido en 2007. La lucha entre los dos McLaren hacía que el resto de equipos y pilotos pasasen casi desapercibidos. Lewis estaba en disposición de dar un puñetazo en la mesa y convertirse en campeón del mundo, pero él y su equipo se equivocaron al mantenerse en pista demasiadas vueltas con neumáticos de lluvia. Y la lógica se impuso a la ambición...

Antes de terminar vuelvo a hablar de lo qué podemos esperar del español en esta pista, y es que China tiene una curiosa relación con Alonso. Sólo tenemos que recordar lo ocurrido en 2013. El de Ferrari se reivindicó como un aspirante al título, y en aquellas fechas se veía como algo posible. Su rendimiento en la ciudad asiática es muy indicativo de lo que podemos esperar para el resto del año... pero tampoco nos volvamos locos: en 2012 finalizó 9º y llegó con opciones hasta la última carrera. Terreno propicio para ver si el paso adelante de McLaren es real, sí Ferrari está en condiciones de pelear por victorias o si Red Bull y Williams pueden acercarse al podio. Dudas que despejar ante una certeza: Mercedes domina en esta pista, incluso cuando no eran el temible equipo de 2014 y 2015, y en 2016 lo volverá a ser. Cualquier amenaza parece casi imposible y sólo las supersticiones, y Rosberg, parece que pueden acabar con el dominio de Hamilton en esta pista. En la carrera 4 (número de la mala suerte en China) perdió un mundial en la grava así que, ¿qué pasará en la 13? Lewis, con su doble 4 como dorsal, ya ha desafiado a la suerte, veremos si le sigue saliendo bien.

Un 20º aniversario muy triste III: Dos décadas sin Senna

La cumbre de la fatalidad llegó el domingo. El ambiente enrarecido en Ímola era evidente. Menos de 24 horas después del fallecimiento de Ratzenberger se disputaba la tercera carrera de la temporada 1994 de F1. Ayrton Senna había conseguido las tres 'poles' y quería, por fin, terminar una carrera en Williams. La supremacía del binomio de los Grove con Renault había acabado con el de McLaren y Honda, y el brasileño había dado el paso después de la despedida de Prost, pero el inicio de la campaña no estaba siendo un paseo para el tricampeón.

La Federación Internacional de Automovilismo había cortado las alas al equipo de Sir Frank. La suspensión activa, que les había dado una ventaja extraordinaria, estaba prohibida... aunque siempre se ha sospechado que en Benetton sortearon las limitaciones de la normativa para dar a Schumacher un coche casi imbatible. El talento de Senna suplía las deficiencias de su Williams, sobre todo en clasificación, pero las carencias de diseño del nuevo monoplaza de Grove eran demasiadas. El brasileño llegó al Gran Premio de San Marino con mucha presión y necesitado de un buen resultado. Antes del accidente de su compatriota y del mortal desenlace del choque de Ratzenberger, parecía que Senna ya intuía que aquel fin de semana no era como los demás.

Las más sobrecogedoras e impactantes palabras sobre lo ocurrido hace dos décadas son las que el médico de la F1 entonces, Sid Watkins, cruzó con Senna después del fallecimiento del austriaco en la jornada del sábado. El doctor le intentó disuadir para que no disputara aquella fatídica carrera:“¿Qué más quieres lograr? Has ganado el título tres veces y ya has demostrado que eres el hombre más rápido de la tierra. Déjalo ya y vámonos a pescar”. Watkins, al que le unía una sincera amistad con Ayrton, relató en numerosas ocasiones que notó al piloto paulista muy tocado después del tremendo golpe de Barrichello y casi hundido por la muerte de Ratzenberger. A pesar de todo, Senna le contestó: “Sid, hay cosas sobre las que no tenemos control y a pesar de ello no podemos dejar de hacerlas”.

Seguidores y detractores, aquellos que le adoran y los que no, todos coinciden en una cosa: Senna era especial. Era rápido y brillante, talentoso y apasionado, brusco y controvertido; pero por encima de todo tenía algo que es imposible de explicar con palabras, y que aquellos que le conocieron percibieron cuando le veían pilotar, cuando le escuchaban y, sobre todo, cuando se concentraba antes de competir. Y es por eso, que aquel día, aquel 1 de mayo de 1994, todos nos encontramos con un piloto diferente. Con la mirada perdida... sin una sonrisa ni un gesto de tensión, parecía otro, alguien triste, abrumado por un ambiente enrarecido. Daba la impresión que en vez de hacer lo que más le gustaba fuese a cumplir una condena.

http://www.documentingreality.com/
Las cosas no fueron mejor en la salida de la carrera. Lamy empotró al Benetton de Lehto y el accidente causó heridas leves a nueve espectadores. De nuevo, otra señal que demostraba que aquel Gran Premio estaba maldito desde su inicio. La marcha se neutralizaba detrás del coche de seguridad mientras se despejaba la recta de meta. Hay que destacar que, en la reunión previa de los pilotos, Senna y Berger se habían quejado de la baja velocidad a la que circulaba el 'safety car', algo que afectaba negativamente a la temperatura de los neumáticos de F1, que perdían adherencia una vez relanzada la carrera.

www.motor.es
En el cuarto giro se retira el coche de seguridad y Senna aprieta para intentar escaparse de un agresivo Schumacher. Desde ese momento se multiplican las teorías: unas gomas muy frías dañadas por el periodo de bandera amarilla, un fallo en la suspensión, un problema con el fondo plano, una pieza suelta sobre el asfalto... Lo cierto es que el Williams de Ayrton, al inicio de la sexta vuelta, salió recto en la curva 'Tamburello' y se estrelló a más de 300 kilómetros por hora contra el muro. El resto es historia: las imágenes de los médicos intentando reanimar al brasileño en la pista, el helicóptero sobrevolando Ímola y el resto de pilotos hundidos mientras esperaban el desenlace.



Después llegaron las especulaciones sobre las causas del accidente, a las que no dedicaré ni una palabra más; y los múltiples actos en recuerdo del brasileño. Momentos en los que se vieron como todo el mundo de la F1 se unió para despedir a una de sus estrellas convertida en mito. Ayrton había fallecido pero su recuerdo sigue y seguirá vivo, sobre todo porque su mejor y mayor legado fue una intensa y gran carrera en pos de la seguridad en esta categoría y en todas las competiciones del mundo del motor. En su memoria, en la de Ratzenberger y en la de todos los que han perdido la vida en un circuito o en un tramo de rally, escribo estas líneas. Ojalá la lista se detenga de una vez.

Un 20º aniversario muy triste I: El aviso a Barrichello

Todos recuerdan la pérdida más renombrada del 551º GP de la historia de la F1 celebrado en Ímola entre los últimos días de abril de 1994 y el primero de mayo, pero muchos otros guardamos en la memoria todas las horribles noticias que empezaron a llegar desde allí en la jornada de viernes.

http://www.f1fanatic.co.uk/
Entonces, los entrenamientos disputados el primer día de cada Gran Premio también servían para ir dando forma a la parrilla de salida. En el de San Marino había 28 inscritos y "sólo" 26 podían tomar la salida, lo que hacía que los más modestos se empleasen a fondo para evitar estar entre los 2 coches que se quedarían viendo la carrera desde el muro. Después de su primera temporada, Rubens Barrichello buscaba mejorar su 18º puesto final y ayudar a su equipo, Jordan Hart, a hacer lo mismo..., y hasta este fin de semana lo había conseguido. El brasileño, después de rozarlo en la primera carrera de 1994, subió al podio en Aïda. Curiosamente, 'Rubinh' acompañaba a un piloto Ferrari (Berger) y a su futuro compañero en la escudería italiana (Schumacher).

Después de aquel magnífico resultado para él y su equipo, Ímola era una nueva oportunidad para seguir con el buen trabajo de las dos primeras citas de 1994 pero, el viernes 29 de abril, Barrichello se llevaba uno de los mayores sustos de su vida como piloto de carreras.


Senna escucha a Barrichello durante el Gp de San Marino de 1994.
Un tremendo choque en la variante baja que seguía recordando que se dependía demasiado del efecto suelo. Un incidente más que fue el preámbulo del fin de semana más trágico en una prueba de F1 de las últimas tres décadas. Una antesala que tuvo dos protagonistas más con un final que ya conocemos. Ojalá el grave accidente que sufrió Barrichello hubiese sido suficiente para que en ese momento se hubiesen tomado las decisiones adecuadas para mejorar la seguridad que hubieran evitado más tragedias, pero no fue así...

Previa China 2014 I: Repaso histórico

Aunque nos parezca que en Shanghái se disputan carreras desde anteayer, la verdad es que la próxima cita será la undécima en tierras chinas. Con la inspiración del caracter chino shang (上) el omnipresente Tilke diseñó un calco de algunas de sus creaciones, pero con algunos rasgos especiales: las cuatro primeras curvas enlazadas son un reto con varios giros que superan los 180º; la larga recta viene precedida de otros vértices muy exigentes y finaliza en una herradura muy cerrada; y la entrada a boxes es una de las más exigentes de toda la temporada. Con estos ingredientes sobre la mesa el 26 de septiembre de 2004 se disputó la primera carrera en tierras chinas.

Rubens Barrichello se convirtió en el primer poleman y ganador, y Schumacher marcó el que, hasta hoy, sigue siendo el récord del circuito. En el podio, junto al brasileño nos encontramos con Button y Kimi, que en 2009 y 2007 lograron la victoria. En la nómina de ganadores también nos encontramos a Schumi, Vettel y Rosberg; y a Hamilton y Alonso, los únicos que han repetido en lo más alto del cajón en China. El británico es el corredor que ha conseguido más vueltas rápidas (2), y que ha salido más veces (3) desde la primera posición de la parrilla, una cifra que comparte con Sebastian. Salir entre los tres primeros es un buen camino para luchar por la victoria, pero el clima de Shanghái ofrece muchas posibilidades: Schumacher y Button consiguieron imponerse a los demás saliendo desde la tercera línea de la parrilla.

Para Alonso, que encabeza la clasificación de vueltas lideradas (119), China es un buen territorio. Además de las dos victorias, ha conseguido dos segundos puestos, tres cuartos, y en las otras tres carreras acabó puntuando. El asturiano es el único piloto que ha completado todas las vueltas que se han disputado en Shanghái, y sólo Button se acerca a los buenos datos del español, aunque el inglés fue doblado y perdió una vuelta en 2008, así que ha conseguido terminar todas las carreras en China pero no completar todos sus giros ni puntuar siempre. El papel del inglés, el de Alonso o incluso el de Rosberg en este circuito tiene luces y muy pocas sombras; al contrario del que muestran sus supuestos dominadores. Vettel si ejerce como dominador, y a eso a pesar de que sólo ha traducido una de sus tres poles en victoria, sus actuaciones son muy buenas desde su etapa en Toro Rosso; y ha puntuado en todas las carreras y dado todas las vueltas que podía dar.

En el lado opuesto tenemos a Hamilton. Es el único que ha ganado dos veces, y podría haberlo hecho en más ocasiones, pero todos sus buenos resultados posteriores están eclipsados por lo ocurrido en 2007. La lucha entre los dos McLaren eclipsaba al resto de equipos y pilotos. Hamilton estaba en disposición de dar un puñetazo en la mesa y convertirse en campeón del mundo, pero él y su equipo se equivocaron al mantenerse en pista demasiadas vueltas con neumáticos de lluvia. Y la lógica se impuso a la ambición...

Antes de terminar vuelvo a hablar de lo qué podemos esperar del español en esta pista, y es que China tiene una curiosa relación con Alonso. Sólo tenemos que recordar lo ocurrido el año pasado. El de Ferrari se reivindicó como un aspirante al título, y en aquellas fechas se veía como algo posible. Su rendimiento en la ciudad asiática es muy indicativo de lo que podemos esperar para el resto del año... pero tampoco nos volvamos locos: en 2012 finalizó 9º y llegó con opciones hasta la última carrera. Esta campaña puede que veamos un resurgimiento de Ferrari en China, o que confirmen su incapacidad para alcanzar a Mercedes... porque a pesar del optimismo de muchos, Shanghái puede ser otro escenario propicio para ver una exhibición de los germanos.

Previa Japón 2013 I: Historias de Suzuka

A estas alturas de la temporada (y tal y como va), en la que equipos, pilotos y aficionados pensamos en la próxima merece la pena echar la vista atrás cuando se llega a un circuito con una breve pero intensa historia. Suzuka es una de esas pistas que maravilla por su trazado y su ambiente. Allí se empezaron a disputar carreras de F1 en 1987, y vamos a hacer una primera parada en esa fecha. El país del sol naciente llevaba 10 años sin acoger una cita mundialista después de los primeros acercamientos al circuito de Monte Fuji a mediados de los 70 con buen recuerdo para James Hunt, que ganó allí el mundial de 1976 y logró su última victoria en la Fórmula 1 en 1977. Una década después Berger lograba la primera pole en el "ocho" nipón y el 1 de noviembre de 1987 conseguía su primera victoria con Ferrari.


El austriaco se imponía con su F-187 con motor V6 Turbo a Senna y el sueco Johansson, que haría su último podio con McLaren. Además, el GP japonés decidiría otra vez el campeonato, ya que Nigel Mansell no pudo tomar la salida después de un fuerte accidente, lo que matematicamente le daba el mundial a Nelson Piquet.


Aunque no se despedirían hasta 1989, se comenzaba a vislumbrar y preparar el final de la era de los propulsores V6 Turbo, que dejarían a paso a los V10 y V12, justo al contrario de lo que estamos viviendo estos años. Antes, en 1988, Senna conseguía en esta pista su primer campeonato con los "pequeños" motores que dominaron la década de los 80. El brasileño volvería a disfrutar en Suzuka con su segundo título en 1990 gracias a un propulsor V10 y en 1991 llegaría el tercero con un V12, todos ellos firmados por Honda. Su gran rival, y compañero en 1989, también se alzó con su tercer título en esta pista, aunque lo hizo gracias a una polémica guerra en los despachos que impidió a Senna pelear en la última prueba en Australia por el mundial de aquel año. Ayrton se vengó de Prost echando de pista con su McLaren al Ferrari del galo en la primera curva, lo que entregaba la victoria al brasileño.


Hubo que esperar a 1996 para volver a vivir una cita decisiva en Suzuka. Aunque Damon Hill llegaba con una gran ventaja sobre su compañero. Villeneuve lograba la pole, pero una mala salida del canadiense entregó la victoria al británico, que no necesitaba ni terminar porque a menos de 20 vueltas del final Jacques abandonó al perder una rueda. En 1998, volvimos a vivir una situación similar: Schumacher dependía de si mismo y cumplía al lograr la pole: si el alemán ganaba sería campeón aunque Häkkinen fuese segundo y empatasen a puntos gracias a que ambos tenían el mismo número de victorias y segundos puestos, pero Michael tenía un tercer puesto más que el finés. Pero los problemas se cebaron con el Ferrari de Schumi, que no arrancó en el segundo intento de salida y tuvo que irse al fondo de la parrilla, y cuando estaba tercero después de una tremenda remontada sus neumáticos dijeron basta y sufrió un pinchazo que entregó su primer mundial a Häkkinen.


En 1999, el rival del finés fue el compañero de Schumacher. Irvine tomó el papel de líder en Ferrari después del accidente de Michael, que lo tuvo apartado durante 6 carreras. El irlandés no lo hizo mal y llegó a Japón como líder del mundial, pero Häkkinen se llevó la victoria y se convirtió en bicampeón. El alemán se desquitó en 2000, cuando su triunfo en Suzuka le permitió ganar su primer campeonato con Ferrari a falta de disputarse la última carrera del año en Malasia. En 2003 el trazado nipón cerraba el año y otro piloto llegado desde Finlandia volvía a ponerle difícil las cosas al kaiser. Kimi lo tenía difícil, pero no imposible. Una mala posición de salida del alemán (14º) daba muchas opciones a su rival, que salía 2º. Si Räikkönen vencía y Michael no puntuaba, el título se iría para McLaren, pero Barrichello ejerció como buen escudero y conseguía la victoria, mientras su jefe de filas lograba puntuar.

Hasta 2011, Suzuka no volvió a ser testigo de un título mundial. En esta ocasión no fue más que un trámite para Vettel, que logró su segundo título cuando todavía faltaban cuatro carreras por disputarse. Si Sebastian consigue vencer con su Red Bull en Japón (cosa más que probable) y Alonso no acaba entre los 8 primeros (algo más complicado) volverá a repetir la historia con su cuarto entorchado consecutivo, como ya consiguió su compatriota en 2003. En aquella ocasión, Vettel sólo tuvo que ser tercero para conseguir el título, y es la única vez en las últimas cuatro carreras en la pista nipona que no ganó, a pesar de hacer las 4 poles y sumar su segundo grand chelem el año pasado.

Previa Bélgica 2013 I: Un "poco" de historia

Hacer un breve repaso por la historia del Gp de Bélgica en la F1 es una tarea casi imposible, así que me esforzaré por ser lo más conciso para quedarnos con los datos y hechos más destacados. Lo primero de todo va a ser centrarnos en el circuito de Spa-Francorchamps. La pista situada en plenas Ardenas ha acogido esta prueba en 45 ocasiones (sólo superada por Monza, Mónaco y Silverstone), ya que en su parón más largo, en la década de los 70 y principios de los 80, la carrera belga se disputó dos veces en Nivelles y diez en Zolder. Y es que el trazado de la famosa Eau Rouge fue testigo de la quinta carrera de la historia de la F1 en la temporada inaugural en 1950, y hasta 1970 sólo faltó del calendario en el 57, 59 y 69. Después llegó un largo parón tras el que el circuito pasó de medir más de 14 kilómetros a menos de siete en 1983.

Desde aquel año hasta la actualidad sólo hemos tenido otras tres ausencias: 1984 (el último año de Zolder), 2003 y 2006 por motivos económicos y reformas en la pista, como la última que hizo que el trazado superase por 4 metros los siete kilómetros de cuerda. Con estos datos está claro que, desde hace décadas, Spa es el circuito más largo del calendario de F1. Pero no sólo eso. La pista belga es uno de los lugares más mágicos del automovilismo mundial. Antes de que se conformase dentro de la Fórmula 1 se disputaron 11 carreras. La primera de todas ellas se la llevó Antonio Ascari en 1925 a los mandos de su Alfa Romeo. Su hijo, Alberto Ascari, conseguiría para Ferrari las primeras victorias en Spa en 1952 y 1953, años en los que el italiano también ganó el título.


En este circuito hemos asistido a luchas épicas y momentos inolvidables como el adelantamiento de Montoya a Schumacher en la Parada del autobús, o el que el alemán le hizo a Hakkinen a más de 300 km/h con Zonta de testigo. El germano tiene una relación especial con una pista en la que debutó en 1991, consiguió su primera victoria en 1992 y sumó su séptimo mundial en la de 2004.


Alonso también tiene una extraña relación de amor-odio con Spa. Antes de llegar a la F1 cuajó una espectacular actuación que le abrió las puertas de la F1, pero después... sólo ha conseguido liderar 7 vueltas en los 9 grandes premios que ha disputado en Bélgica y sólo ha sumado dos podios. El español acumula 5 abandonos por razones mecánicas, salidas de pista y accidentes como el del año pasado. Muchas sombras que sólo se iluminan con alguna buena actuación como la última vuelta de 2008: su equipo le hizo entrar en boxes a cambiar ruedas cuando luchaba por el podio, salió 8º y adelantó a 4 pilotos en el último giro para ser 4º y acariciar el cajón con su Renault.


Y precisamente su compañero el próxima año en el equipo galo protagonizó el primer episodio de "cómo arruinar la carrera al líder del mundial." El segundo es de todos conocidos y es muy reciente. El año pasado Grosjean jugó a los bolos con Hamilton y Alonso, y media parrilla sufrió cambios bruscos de posición por su culpo. Pero en 2009 Button y su Brawm GP no dieron ni un giro gracias a una maniobra del francés que vemos desde el coche de Barrichello, y que de carambola volvió a perjudicar a Hamilton por culpa indirecta de un Jaime Alguersuari que se encontró a Jenson y Romain danzando en el medio de la pista.


Recordando estupideces 4: Ralf I

Seguro que algún lector de "No Todo Al Rojo" se ha preguntado por qué después de los tres primeros artículos de la serie "Recordando estupideces" no había aparecido uno de los mayores metepatas de la historia reciente de la F1. La verdad es que se puede hacer un grupo de artículos dedicados sólo a este personaje. Hablo del hermanísimo, de la promesa sin recompensa... hablo de Ralf.

Hay muchos pilotos que no olvidarán el paso de este personaje. Alguien que sin ese apellido jamás habría llegado donde llegó porque lo único que compartía con Michael eran las malas maneras y un excesivo jugueteo con las trampas más absurdas. Y voy a comenzar este repaso a las hazañas más estúpidas de Ralf Schumacher con la que considero la más estúpida entre las estúpidas. Pero antes quiero que recordéis este otro hecho lamentable:


Era el 4 de marzo de 2001. Una fecha para el recuerdo por buenos motivos, como el debut de Alonso, Kimi o Juan Pablo Montoya; pero también porque aquel día falleció Graham Beveridge, un comisario de pista en Albert Park, por el golpe que recibió de una de las ruedas que salió despedida por el choque entre Villeneuve y Ralf Schumacher. Es evidente que gran parte de la culpa de este golpe es del canadiense, aunque al alemán se le reprochó frenar demasiado pronto para obstaculizar al, entonces, piloto de BAR-Honda. Pero no estoy analizando este fatal accidente, si no este otro:


Casi un año después (3 de marzo de 2002) en el mismo escenario (Melbourne, Australia) Ralf acelera con su Williams-BMW y hace lo mismo que le hicieron 364 días atrás. La estupidez, ya en si es tremenda, pero repetir la jugada que sufriste en tus carnes, que te dejó fuera de aquella carrera y que le costó la vida a una persona es imperdonable. Pero lo hizo, y gracias a la maniobra del pequeño de los Schumacher abandonaron otros 7 pilotos más (Barrichello se llevó la peor parte como es evidente), como un debutante Massa que no recorrió ni 200 metros. Los pocos que le pueden agradecer algo a Ralf por aquella maniobra son Räikkönen, que consiguió su primer podio y vuelta rápida en la F1; y Webber, el otro debutante aquel GP, que acabó 5º con un Minardi y sumó 2 puntos el día de su estreno, y además en casa.