Segundas partes... a veces fueron buenas VII: Nigel Mansell

Mansell, junto a Reutemann y Lafitte en el podio de Zolder (17 de mayo de 1981).
El séptimo, y último, caso de un piloto que regresa a un equipo en el que estuvo y gana el campeonato, lo protagoniza Nigel Mansell. El británico debutó en F1 con Lotus en 1980, año en el que disputó y no acabó las dos carreras que inició. Su etapa con los monoplazas negros y dorados no fue demasiado productiva. Cinco podios: uno en 1981, otro en 1982 y 1983, y dos en 1984. Quizá, su mayor logro en esta primera etapa sea la 'pole' que consiguió en Dallas, en su último año con Lotus.

Mansell logra su primera victoria en Brands Hatch el 6 de octubre de 1985,
y como sería familiar, con el mítico "5" rojo en  el morro de su Williams.
En 1985 inicia su etapa en Williams. La temporada no comenzó demasiado bien para Mansell pero el final de año fue esperanzador. En Spa lograba su mejor resultado al acabar 2º, y en la siguiente carrera en Brands Hatch su primera victoria. En la penúltima cita del año (Kyalami) salió desde la 'pole' y volvió a ganar. En la última cita del año salía en primera línea pero un problema mecánico le dejó fuera muy pronto. Un pequeño traspiés en un final de temporada espectacular que daba muchas pistas de lo que podría suceder en la próxima.

21 de septiembre de 1986.  Senna, Prost, Mansell y Piquet llegan a Estoril con
opciones de ganar el título y protagonizan una de las fotos más conocidas de la F1.
1986 comenzó en Brasil con dominio de dos pilotos locales, Senna y Piquet. Éste último, compañero de Mansell, se llevó la victoria. Ambos empezaron como candidatos al título pero ambos perdieron muchas opciones a lo largo de la temporada y eso que Nelson llegó a siete puntos del líder antes de la última prueba del año. A ella llegó Mansell como primer clasificado y con cinco victorias en su saco. El británico tenía la 'pole' en Australia, así que todo pintaba muy bien para él, pero pronto se vio que no sería su día. Piquet y Prost apuraban sus opciones ante un líder al que le bastaba con terminar en el podio. Y lo tenía en la mano, con sus dos rivales por delante eso sí, pero todo se esfumó a menos de 20 vueltas para el final cuando ocurría esto.


Mansell gana en Ímola en 1987 y se ponía líder del campeonato,
algo que no volvería a ocurrir hasta la carrera de Brasil en 1989.
Los dos aspirantes supervivientes, el francés y el brasileño, pelearían por la victoria final, que al final fue para el galo, que sumaba así su segundo título en su triunfal regreso a Woking. El próximo año volvería a ser subcampeón pero sin perder el título en la última carrera. Con el McLaren de Prost en horas bajas y Senna exprimiendo su Lotus al máximo, Mansell sumó más victorias que nadie (6), pero la mayor regularidad de su compañero en Williams le dieron el título de 1987 a Piquet. El final de la alianza del equipo de Grove con Honda en 1988 sólo le permitió puntuar en dos ocasiones (dos segundas plazas), lo que le llevó a buscar fortuna en otra escudería.

El Ferrari de Mansell vence en Jacarepagua el 26 de marzo de 1989 .
Si nos atenemos al resultado de su primera carrera, venció, encontró esa fortuna que buscó en su nueva etapa... pero después no fue así. En sus dos años con Ferrari sólo sumó otras dos victorias más. Un discreto cuarto puesto final en un 1989 en el que su antiguo equipo empezó a resurgir de la mano de los motores Renault, y en el que vapuleó a su desafortunado compañero de garaje: Berger sólo acabó tres carreras... aunque, eso sí, ganó una y en las otras dos fue segundo. Si el austriaco hubiese tenido más suerte y regularidad, Mansell hubiese sufrido lo mismo que lo hizo en 1990. El cambio de cromos entre McLaren y Ferrari sentó a Prost en los bólidos rojos y a Berger junto a Senna. Gerhard y Nigel fueron meran comparsas de la guerra entre el francés y el brasileño, que en Suzuka le devolvió la jugada de 1989 al galo para convertirse en bicampeón del mundo. El papel secundario del británico le hizo regresar a Williams.

29 de septiembre de 1991.  Mansell supera a Senna en la recta de Montmeló.
Logró la victoria y seguía así con opciones, remotas, de pelear por el campeonato.
Cuatro victorias consecutivas de Senna y tres abandonos del británico en las primeras carreras de 1991 hacían presagiar que el brasileño se convertiría en tricampeón del mundo de F1 con facilidad, pero con el paso de las carreras se empezó a vislumbrar que la era McLaren-Honda tocaba a su fin para dar paso a la de Williams-Renault. Mansell logró recuperar terreno hasta la cita de Hockenheim. Era su tercera victoria consecutiva y se quedaba a sólo ocho puntos del líder, pero Ayrton volvería a dominar y poner tierra de por medio para cerrar el título, otra vez, en Japón. Las igualadas estadísticas entre ambos equipos no se repetirían la próxima temporada.

Mansell se proclama campeón en Hungría con 39 años recién cumplidos.
1992 es el ejemplo de un año monopolizado por un equipo y un piloto. Mansell barrió a todos sus rivales en las primeras cinco carreras del año con sendas victorias. Gracias a ello, y un segundo puesto en Mónaco, doblaba a su perseguidor al terminar la cita del principado. 56 puntos para el '5' y 28 para su compañero. El Williams-Renault y sus soluciones técnicas y tecnológicas eran casi imbatibles. Por eso, un flojo Patrese no pudo retrasar demasiado el desenlace de un mundial previsible hasta el aburrimiento. El 16 de agosto de 1992, a falta de cinco carreras para el final, Mansell lograba su ansiado título.

Mansell gana el 13 de noviembre de 1994 en Adelaida (Australia)
su última carrera en la F1.
Mansell ganó pero nunca lució el '1'. El equipo campeón sentó a los mandos de sus coches a Prost con el '2' y Damon Hill con el inusual '0', que sólo encontraron la oposición de un gran Senna que peleaba por dejar a su McLaren en la mejor posición posible. El británico que dijo adiós a la F1 en 1993 y se hizo con la CART regresó de forma temporal tras la muerte de uno de sus grandes rivales. Williams no sustituyó a la leyenda brasileña en Mónaco, lo hizo con Coulthard en ocho citas y en Francia y las tres últimas carreras del año con Mansell. Hill no se llevó el mundial en un apretado y polémico final ante Schumacher, pero el campeón de 1992 sí que ayudó mucho para que los de Grove se impusieran a Benetton por el título de constructores con unos valiosos puntos en Japón y su última victoria en F1.

Los mecánicos de McLaren empujan a Mansell dentro del coche.
No sería su última carrera porque en 1995 intentó seguir en 'el Gran Circo', pero su última aventura fue muy breve. McLaren empezaba su relación más longeva con un motorista, con Mercedes, y Mansell probó fortuna en un equipo que contó con otros tres pilotos más. Häkkinen fue el que mejor resultados consiguió con dos segundas plazas, un buen aperitivo de su etapa con los de Woking. Sin embargo, el británico, en sólo dos citas sumó un abandono y un dececpcionante 10º puesto. El pobre rendimiento y su edad le hicieron dar por finalizada, ahora de forma definitiva, su vida como piloto profesional de automovilismo.

Un 20º aniversario muy triste III: Dos décadas sin Senna

La cumbre de la fatalidad llegó el domingo. El ambiente enrarecido en Ímola era evidente. Menos de 24 horas después del fallecimiento de Ratzenberger se disputaba la tercera carrera de la temporada 1994 de F1. Ayrton Senna había conseguido las tres 'poles' y quería, por fin, terminar una carrera en Williams. La supremacía del binomio de los Grove con Renault había acabado con el de McLaren y Honda, y el brasileño había dado el paso después de la despedida de Prost, pero el inicio de la campaña no estaba siendo un paseo para el tricampeón.

La Federación Internacional de Automovilismo había cortado las alas al equipo de Sir Frank. La suspensión activa, que les había dado una ventaja extraordinaria, estaba prohibida... aunque siempre se ha sospechado que en Benetton sortearon las limitaciones de la normativa para dar a Schumacher un coche casi imbatible. El talento de Senna suplía las deficiencias de su Williams, sobre todo en clasificación, pero las carencias de diseño del nuevo monoplaza de Grove eran demasiadas. El brasileño llegó al Gran Premio de San Marino con mucha presión y necesitado de un buen resultado. Antes del accidente de su compatriota y del mortal desenlace del choque de Ratzenberger, parecía que Senna ya intuía que aquel fin de semana no era como los demás.

Las más sobrecogedoras e impactantes palabras sobre lo ocurrido hace dos décadas son las que el médico de la F1 entonces, Sid Watkins, cruzó con Senna después del fallecimiento del austriaco en la jornada del sábado. El doctor le intentó disuadir para que no disputara aquella fatídica carrera:“¿Qué más quieres lograr? Has ganado el título tres veces y ya has demostrado que eres el hombre más rápido de la tierra. Déjalo ya y vámonos a pescar”. Watkins, al que le unía una sincera amistad con Ayrton, relató en numerosas ocasiones que notó al piloto paulista muy tocado después del tremendo golpe de Barrichello y casi hundido por la muerte de Ratzenberger. A pesar de todo, Senna le contestó: “Sid, hay cosas sobre las que no tenemos control y a pesar de ello no podemos dejar de hacerlas”.

Seguidores y detractores, aquellos que le adoran y los que no, todos coinciden en una cosa: Senna era especial. Era rápido y brillante, talentoso y apasionado, brusco y controvertido; pero por encima de todo tenía algo que es imposible de explicar con palabras, y que aquellos que le conocieron percibieron cuando le veían pilotar, cuando le escuchaban y, sobre todo, cuando se concentraba antes de competir. Y es por eso, que aquel día, aquel 1 de mayo de 1994, todos nos encontramos con un piloto diferente. Con la mirada perdida... sin una sonrisa ni un gesto de tensión, parecía otro, alguien triste, abrumado por un ambiente enrarecido. Daba la impresión que en vez de hacer lo que más le gustaba fuese a cumplir una condena.

http://www.documentingreality.com/
Las cosas no fueron mejor en la salida de la carrera. Lamy empotró al Benetton de Lehto y el accidente causó heridas leves a nueve espectadores. De nuevo, otra señal que demostraba que aquel Gran Premio estaba maldito desde su inicio. La marcha se neutralizaba detrás del coche de seguridad mientras se despejaba la recta de meta. Hay que destacar que, en la reunión previa de los pilotos, Senna y Berger se habían quejado de la baja velocidad a la que circulaba el 'safety car', algo que afectaba negativamente a la temperatura de los neumáticos de F1, que perdían adherencia una vez relanzada la carrera.

www.motor.es
En el cuarto giro se retira el coche de seguridad y Senna aprieta para intentar escaparse de un agresivo Schumacher. Desde ese momento se multiplican las teorías: unas gomas muy frías dañadas por el periodo de bandera amarilla, un fallo en la suspensión, un problema con el fondo plano, una pieza suelta sobre el asfalto... Lo cierto es que el Williams de Ayrton, al inicio de la sexta vuelta, salió recto en la curva 'Tamburello' y se estrelló a más de 300 kilómetros por hora contra el muro. El resto es historia: las imágenes de los médicos intentando reanimar al brasileño en la pista, el helicóptero sobrevolando Ímola y el resto de pilotos hundidos mientras esperaban el desenlace.



Después llegaron las especulaciones sobre las causas del accidente, a las que no dedicaré ni una palabra más; y los múltiples actos en recuerdo del brasileño. Momentos en los que se vieron como todo el mundo de la F1 se unió para despedir a una de sus estrellas convertida en mito. Ayrton había fallecido pero su recuerdo sigue y seguirá vivo, sobre todo porque su mejor y mayor legado fue una intensa y gran carrera en pos de la seguridad en esta categoría y en todas las competiciones del mundo del motor. En su memoria, en la de Ratzenberger y en la de todos los que han perdido la vida en un circuito o en un tramo de rally, escribo estas líneas. Ojalá la lista se detenga de una vez.

Un 20º aniversario muy triste I: El aviso a Barrichello

Todos recuerdan la pérdida más renombrada del 551º GP de la historia de la F1 celebrado en Ímola entre los últimos días de abril de 1994 y el primero de mayo, pero muchos otros guardamos en la memoria todas las horribles noticias que empezaron a llegar desde allí en la jornada de viernes.

http://www.f1fanatic.co.uk/
Entonces, los entrenamientos disputados el primer día de cada Gran Premio también servían para ir dando forma a la parrilla de salida. En el de San Marino había 28 inscritos y "sólo" 26 podían tomar la salida, lo que hacía que los más modestos se empleasen a fondo para evitar estar entre los 2 coches que se quedarían viendo la carrera desde el muro. Después de su primera temporada, Rubens Barrichello buscaba mejorar su 18º puesto final y ayudar a su equipo, Jordan Hart, a hacer lo mismo..., y hasta este fin de semana lo había conseguido. El brasileño, después de rozarlo en la primera carrera de 1994, subió al podio en Aïda. Curiosamente, 'Rubinh' acompañaba a un piloto Ferrari (Berger) y a su futuro compañero en la escudería italiana (Schumacher).

Después de aquel magnífico resultado para él y su equipo, Ímola era una nueva oportunidad para seguir con el buen trabajo de las dos primeras citas de 1994 pero, el viernes 29 de abril, Barrichello se llevaba uno de los mayores sustos de su vida como piloto de carreras.


Senna escucha a Barrichello durante el Gp de San Marino de 1994.
Un tremendo choque en la variante baja que seguía recordando que se dependía demasiado del efecto suelo. Un incidente más que fue el preámbulo del fin de semana más trágico en una prueba de F1 de las últimas tres décadas. Una antesala que tuvo dos protagonistas más con un final que ya conocemos. Ojalá el grave accidente que sufrió Barrichello hubiese sido suficiente para que en ese momento se hubiesen tomado las decisiones adecuadas para mejorar la seguridad que hubieran evitado más tragedias, pero no fue así...

Capítulos de Historia VIII: Grand Chelem (V Parte)

Jim Clark llega después de su triunfo en Nürburgring (1965)
Antes de comenzar con el análisis de la temporada 2013 me veo obligado a finalizar el especial dedicado a los grand chelem (g.c.) con la lista de todos los conseguidos por cada piloto, equipo, gran premio y circuito, y si en la temporada de su consecución el corredor se convirtió o no en campeón del mundo.

Con 8 sólo está Jim Clark, todos ellos con Lotus con motor Climax. El primero lo consiguió en Gran Bretaña (1962), en el circuito de Aintree, en una temporada en la que fue subcampeón. En 1963 si logró el mundial y ademas sumo tres g.c: Holanda (Zandvoort), Francia (Reims) y México. En el siguiente año par (1964) repitió g.c. en Gran Bretaña (Brands Hatch), y como en 1962 sin ganar el campeonato. En 1965 sumó sus tres últimos g.c.: Sudáfrica (East London), Francia (Clermont Ferrand) y Alemania (Nürburgring). En aquella ocasión si consiguió el mundial de pilotos.

Michael Schumacher cruza la línea de meta en Hungría 2004.
Hay dos pilotos con 5 g.c. El primero en sumarlos fue Alberto Ascari con el todopoderoso Ferrari 500. Logró tres en 1952: Francia (Rouen-les-Essarts), Alemania (Nurburgring) y Holanda (Zandvoort); y dos en 1953: Argentina (Buenos Aires) y Gran Bretaña (Silverstone). En ambas temporadas se proclamó campeón.

Michael Schumacher también tiene media decena: dos en 1994 con el Benetton Ford: Mónaco y Canadá (Gilles Villeneuve); y con Ferrari el GP de España de 2002 en Montmeló, y dos más en 2004:  Australia (Albert Park) y Hungría (Hungaroring). El alemán se llevó el mundial en esos 3 años.

Stewart suma el único g.c. de la historia de Matra. Francia 1969.
El primero de los cuatro pilotos que también tienen cuatro g.c. se incia con Jackie Stewart: logró uno en 1969 con un Matra en el GP de Francia en Clermont Ferrand en 1969; dos en 1971: Mónaco y Francia (Le Castellet o Paul Ricard); y en Estados Unidos 1972 (Watkins Glen) con Tyrrell. Todos sus coches montaban motor Ford Cosworth y entre estas tres campañas sólo fue campeón en 1971.

Ayrton Senna fue el siguiente en unirse al club. Con el Lotus Renault de 1985 consiguió el primero en Portugal (Estoril), y con el McLaren Honda lo logró en España 1989 (Jerez) y en Mónaco e Italia (Monza) en 1990, año en el que sumó su segundo título mundial.

Invasión de pista después de la victoria de Mansell en Silverstone 1992.
Nigel Mansell y su Williams Renault se apuntaron un g.c. en 1991 (año en el que no fue campeón): Gran Bretaña (Silverstone); y 3 en 1992 (si ganó el mundial de pilotos): Sudáfrica (Kyalami), España (Montmeló) y Gran Bretaña (Silverstone).

El Red Bull Renault de Sebastian Vettel ha sido el último en unirse al club con su g.c. en India 2011 (Buddh), Japón 2012 (Suzuka) y Singapur y Corea del Sur 2013 (Yeongam). En todas las ocasiones ganó el campeonato.

Nelson Piquet a bordo de se Brabham en Long Beach 1980.
El único con tres g.c. es Nelson Piquet. Todos ellos con Brabham aunque los dos primeros con motor Ford Cosworth: Estados Unidos Oeste 1980 (Long Beach) y  Argentina 1981 (Buenos Aires). El tercero lo logró con motor BMW en Canadá 1984 (Gilles Villeneuve). Sólo fue campeón en una de esas tres campañas, la de 1981.

Con dos g.c. hay tres pilotos. Juan Manuel Fangio con Alfa Romeo en Mónaco 1950 (año en el que no fue campeón) y con Ferrari en Alemania 1956 (Nürburgring) en 1956, cuando si ganó el mundial. Jack Brabham lo consiguió en Bélgica (Spa) en 1960 con un Cooper Climax y en Gran Bretaña (Brands Hatch) en 1966 con su Brabham Repco. En ambas temporadas se convirtió en campeón. Mika Hakkinen fue campeón en 1998 con su McLaren Mercedes con dos g.c: Brasil (Interlagos) y Mónaco) en 1998.

Gerhard Berger lidera la prueba australiana de 1987 por las calles de Adelaida.
Hay 11 pilotos más que han logrado sólo un g.c. aunque sólo el primero de la lista fue campeón el mismo año en que lo consiguió: Mike Hawthorn en 1958 en Francia (Reims) 1958 con un Ferrari.

Todos los demás tienen un g.c. pero, campeones o no, no lograron el mundial en la temporada que consiguieron dominar por completo esas carreras. Son 10 pilotos: Stirling Moss en Portugal 1959 (Monsanto) con un Cooper Climax; Jo Siffert con BRM en Austria 1971 (Österreichring,ahora Red Bull Ring); Jacky Ickx en Alemania (Nürburgring) con Ferrari en 1972; Clay Regazzoni en Estados Unidos Oeste (Long Beach) y Niki Lauda en Bélgica (Zolder) Ferrari en 1976; en 1979 Jacques Laffite en Brasil (Interlagos) con un Ligier Ford y Gilles Villeneuve en Estados Unidos Oeste (Long Beach) en un Ferrari. Otro Ferrari, el de Gerhard Berger en Australia 1987 (Adelaida) sumó su único g.c. Damon Hill lo hizo en Hungría 1995 (Hungaroring) a bordo de un Williams Renault y Fernando Alonso en Singapur 2010 conduciendo su Ferrari.

Capítulos de Historia V: Grand Chelem (II parte)

Senna dobló a todos menos al segundo en Estoril en 1985.
La consecución de los grand chelem (g.c.) arroja otros datos curiosos. Antes de entrar de lleno en el tema principal me gustaría destacar que los dos brasileños que han logrado este reconocimiento lo hicieron en la misma carrera que consiguieron su primera victoria, pole y liderar su primera vuelta en la F1, además de sumar su 2ª vuelta rápida: Piquet lo hizo en Long Beach (G.P. EEUU Oeste) en 1980 y Senna en Estoril en 1985. Fangio inició la historia de los g.c. en la 2ª carrera de la historia en Mónaco 1950, pero el argentino lideró algunas vueltas en la cita inaugural en Silverstone antes de conseguir su primera pole, vuelta rápida y victoria en el principado.

Mike Hawthorn, Jo Siffert, Jacky Ickx y Gerhard Berger están en el otro lado de la estadística ya que su único g.c. coincide con su última victoria en la F1. Y si ya es difícil conseguir dominar una carrera en todas sus facetas, aún lo es más ver a tres poseedores de este reconocimiento en el podio. Tanto es así que pasaron 25 temporadas sin que ocurriese por primera vez (con matices) y llevamos otros 16 años sin vivir este momento.

Lauda en la pole de Zolder en 1976, carrera que dominó
por completo y le valió su único grand chelem.
Como ya veíamos en la última foto del anterior artículo el primer podio con 3 ganadores de g.c. se produjo en Zolder, en el G.P. de Bélgica en 1976. Pero esta imagen tiene "truco" ya que Regazzoni lo había conseguido unas carreras antes y Lauda en esa cita, pero Laffite tardaría tres años más en lograrlo. Tendría que pasar una década para alcanzar una situación similar, pero antes vivimos un hecho inusual que, de haber sido llevado de otra forma por los comisarios de carrera, hubiera supuesto otro podio lleno de poseedores de g.c. En Brasil 1983, si la descalificación de Keke Rosberg por haber recibido ayuda para volver a pista después del incendio (ver vídeo posterior) hubiese dado su 2ª plaza a Lauda, que fue 3º, y la 3ª a Laffite (fue 4º) nos hubiese dado la primera vez imagen con tres pilotos en el cajón con un g.c. ya conseguido, y también la primera vez que no coincidía que el ganador de la prueba se hacía con el singular "premio sin trofeo" como si ocurrió con Lauda en Zolder (1976).


Senna, Piquet y Laffite hacían historia en Jacarepagua (Río de Janeiro)
al reunir en el podio del G.P. de Brasil de F1 en 1986 a tres pilotos que
ya habían conseguido un grand chelem con anterioridad.
Tuvimos que esperar tres años más, en el mismo escenario, para ver como el podio de Brasil 1986 reunía (ahora si, por primera vez) a tres corredores que ya habían logrado un g.c.: Piquet, Senna y Laffite. En Alemania 1986 volveríamos a ver a los dos campeones brasileños acompañados por otro ganador de g.c., pero que aún no lo había logrado: Mansell. En el siguiente GP, el de Hungría, los tres repetirían el mismo podio. En Gran Bretaña 1987, volverían a estar en el cajón estos protagonistas pero con el inglés en lo más alto. Ese mismo año en Italia volverían al orden de puestos que repitieron dos veces en 1986: Piquet, Senna y Mansell. Este triplete se reunía de nuevo en el podio en 1990, en Canadá, pero con Senna seguido de su compatriota y del inglés, que seguía sin haber conseguido su g.c. mientras que Nelson ya los había sumado todos y Ayrton firmaría el 4º y último de su carrera esa temporada en Italia.

Senna celebra en Australia 1991 su
mundial recién conseguido en Japón.
Tenemos que esperar a Bélgica 1991 (carrera en la que debutó Schumacher) para ver un triplete diferente en un podio lleno de acreedores de g.c.: a los brasileños se les une Berger, que ya consiguió el suyo en 1987. En 1991 volvemos a tener un trío diferente, en Australia, cuando al vencedor Senna le acompañan Mansell, que ya había conseguido en su gran premio de casa en SIlverstone su primer g.c., y Berger.

Alemania 1992 estrena otro podio lleno de propietarios (pasados y futuros) de g.c., como Mansell, Senna y Schumacher (hasta 1994 no sumará el primero de los 5 que tiene). En la siguiente carrera (Hungría) Ayrton y Nigel volverían a recuperar a Berger, y brasileño, británico y austriaco repetirían en Portugal. 1993 llega con nuevo "triplete" de baile: a Senna le acompañan en Brasil dos futuros campeones y, también, ganadores de g.c.: Schumacher y Damon Hill; es la primera vez que entre los 3 del podio sólo había un piloto que ya lo había conseguido y dos que aún no.

La trágica muerte de Senna hace que Schumacher se convierta en el próximo referente en los podios de la F1. En Mónaco y Canadá 1994 consigue sus dos primeros g.c. y en Francia consigue la victoria acompañado por Hill (todavía no ha logrado su g.c.) y Berger. Ese mismo año en Italia, Hill y Berger repiten, pero Hakkinen es quien les acompaña como futuro ganador de un g.c. En el G.P. de Europa en Jerez, Michael vuelve a estos podios de triunfadores completos ganando la carrera y custodiado por Hill y Hakkinen. En Mónaco 1995 repiten los mismos protagonistas y en las mismas posiciones. En el G.P. de San Marino y en el de Japón del siguiente año (1996) volvemos a verlos a los tres pero como el británico como ganador de la prueba.

Hockenheim reunió por última vez a 3 pilotos que habían ganado
o ganarían un grand chelem. En lo más alto está Berger, el último
que lo consiguió y no es campeón del mundo. Después de su g.c.
en 1987 lo han logrado Schumacher, Hakkinen (los dos en la foto
con el austraico), Damon Hill, Alonso y Vettel.
La última victoria de Berger en la F1 en Alemania 1997 reunió en el podio a Schumacher y Hakkinen, que seguía sin conseguir ninguno de sus dos g.c. Y no solo fue la última victoria del austriaco porque también empezó la sequía en lo que a ver tres a 3 ganadores de g.c. compartir podio se refiere. Desde entonces, o no había en pista 3 pilotos que cumpliesen esta premisa o alguno de ellos tenía imposible alcanzar el podio: en la parrilla de 2001 a Hakkinen y Schumacher se sumó Alonso, pero el Minardi ni siquiera podía soñar con puntuar; y hasta 2010, año en el que Michael regresó y se unió al español y a su compatriota Vettel, no se podía producir otro triplete. Después resultó ser casi igual de difícil ya que Schumacher sólo subió al podio una vez en 3 años. Así que desde el 27 de julio de 1997 (384 gp´s después) no vemos a tres poseedores de un g.c. compartir podio, lo que solo ha ocurrido 19 veces en las 894 carreras disputadas hasta la fecha (India 2013).

Senna celebra la victoria en Spa 1991. Allí compartió podio con Berger
y Piquet, que también poseían un grand chelem en aquel momento.
La estadística se vuelve aún más exclusiva si sólo tenemos en cuenta las ocasiones en la que los pilotos ya habían logrado el g.c., lo que sólo ha sucedido en 3 ocasiones: Brasil 1986, Bélgica y Australia 1991. Estas tres históricas coincidencias tienen una más: Senna siempre estuvo presente en estos podios, en dos ocasiones acompañado por su compatriota Piquet y por su compañero en McLaren Gerhard Berger; y en una por Jacques Laffite y Nigel Mansell. Que coincidan en apenas media década, y en aquellos años no es casualidad, ya que en 1986 había 5 acreedores de g.c. y 6 en 1991.

Previa Japón 2013 II: Dominadores en Suzuka

Esta sección tiene un claro protagonista en casi todos los circuitos. Schumacher. El alemán venció en 6 ocasiones en Suzuka, la primera con Benetton y las restantes con Ferrari. Sólo otro piloto ha logrado subir a lo más alto del podio con dos equipos diferentes: como podéis leer en el anterior artículo Berger fue el encargado de inaugurar el trazado nipón con victoria, pero el austriaco repitió con McLaren en 1991, haciendo de esta pista una fiesta para el equipo inglés con este triunfo, el tercer título para Senna y con el mundial de constructores casi cerrado (lo rematarían con otro doblete en el podio del brasileño y el austriaco en Australia). Schumacher ya estaba por allí ese día, disputando su quinta carrera en la F1, pero en esa ocasión abandonó. Una primera toma de contacto difícil en tierras japonesas, pero que después le deparó 9 podios en Suzuka y otros dos en Okayama gracias a sendos triunfos en el Gp del Pacífico de 1994 y 1995. 

Al germano le sigue un compatriota en la clasificación de pilotos con más victorias en Suzuka. A Vettel se le da muy bien este trazado, en el que ya suma 3 triunfos y 4 poles consecutivas, curiosamente la mitad de las que sumó Michael (8), cinco de ellas seguidas. Sebastian sólo ha bajado algunos peldaños del podio en una ocasión, pero la tercera plaza de 2011 le valió para proclamarse bicampeón. Con esas cuatro posiciones en el cajón Vettel sólo tiene por delante a Schumacher con 9 y Häkkinen con 6, y empata con Senna, Coulthard y Alonso. El español y el de Red Bull, acompañan a Kimi y Button, como los únicos pilotos en activo en ganar en el "8" japonés. Hamilton, Massa y Webber han conseguido subir al podio, pero nunca a lo más alto. El británico es el que peores datos presenta de este grupo, ya que el brasileño es el único (junto con Sebastian) que ha logrado una pole aquí (2006); y el australiano es el que más vueltas rápidas (2) tiene entre los corredores de la parrilla actual, por delante de Räikkönen, Button, Vettel y Alonso.

Sin embargo el español, con unos cifras modestas en Suzuka, comparte con Schumacher un hito: ganar en dos circuitos diferentes en Japón. El germano lo hizo (como explicaba antes) también Okayama y Alonso en Fuji, lo que deja a Fernando como el único en vencer el Gp de Japón en dos escenarios distintos, ya que Michael lo hizo ganando el Gp del Pacífico. La breve historia del trazado situado en las faldas del mítico volcán japonés tiene a otros tres pilotos como ganadores: James Hunt en 1997; y Mario Andretti y Hamilton, que son los dos únicos poleman de esta pista.

Previa Japón 2013 I: Historias de Suzuka

A estas alturas de la temporada (y tal y como va), en la que equipos, pilotos y aficionados pensamos en la próxima merece la pena echar la vista atrás cuando se llega a un circuito con una breve pero intensa historia. Suzuka es una de esas pistas que maravilla por su trazado y su ambiente. Allí se empezaron a disputar carreras de F1 en 1987, y vamos a hacer una primera parada en esa fecha. El país del sol naciente llevaba 10 años sin acoger una cita mundialista después de los primeros acercamientos al circuito de Monte Fuji a mediados de los 70 con buen recuerdo para James Hunt, que ganó allí el mundial de 1976 y logró su última victoria en la Fórmula 1 en 1977. Una década después Berger lograba la primera pole en el "ocho" nipón y el 1 de noviembre de 1987 conseguía su primera victoria con Ferrari.


El austriaco se imponía con su F-187 con motor V6 Turbo a Senna y el sueco Johansson, que haría su último podio con McLaren. Además, el GP japonés decidiría otra vez el campeonato, ya que Nigel Mansell no pudo tomar la salida después de un fuerte accidente, lo que matematicamente le daba el mundial a Nelson Piquet.


Aunque no se despedirían hasta 1989, se comenzaba a vislumbrar y preparar el final de la era de los propulsores V6 Turbo, que dejarían a paso a los V10 y V12, justo al contrario de lo que estamos viviendo estos años. Antes, en 1988, Senna conseguía en esta pista su primer campeonato con los "pequeños" motores que dominaron la década de los 80. El brasileño volvería a disfrutar en Suzuka con su segundo título en 1990 gracias a un propulsor V10 y en 1991 llegaría el tercero con un V12, todos ellos firmados por Honda. Su gran rival, y compañero en 1989, también se alzó con su tercer título en esta pista, aunque lo hizo gracias a una polémica guerra en los despachos que impidió a Senna pelear en la última prueba en Australia por el mundial de aquel año. Ayrton se vengó de Prost echando de pista con su McLaren al Ferrari del galo en la primera curva, lo que entregaba la victoria al brasileño.


Hubo que esperar a 1996 para volver a vivir una cita decisiva en Suzuka. Aunque Damon Hill llegaba con una gran ventaja sobre su compañero. Villeneuve lograba la pole, pero una mala salida del canadiense entregó la victoria al británico, que no necesitaba ni terminar porque a menos de 20 vueltas del final Jacques abandonó al perder una rueda. En 1998, volvimos a vivir una situación similar: Schumacher dependía de si mismo y cumplía al lograr la pole: si el alemán ganaba sería campeón aunque Häkkinen fuese segundo y empatasen a puntos gracias a que ambos tenían el mismo número de victorias y segundos puestos, pero Michael tenía un tercer puesto más que el finés. Pero los problemas se cebaron con el Ferrari de Schumi, que no arrancó en el segundo intento de salida y tuvo que irse al fondo de la parrilla, y cuando estaba tercero después de una tremenda remontada sus neumáticos dijeron basta y sufrió un pinchazo que entregó su primer mundial a Häkkinen.


En 1999, el rival del finés fue el compañero de Schumacher. Irvine tomó el papel de líder en Ferrari después del accidente de Michael, que lo tuvo apartado durante 6 carreras. El irlandés no lo hizo mal y llegó a Japón como líder del mundial, pero Häkkinen se llevó la victoria y se convirtió en bicampeón. El alemán se desquitó en 2000, cuando su triunfo en Suzuka le permitió ganar su primer campeonato con Ferrari a falta de disputarse la última carrera del año en Malasia. En 2003 el trazado nipón cerraba el año y otro piloto llegado desde Finlandia volvía a ponerle difícil las cosas al kaiser. Kimi lo tenía difícil, pero no imposible. Una mala posición de salida del alemán (14º) daba muchas opciones a su rival, que salía 2º. Si Räikkönen vencía y Michael no puntuaba, el título se iría para McLaren, pero Barrichello ejerció como buen escudero y conseguía la victoria, mientras su jefe de filas lograba puntuar.

Hasta 2011, Suzuka no volvió a ser testigo de un título mundial. En esta ocasión no fue más que un trámite para Vettel, que logró su segundo título cuando todavía faltaban cuatro carreras por disputarse. Si Sebastian consigue vencer con su Red Bull en Japón (cosa más que probable) y Alonso no acaba entre los 8 primeros (algo más complicado) volverá a repetir la historia con su cuarto entorchado consecutivo, como ya consiguió su compatriota en 2003. En aquella ocasión, Vettel sólo tuvo que ser tercero para conseguir el título, y es la única vez en las últimas cuatro carreras en la pista nipona que no ganó, a pesar de hacer las 4 poles y sumar su segundo grand chelem el año pasado.