Alemania 2019: Verstappen acierta para vencer

Muchos de los que vimos la lluvia y la pista mojada de Hockenheim miramos hacia la parrilla de salida y señalamos a un favorito: Verstappen. Su coche tiene cualidades para ir muy rápido en estas condiciones y además le hemos visto pilotar en estas condiciones, y lo cierto es que Max gana madurez cuando el asfalto está lleno de agua y otros se ponen nerviosos. El holandés logró en Alemania su séptima victoria en la F1 a pesar de una salida nefasta en la que no aprovechó su segunda posición, lograda en un sábado en el que los Ferrari se inmolaron con sendos problemas de fiabilidad. Sin ellos, la guerra estaba planteada con un Hamilton que parecía tener la victoria en su mano hasta que la locura colectiva invadió a muchos pilotos que montaron neumáticos lisos mientras llovía.

El holandés se repuso de ese inicio complicado para mantenerse siempre en posición de aspirar al triunfo. En una cita como ésta había que estar ahí delante, evitar errores e intentar ahorrar paradas. El de Red Bull no consiguió lo último aunque gracias a la estrategia hicieron que dos de los cinco pasos por el 'pit lane' le salieran "gratis". La peor de todas esas decisiones fue poner las gomas medias (de seco) cuando volvía a llover de nuevo. Con trompo incluido y parada extra, Verstappen se sobrepuso y aprovechó los errores ajenos para liderar cuando el que parecía líder sólido cometía un error que le condenaba a entrar de forma atropellada a cambiar su maltrecho alerón delantero. Hamilton terminaría por cometer otro fallo más que le dejaría fuera de la zona de puntosa antes de la sanción a ambos Alfa Romeo que les dejaría sin premio a ambos.


Mal Lewis y peor aún Bottas. El finlandés no había puesto en peligro el liderato de su compañero en ningún momento, y cuando el británico estaba perdido en el fondo de la parrilla y podía recuperar un buen puñado de puntos se iba fuera. El fin de semana empezó complicado para Mercedes, mejoró el sábado pero volvió a torcerse el domingo. Camino inverso al que tuvo Vettel. Sebastian estaba en posición de pelear la 'pole' con su compañero pero no pudo ni marcar un tiempo en la Q1 y tendría que salir último. La posición del germano no hacía presagiar nada bueno pero ha realizado una carrera que necesitaba para autoconvencerse de que puede pelear y recuperar ambición. Su segunda posición habla mucho y bien de un piloto que está muy cuestionado y presionado.


La ´pole' por la que tampoco pudo luchar Leclerc no le impidió remontar y pelear por la victoria. Después de salvar el impacto en varias ocasiones llegó un momento en el que Charles forzó demasiado cuando buscaba la primera posición y volvió a tirar por los suelos una ocasión en la que lograr su primer triunfo en F1.



El error del monegasco no le resta talento pero debería hacer que reflexionara muy en serio sobre su exceso de ambición. Tiene posibilidades de ganar en muchas carreras y no debería precipitarse para conseguirla aunque también hay que decir que no le falta razón al quejarse de cómo esa escapatoria puede ser una pista para 'dragsters'. La queja es lícita, seguro que Hulkenberg también le apoya. El germano cerró un fin de semana para olvidar para un equipo Renault que primero vio como Ricciardo abandonaba con su motor destrozado.

Puede que la moción de Leclerc y de Nico también la comparta Sainz aunque hay que decir que el español, a pesar del error, fue más hábil que ambos para evitar el choque y salir marcha atrás en una curva que se cobró muchas facturas. El único error del madrileño evitó que hubiera podido alcanzar su primer podio en la F1 con un McLaren que no va demasiado bien con pista mojada. A pesar de todo se destaca como mejor del resto con una quinta plaza que le mantiene séptimo de una general en la que acecha a un Gasly que no acabó mientras su compañero subía a lo más alto del podio, y acompañado en la tercera plaza de un Kvyat que ganará enteros para insinuar que su sitio puede estar en Red Bull y no en Toro Rosso.


Su podio tuvo más de estrategia, riesgo y suerte que otra cosa. Imitó a un Stroll que llegó a liderar la carrera fugazmente y perdió el podio por poco. A pesar de todo superó a unos Alfa Romeo que hubieran sumado un buen puñado de puntos si no hubiera sido por la sanción impuesta que les da esos puntos a unos Haas que siguen dando vergüenza ajena en sus luchas en pista; y que permitió que Hamilton sumara dos puntos y Kubica, ¡sí, Kubica!, uno, con un Williams que no podría soñar con ello en condiciones normales. Falta de normalidad que no impidió que la carrera arrancará de la forma habitual tras unas vueltas de reconocimiento. Por una vez aplaudo la mínima intromisión de FIA y FOM para permitir que el espectáculo primara como primó. Ojalá que el espectáculo continúe.

Austria 2019: Espectáculo empañado

Desde los entrenamientos del viernes se barruntaba que la cita en Spielberg podía ser entretenida y ya empezó a serlo con una primera fila soñada por muchos amantes de la F1: Leclerc y Verstappen. Los dos representantes de una nueva y talentosa generación que está llamada a mantener viva la llama de un deporte herido de gravedad. Con los Mercedes descartados por problemas de sobrecalentamiento y un desafortunado Vettel que no pudo pelear en Q3 parecía que la pelea por la victoria sería entre el monegasco y el holandés... pero la cita austriaca estaba dispuesta a dar espectáculo desde el principio con una nefasta salida del piloto de Red Bull que le hacía llegar a caer a la octava posición, detrás de su cada vez más cuestionado compañero.


Mientras Max batallaba por volver a los puestos de cabeza Charles se escapaba poco a poco de un Bottas que se limitó a hacer lo necesario para llevar el coche de vuelta y que eso le diera los máximos puntos posibles. No parecía que Verstappen pudiera escalar mucho más allá de la cuarta o quinta posición en pugna con un Vettel que también remontaba y un Hamilton que era la sombra de su compañero tras penalizar en clasificación por estorbar a Kimi. El acierto inicial (y aparente) en la estrategia de Ferrari al salir con neumático blando mientras el resto lo hacían con medio les dio sus frutos con Leclerc como líder destacado y Sebastian en plaza de podio... pero lo que no les funcionó fue el neumático duro, algo que sí exprimió Max y su Red Bull. Superó a Lewis en una parada en la que el británico cambio su ala delantera, y al resto en pista: Vettel, Bottas... y Leclerc. ¡Vaya vueltas de infarto y de puro disfrute! Pero... Sí, hubo un "pero".


La defensa del Ferrari fue intensa y limpia en todo momento pero Verstappen no atacó de la misma forma. Sí lo hizo con los demás rivales e incluso parecía que o haría así en la lucha por la victoria. Estaba claro que venía con más ritmo y velocidad en su Red Bull pero a tres vueltas del final decidió tirar su coche y alargar la trazada de salida sin importar dejar sin espacio a Leclerc. ¿Sancionable? Sí. ¿Debieron hacerlo? Sí y no. Y explico esta doble respuesta. La maniobra de Max fue tan reprochable (yo diría que más) que la que Vettel realizó en Canadá ante Hamilton y con unas consecuencias similares a las que tuvo la de Ricciardo ante Norris en Francia. Por comparación debió ser sancionado. Y por coherencia, también, porque la interpretación que los comisarios han hecho de la norma para no penalizarlo es totalmente contraria al espíritu de la norma. Por eso defiendo el sí, pero claro... por coherencia propia también pienso que no, igual que pienso que Vettel no debió ser sancionado en Canadá (el caso de Ricciardo en Francia es diferente). Así que, por un lado me debato entre mi constante apelación a que las carreras son carreras y hay que dejar pelear, y entre mi apuesta por la seguridad, la limpieza y la coherencia. Dejando de lado mi "ferrarismo" creo que hubiera sido más justo castigar a Verstappen que no hacerlo pero eso no es lo que más me molesta. Lo que me más fastidia es que se tardarán horas en dar una respuesta cuando en los dos ejemplos anteriores casi fue inmediata la decisión; y lo que me irrita es que tengamos que estar pendientes de decisiones en los despachos y de que las normas sean tan interpretables: si echar de pista está prohibido lo está; si ganar ventaja fuera de pista no se puede hacer que se castigue al que lo haga; y si no puedes tocar a otro coche, que el que toque pague por ello. Sin interpretaciones ni nada, reglas claras y simples para todos y siempre.


Tras este alegato de puro desahogo me detengo en otros detalles como los problemas de Mercedes. No es que no quiera que ganen, si se lo merecen más que el resto, perfecto; pero ojalá haya mucho calor en muchas más citas para que todo se iguale y tengamos muchos más coches en la batalla. Para ello también es necesario que uno de esos candidatos realmente lo sea porque lo de Gasly ya es indefendible: se diluye bajo presión de una forma escandalosa. Su futuro en Red Bull está más que comprometido. En el equipo tienen que estar tirándose de los pelos viendo como en su carrera de casa casi ven a un pupilo que dejaron escapar dando caza al galo con un coche más lento que salía último en parrilla. La carrera de Sainz estuvo a la altura de las de los líderes y de un Vettel que se repuso de todos los varapalos de un fin de semana que casi acabó en el podio. El español, penalizado por cambiar su motor, salió 19º y acabó 8º aunque ni lo vimos. Cierto que había pelea por los puestos de cabeza pero sí que vimos otras maniobras de coches que batallaban por los puntos... y ninguna fue alguno de los doce, ¡sí, 12!, adelantamientos que realizó el de McLaren para llegar a presionar a Gasly y a su propio compañero antes de que un toque en su ala delantera le dejara sin opciones de hacer que su remontada de 11 posiciones hubiera llegado a serlo de 12 o de 13. Trece posiciones que hubiera logrado al superar a un Norris que logró la sexta plaza después de perder tiempo en batallas innecesarias y de no adelantar con firmeza a rivales reales. Aun así, ambos coches de Woking, puntuaron con firmeza y demuestran ser el rival a batir de la zona media y ser el único candidato con posibilidades de pescar puestos de privilegio cuando los grandes sufran problemas.



La buena posición de McLaren contrasta con la pérdida de rendimiento de Renault, Haas, Racing Point y Toro Rosso. Los galos están desaparecidos en clasificación y algunas carreras les van muy al; los norteamericanos se hunden los domingos; Pérez y Stroll no tienen coche para más; y los de Faenza van de mal en peor y cada vez están más cerca de un pozo del que no sale un equipo Williams en desintegración y parece que Alfa Romeo escapa con sus dos pilotos en los puntos en Austria. ¡Ah! Y, a pesar del debate sobre la ausencia de sanción a Verstappen, me alegro por la primera victoria de Honda tras su regreso como motorista en 2015. Ojalá el rendimiento de los motores siga igualándose y contribuya a ver más equipos con opciones de victoria.

Mónaco 2019: Hamilton sufre, llora... pero gana

Parecía que Bottas podía hacer la 'pole', incluso Leclerc optaba a ella tras unos terceros libres prometedores... pero el monegasco se descartó pronto con un nuevo error de Ferrari que empieza a convertir en habitual pegarse tiros a si mismos. Sin el ídolo local el finlandés le puso muy difícil a su compañero en el primer intento aunque en el segundo Hamilton sacó todo su talento para salir primero en Mónaco por segunda vez en su carrera deportiva en F1. Como es habitual en el principado, lo tenía todo para ganar aunque al británico le iba a tocar sufrir el domingo. El primer momento clave iba a ser una salida en la que no iba a haber cambios significativos aunque sí en las siguientes curvas.



La maniobra la protagonizaba Sainz, que en la subida hacia el casino recuperaba la posición perdida con uno de los Toro Rosso y ganaba la del otro. Un adelantamiento espectacular y muy eficaz. El español logró terminar sexto gracias a ello y a una buena decisión táctica de McLaren que no adelantó la parada para aprovechar la salida del coche de seguridad, y eso le permitió superar a todos los que si lo hicieron. Parte de esa sexta posición se la debe al adelantamiento, parte a la estrategia, pero también a su compañero que hizo de barrera para que frenar a los contrincantes de su vecino de garaje; y a Leclerc, que con su ímpetu provocó ese periodo de carrera neutralizada.


El de Ferrari buscaba recuperar parte del terreno perdido el sábado y logró que viviéramos un inicio de carrera muy emocionante con dos adelantamientos espectaculares a Norris en 'Loews' y a Grosjean en 'La Rascasse'. Por cierto, que el galo hablara de maniobra kamikaze solo merece esto: habló de puntas la tacones. Lástima que el intento sobre Hülkenberg acabara mal. Una tentativa que también hizo que la cabeza de carrera entrara a cambiar neumáticos. Bottas dejó espacio para no perder tiempo tras Hamilton y evitar ser superado por Verstappen y Vettel... pero el holandés logró salir por delante aunque apretó demasiado al finlandés. Tanto que rozó el muro, pinchó y volvió a entrar a poner otro juego de ruedas.


Max se colocaba segundo y, al igual que Sebastian y Valtteri, llevaba gomas duras frente a las medias de Hamilton. Lewis no iba especialmente rápido aunque eso no impidió que sufriera con sus desgaste en una parte final de carrera en la que se quejó en exceso de la elección de neumáticos por parte de su equipo aunque seguro que sufrió para contener a un Verstappen que se insinuaba cada vuelta en 'Loews' y realizó un intento a la desesperada y sin éxito en el puerto. Esta maniobra no le costó sanción pero sí la que protagonizó con el otro Mercedes. Cinco segundos de sanción que le costaron un podio que tuvo en lo más alto a Hamilton y también a su compañero pero sin doblete, ya que el segundo fue Vettel: por primera vez en 2019 los Mercedes no lograban un 1-2.


Hamilton sale más líder de Mónaco en una cita en la que su ganador no repite como campeón desde que en 2011 lo lograra Vettel. En los siete años siguientes, el vencedor en el principado no lo era al final del año. Veremos si el británico rompe la tendencia y acaba con otro baño de celebración, y que sea menos peligroso que el que se dio en la piscina de Mónaco, en estas fechas llena de productos químicos que ayudan a extinguir incendios. Incendios, pero de otro tipo, los que tendrán que empezar a apagar en Racing Point y Alfa Romeo, que en esta cita se han acercado demasiado a unos Williams que, lejos de avanzar, se estancan como los peores de este 2019.


Por cierto, uno de los Racing Point, el de Pérez, vivió un momento muy peligroso que pudo acabar muy mal. Durante el fin de semana ya observé maniobras demasiado arriesgadas de los comisarios al retirar coches accidentados en la F2 o la Porsche Supercup, y durante la F1 siguieron arriesgando. La imagen que ha compartido 'Checo' en las redes sociales habla por sí sola. Por favor, que no se olvide que el papel de los comisarios es ayudar a que la seguridad sea la máxima para todos y eso les incluye a ellos.

Baréin 2019: Hamilton gana en un drama para Leclerc

No puedo ser objetivo. Primero porque soy ferrarista y después porque Leclerc es un piloto que me encanta desde que lo sigo en categorías como Fórmula 3, la desaparecida GP3 (acutal F3) y la F2. Por eso digo lo que muchos otros: Leclerc es el ganador moral del Gp Baréin de F1 de 2019. Fue el más rápido en entrenamientos, en clasificación y se sobrepuso a un inicio de carrera en el que fue superado por dos rivales en las primeras curvas. Adelantó a Bottas rápidamente y recuperó la primera posición a su compañero vueltas después. El monegasco se escapó y ha dominado una cita que iba a ser histórica para él..., aunque lo ha sido pero por un día que recordará con sentimientos mezclados. Lo hará feliz por salir en la 'pole', por demostrar ser el mejor y por subir al podio por primera vez; pero con tristeza por no hacerlo en lo más alto, y porque no fue culpa suya. A pesar de todo, la joven promesa que ya es una realidad pedía perdón a un equipo que, como mínimo, duda de que el líder de su equipo sea Vettel


El alemán no ha tardado en dar su apoyo a su compañero pero su problema no es reconocer que su vecino de garaje le ha dado un buen repaso. Vettel salió bien y parecía que tendría la oportunidad de ganar pero el monegasco no dudó en recuperar su posición. El alemán tenía que sumar para Ferrari con un doblete que igualará el fiasco de Australia pero Hamilton exhibió todo su potencial y le superó. Un nuevo cara a cara perdido con el inglés que además acababa con el alemán trompeando y dejando unos buenos planos en sus neumáticos que llenaron de vibraciones a su coche, lo que acabó por soltar su alerón delantero. Adiós podio y a remontar hasta una quinta plaza que sabe muy mal. Las dudas que ya surgieron con Sebastian durante 2018 empiezan a ser demasiadas y aunque parecía que la comunión entre él y el equipo italiano era sólida, lo cierto es que hay muchas voces que piden y buscan un recambio de garantías que acompañe a su nueva estrella.


La carrera de los de Mercedes tuvo poca historia salvo por una salida en la que estuvieron peleones y Bottas le ganó la partida a Hamilton, que después se convirtió en única amenaza para los Ferrari. Por lo demás, su jugada para minimizar daños les entregó un doblete inesperado. Como inesperado hubiera sido ver a Verstappen otra vez en el podio. El holandés parece llevar a su Red Bull a un lugar que no le corresponde aunque tampoco creo que esté tan atrás como demuestra Gasly. Por eso, que Sainz peleara con Max y que Norris, que clasificó bien pero salió fatal, recuperara desde la 14ª posición de la primera vuelta a la sexta final dice mucho y bien del McLaren. Lástima que el español no fuera más impetuoso ante el holandés ya que usar sus armas es la única forma de superar al talentoso pero agresivo Verstappen. Seguimos con las ganas de ver hasta dónde llega ese coche pegado a los de arriba.


A Norris le favoreció el adiós coordinado de los dos Renault que ni  me explico ni voy a intentar explicar. Eso sí, los motores franceses son, ahora mismo, los menos fiables de toda la parrilla; y tampoco son los más competitivos. Los coches amarillos, sobre todo en manos de Hulkenberg, demostraron que todo lo que pierden en clasificación lo ganan en carrera; todo lo contrario que unos Haas que con el coche cargado de combustible son demasiado lentos. Eso ayuda a que los Alfa Romeo, los Toro Rosso y hasta los Racing Point tengan su oportunidad de puntuar. Una clase media que, si en China se confirma su velocidad los sábados y domingos comanda McLaren, y no muy lejos de los de cabeza.

Por eso, aunque él se sienta feliz por no tener que atender a tantos micrófonos y quiera estar "lejos de los focos", voy a dedicar unas líneas a Alonso. Se equivoca en el tono y por insistir en que hace y siempre hizo lo que quiere. Despreciar ser "noveno o décimo" este año con McLaren es perder la razón de sus últimas cuatro temporadas en F1. Su prepotencia cansa y desluce la trayectoria de uno de los mejores pilotos de la historia, y al que defiendo en su afán de probar todo lo que tenga ruedas y motor, pero no a costa de restar valor a todo lo que dejas detrás. Está bien valorar tu trabajo pero para ello no es necesario decir que lo que hacen los demás no vale para nada o se lo dan regalado. Así que, Alonso, si no quieres hablar, pues perfecto. Cada vez que abres la boca es para faltar, insultar y vanagloriarte, y discursos como el tuyo sobran. 

Australia 2019: Mercedes asusta

Por fin se acabó especular y hacer predicciones. Lástima que después de tanta espera hayamos visto que la supremacía de Mercedes parezca tan insultante. Empezó a atisbarse durante los entrenamientos, se confirmó en clasificación y en carrera ha resultado más que evidente. El único rayo de esperanza es confiar en que Albert Park sea esa 'rara avis' que no sirva de referencia para el resto de la temporada, y que los germanos hayan encontrado "sin querer" esas décimas y sus competidores las hayan perdido. Aunque el Gp de Australia sea el primero y algo peculiar, y aunque se hayan alineado los planetas lo cierto es que esta cita me deja con la sensación de que hay un equipo muy superior al resto.


Hamilton dominó hasta la salida, momento en el que le ganó la partida un compañero que ha realizado una carrera perfecta, de esas en las que da sensación que pase lo que pase saldrá victorioso. El pentacampeón arrancó bien pero lo de Bottas ha sido inmejorable. El finlandés se sacó la espina del triunfo que pudo ser y no fue de Rusia 2018, y lo ha hecho con unos primeros metros tras los que nadie pudo alcanzarle. Valtteri no estuvo lejos de Lewis durante al resto del fin de semana pero en carrera él sí que ha logrado dejar al británico muy descolgado, tanto que el defensor del título haya llegado a tener que protegerse de sus perseguidores. Él que más cerca ha estado ha sido un Verstappen que ha protagonizado la mejor maniobra del primer Gp de la F1 de 2019.


Su adelantamiento a Vettel no solo evidencia el talento del holandés o que Red Bull sigue teniendo el mejor chasis de toda la parrilla, también que Honda no era ese gran (y casi único) culpable de sus malos registros en sus primeros años de regreso a la F1. Pero de ello hablaré líneas más abajo. Max hizo buen trabajo colándose entre ambos Ferrari en clasificación y lo remató con un domingo que nos hace pensar que su coche puede ser más competitivo que el de los italianos, al menos en sus manos... porque lo de Gasly ha sido casi bochornoso. El galo no pasó de Q1 y en carrera no superó a un inferior Toro Rosso que se quedó con el último punto que se repartía. Tendrá que demostrar mucho para convencer de que un equipo puntero es su sitio.



Pero si hablamos de decepciones, Ferrari se lleva el primer premio. Su supuesto dominio en pretemporada se ha diluido y el Red Bull de Verstappen les ha superado por mucho. Vettel salvaba algo la situación con su tercera plaza en parrilla aunque fuera a siete décimas de la 'pole' pero en carrera todo iba a peor. Al pobre rendimiento se sumaba una estrategia nefasta con Sebastian. Adelantaron su parada en 'boxes' pero lo único que consiguieron fue complicar la su propia carrera porque Hamilton (no digamos Bottas) era inalcanzable. Lewis perdió opciones con su compañero y el germano también. Primero le superó Verstappen y debió haberlo hecho Leclerc pero lo de los de Maranello iban por el ridículo completo. Después de admitir en una bochornosa conversación de radio con Vettel que no sabían por qué iban tan lentos, evitaron que el monegasco luchara con Sebastian; y, lo que es más estúpido todavía, dejaron que Bottas sumara con total tranquilidad el primer punto extra que se otorga al poseedor de la vuelta rápida. Ellos podían haber entrado a cambiar neumáticos y llevarse ese punto con facilidad. Su colchón de tiempo se lo permitía y no ponían en peligro una victoria como hubiera sido el caso de Bottas o el podio en el de Verstappen, que además podía pescar algo más si Hamilton hubiera tenido un fallo o un problema. Entre unas cosas y otras salen a 22 puntos de Mercedes cuando lo pudieron hacer a 20.



Peor es aún lo de McLaren. Son el único equipo, junto con la esperada debacle de Williams, que no ha sumado ningún punto. Los motivos son múltiples y diversos. Sainz ha sufrido un fin de semana horrible. Primero en un sábado en el que un pinchazo de Kubica le condenó a la antepenúltima plaza de salida. Tocaba remontar y lo estaba logrando cuando su coche ha empezado a arder. Un colmo para los que hace un año se las prometían felices tras su divorcio con Honda. Sé que es volver sobre lo mismo pero me quiero detener unas líneas en ello porque creo que es de recibo comentar la falta de autocrítica que tuvieron y tienen Boullier, Alonso y luego Brown con los japoneses. Les faltó paciencia y nos hicieron creer que su chasis estaba a la altura de los mejores cuando era de los peores y que sus errores también complicaron el trabajo de los nipones. Norris dio esperanzas a su equipo el sábado pero el domingo le faltó ímpetu para sumar unos puntos que tenía en su mano.



Lo cierto es que no fue un buen día para debutar, ya fuera por completo, por cambiar de equipo o por volver. Además del fiasco de los chicos de McLaren, lo mismo podemos decir de los de Williams con Russell a dos vueltas de la cabeza y Kubica a tres tras sufrir ambos días. Giovinazzi se estreno como titular con Alfa Romeo muy lejos de su experimentado compañero. Kimi cumplió con lo esperado y se postula como candidato a esa séptima plaza final, primera del resto. Albon completó el trío de debutantes que se quedaron sin puntuar mientras que Kyvat si lo logró en su regreso a Toro Rosso, en el que además contuvo a Gasly, Norris y Pérez, todos bloqueados durante vueltas por Giovinazzi. Esa actuación le permitió a Stroll ser noveno en su debut con la "renovada" Racing Point. La zona de puntos la comandó un Magnussen que llevó a un competitivo Haas a ser el único coche de la zona media que no fue doblado por Bottas. Por detrás, buena actuación de Hulkenberg con un Renault que no llegó a Q3 y que no permitió el estreno soñado por Ricciardo. Tras una clasificación frustrante, el domingo empezó con un buen golpe con un bache en la recta de meta que le obligó a pasar por el garaje y a abandonar poco después. Australia sigue maldita para su piloto.



2019: Probar lo esperado

Si aceptaran apuestas por "adivinar" el resultado de los test de pretemporada en Fórmula 1 no se pagaría demasiado bien. Íbamos a ver a Mercedes dando y dando vueltas, a Ferrari marcando tiempos, a Red Bull sufrir (aunque aquí no fue por el motivo que muchos creíamos), y al resto intentando entender dónde están frente a los demás. Mucho tendría que cambiar para que los tres primeros de 2018 no sigan ahí arriba, que Williams sea el peor con diferencia y que los otros seis equipos se repartan la clase media con cierta igualdad.

Aunque sea por tres milésimas, los de Maranello han sido los más rápidos de la pretemporada y lo cierto es que las sensaciones que dan es de que en realidad lo son, aunque sea por muy poco. Hay un hecho que da más valor a su buen trabajo y rendimiento, y (paradójicamente) son los problemas que han sufrido en algunos momentos puntuales. El mayor de ellos fue el accidente de Vettel por un fallo en una llanta que les restó un buen número de vueltas. Por contra, hay algo que siempre resta, y es su tendencia a hacer las pruebas con condiciones de combustible y neumáticos más favorables que sus rivales. Más posibilidades para brillar que ha aprovechado Sebastian y un Leclerc que ha dado la razón a los que apostaron por él para subirse ya al Ferrari porque su nivel no tiene nada que envidiar al de su compañero.

La 'Scuderia' volverá a ser un rival por el título y quizá este año esté mucho más cerca de los actuales campeones y favoritos. Sí, favoritos. A pesar de lo visto en Montmeló, la marca de la estrella es la referencia. Han probado mucho y no se han dejado llevar por la dictadura de los tiempos. Los alemanes han tenido a Bottas y Hamilton trabajando muchísimo para analizar su ritmo, el desgaste de neumáticos y estar preparados ante cualquier contratiempo. Ese trabajo es el que les coloca, por lo menos, al mismo nivel que Ferrari. Ojalá sea así y haya una lucha igualada en clasificación y carrera entre ellos.

Red Bull fue el tercer equipo de 2018, el único capaz de ganar y subir al podio (salvo por la única excepción del regalo de Bakú para Sergio Pérez gracias, precisamente, a los de la bebida energética). Que sigan siéndolo en 2019 depende en gran medida de la salud de su nuevo proveedor de motores. Los austriacos inician una nueva etapa después de 12 años ligados al motor Renault tras su dos primeros años con Cosworth (2005) y Ferrari (2006). El ensayo de Toro Rosso no parecía muy satisfactorio pero esta pretemporada hemos observado a unos motores Honda más fiables y potentes que parecen estar a la altura de aquellos a los que sustituyen pero no de los Mercedes y los Ferrari. Esperábamos problemas con el propulsor nipón pero los fallos llegaron por parte de uno sus pilotos: Gasly y sus dos accidentes condicionaron su propio trabajo, el de Verstappen y, claro, el de todo el equipo. Con contratiempos o sin ellos las conclusiones que podemos sacar no difieren mucho, y es que Red Bull debería poder luchar por podios y victorias si su motor se lo permite, algo que parece factible y probable.

Quedará por ver si algún equipo de la mitad del pelotón consigue acercarse a los favoritos. Si nos atenemos a los datos, las sensaciones, los rumores y la tendencia que ya vimos en 2018 hay un nombre que puede sorprender: Alfa Romeo. Las cenizas de Sauber convertidas en un "Ferrari B" ha demostrado ser un buen arma para la F1 de 2019. La mezcla entre la veteranía de Kimi y la juventud de Giovinazzi también puede ayudarles a conseguir que un nombre con historia sea también una referencia de futuro, además de ser un gran apoyo para su "equipo A".

Pero ser el cuarto equipo con ínfulas de ser el tercero no será nada fácil. El mejor colocado, en principio, debería ser un Renault que ha trabajado con un perfil muy bajo y que confía en la que puede ser la pareja de pilotos más compensada de toda la parrilla. Con la incorporación de Ricciardo y los caballos de potencia que dicen haber encontrado no tendrían que sufrir demasiado para seguir en cabeza de ese gran pelotón de la clase media. El australiano ya sabe lo que es subirse al podio pero su nuevo compañero aún no y comparte el anhelo de su equipo de conseguirlo. Quizá este año sí veamos a la marca del rombo volver a ese ansiado cajón con el que ellos y Hulkenberg sueñan.


Esos caballos que han encontrado le vendrán muy bien a su único equipo cliente tras su ruptura con Red Bull. McLaren se ha renovado por completo tras su prematuro divorcio con Honda que comprometió toda la temporada 2018. Además han dicho adiós a Vandoorne y hasta luego a Alonso (porque eso es lo que parece), y han apostado por la juventud de Norris y la veteranía (corta eso sí) de Sainz. Ambos han exprimido su nuevo monoplaza como hacía años que no veían en Woking pero no da la sensación de que puedan ser los líderes de esa populosa clase media. Es cierto que el coche ha mejorado mucho pero su punto de partida está muy abajo. Ser o no una amenaza para Alfa Romeo, Renault, Haas o Racing Point dependerá de ellos tanto como de sus rivales y lo de conseguir un podio..., de momento un sueño complicado.

Haas y Racing Point han dejado muchas incógnitas, sobre todo estos últimos. En 2018 eran los favoritos para ser el cuarto mejor equipo pero ninguno lo logró por distintos motivos y todo apunta a que 2019 será similar. Tienen buena base pero sus pilotos, sus decisiones y el trabajo de los demás les puede complicar mucho la existencia. Además de Renault, McLaren y Alfa Romeo podríamos incluir a Toro Rosso en ese grupo. Su segundo año con Honda pinta mucho mejor que el primero y deberían sumar muchos más puntos. Una labor que será casi imposible para el peor equipo de la parrilla. Una lástima que sea el punto de partida para un talento como Russell y de reinicio para otro talento como Kubica al que muchos echábamos de menos en F1. Ojalá empezar desde tan abajo permita a Williams a progresar rápido.

Capítulos de Historia IX: Dorsales I

Gilles Villeneuve fue uno de los pilotos que ha convertido al 27 en un dorsal mítico.
Es hora de inaugurar el 2014, y aunque ya he iniciado una nueva etapa en Vavel.com el primer artículo de No Todo Al Rojo de este año es el inicio de una serie de reportajes sobre la historia y las curiosidades de los dorsales de los pilotos de F1 que también se pueden leer en GranCircoF1.com.

Con la implantación de los dorsales fijos se abre un abanico de posibilidades para ver números hasta hora casi desconocidos en la F1 o estudiar casos curiosos. Sólo Vettel está obligado a lucir el 1 como campeón, pero el resto han tenido cierta libertad, ya que es Alonso como subcampeón el que ha tenido total poder de decisión para escoger su número. Pero, ¿qué se esconde detrás de estos números? A simple vista poca cosa, pero podemos encontrar bastantes datos curiosos.

Ascari vencé en Nürburgring en 1952 con el 101 en el morro de su Ferrari.
La primera victoria de la historia de la F1 fue para el dorsal 2 del Alfa Romeo de Farina en Silverstone en 1950, que también haría historia al lucir el 10 ese mismo año en Monza al proclamarse campeón. En la década de los 50 es difícil estudiar a un piloto o un coche y su número porque se fijaban para cada carrera hasta 1969 (y en este año sólo parcialmente). Lo más significativo de aquellos primeros años es que en todas las carreras del mundial (salvo las celebradas en Silverstone, excepto 1955, 1957 y 1959,  y otras eventualidades) sólo se usaban números pares, excepto en una: en las 500 Millas de Indianápolis los pilotos podían elegir cualquier número entre el 1 y el 99. La carrera estadounidense de 1951 es testigo del primer dorsal con tres dígitos: el 100 de Jean Achard que no llegó a tomar parte en la carrera. Esa misma temporada en Nürburgring se produce otro fenómeno extraño con la identificación de los corredores ya que se repartieron los números entre el 71 y el 97, aunque en 1952 lo es aún más porque todos los participantes tuvieron que usar cifras de tres dígitos: el Ferrari de Ascari se llevó la victoria con el 101 (y el campeonato), que hasta la fecha es el dorsal más alto que ha llevado un coche victorioso.

Fangio es el primer campeón de F1 que logra vencer una carrera
con el 1 en su carrocería. Lo hace en Nürburgring (1957).
El 44 que lucirá Hamilton parece un homenaje al 4 que lucía Fangio cuando se proclamó campeón con Mercedes en el Gp de Suiza de 1954, incluso recuerda al 22 (justo la mitad que el dorsal de Lewis) que llevaba el argentino cuando ganó el mundial con Alfa Romeo en 1951. Alemania se consolida como la tercera carrera junto a la de Gran Bretaña y Estados Unidos como las únicas en las que los monoplazas lucen cifras impares, lo que permite ver por primera vez en 1957 ver a un campeón del mundo de F1 ganar una cita con el 1 en su carrocería, y encima revalidando título. Las carreras en Holanda, Portugal y Sebring (Estados Unidos) se unen a aquellas que permiten números impares, aunque en la década de los 60 habrá algunas citas en las que seguirá la tradición de usar sólo múltiplos de 2.

Capítulos de Historia VII: Grand Chelem (IV parte)


Fangio lidera la carrera de Mónaco en 1950 en primer plano, con el coche de
Farina y otros rivales detenidos por un accidente en la primera vuelta.
Como es habitual en casi todas los hechos y las clasificaciones históricas sobre la F1 hay un equipo que inicia casi todos estos registros: Alfa Romeo. El primer grand chelem (c.h.) de la historia lo firmó el equipo italiano en la segunda carrera del primer mundial de Fórmula 1 en 1950 en Mónaco, gracias a Juan Manuel Fangio. Lo que también es usual es que la escuadra del biscione no aumente sus registros debido al rápido desarrollo de otras escuderías.

Alonso celebra su único grand chelem, el 16º para Ferrari.
El relevo de Alfa Romeo lo tomaron sus compatriotas de Ferrari y su dominio en los años 50 les otorgó una ventaja que sólo puso en entredicho un equipo: Lotus. Los británicos consiguieron superar a los italianos gracias a los 8 c.h. de Jim Clark, aunque poco a poco la scuderia volvió a superar a su rival, que se quedó en 9 gracias al primer c.h. de Ayrton Senna. Los de Maranello han dejado su cifra en 16 gracias al último, conseguido en Singapur 2010 por Fernando Alonso.

Tras estos dos dominadores tenemos un empate por el tercer cajón de este singular podio: McLaren y Williams (5), en gran parte gracias a los números aportados por Senna y Mansell. Tras estos dos históricos equipos se colocan Brabham y Red Bull con 4, Tyrrell con 3, y Benetton y Cooper con 2. Con uno, además de Alfa, están BRM, Ligier y Matra.


Vettel lidera la primera vuelta en Yeongam 2013. Sería su 4º grand chelem,
aunque como dije en el primer especial de esta serie es el más discutido porque
aunque pasó primero todas las vueltas disputadas, no lideró todo el GP.
Si 13 son los equipos que han proporcionado a sus pilotos un coche capaz de lograr un c.h., la cifra se recorta en el caso de las proveedores de motores hasta los 10. Al igual que en la clasificación de escuadras, los propulsores más laureados en esta faceta son los Ferrari. El empate lo vemos en la segunda posición del podio con el Climax y Renault (10) seguidos muy de cerca por Ford Cosworth (9). Si Vettel vuelve a sumar otro c.h. hará que su equipo (Red Bull) alcance en el podio de equipos a McLaren y Williams, y deje a Renault en solitario detrás de Ferrari en la clasificación de motores, lo que dejaría fuera del podio a Ford Cosworth. Un cajón en el que ahora no están, y les queda lejos a Honda con 3 y Mercedes con 2. Con uno están BMW, Alfa Romeo, Repco y BRM.

Previa Bélgica 2013 I: Un "poco" de historia

Hacer un breve repaso por la historia del Gp de Bélgica en la F1 es una tarea casi imposible, así que me esforzaré por ser lo más conciso para quedarnos con los datos y hechos más destacados. Lo primero de todo va a ser centrarnos en el circuito de Spa-Francorchamps. La pista situada en plenas Ardenas ha acogido esta prueba en 45 ocasiones (sólo superada por Monza, Mónaco y Silverstone), ya que en su parón más largo, en la década de los 70 y principios de los 80, la carrera belga se disputó dos veces en Nivelles y diez en Zolder. Y es que el trazado de la famosa Eau Rouge fue testigo de la quinta carrera de la historia de la F1 en la temporada inaugural en 1950, y hasta 1970 sólo faltó del calendario en el 57, 59 y 69. Después llegó un largo parón tras el que el circuito pasó de medir más de 14 kilómetros a menos de siete en 1983.

Desde aquel año hasta la actualidad sólo hemos tenido otras tres ausencias: 1984 (el último año de Zolder), 2003 y 2006 por motivos económicos y reformas en la pista, como la última que hizo que el trazado superase por 4 metros los siete kilómetros de cuerda. Con estos datos está claro que, desde hace décadas, Spa es el circuito más largo del calendario de F1. Pero no sólo eso. La pista belga es uno de los lugares más mágicos del automovilismo mundial. Antes de que se conformase dentro de la Fórmula 1 se disputaron 11 carreras. La primera de todas ellas se la llevó Antonio Ascari en 1925 a los mandos de su Alfa Romeo. Su hijo, Alberto Ascari, conseguiría para Ferrari las primeras victorias en Spa en 1952 y 1953, años en los que el italiano también ganó el título.


En este circuito hemos asistido a luchas épicas y momentos inolvidables como el adelantamiento de Montoya a Schumacher en la Parada del autobús, o el que el alemán le hizo a Hakkinen a más de 300 km/h con Zonta de testigo. El germano tiene una relación especial con una pista en la que debutó en 1991, consiguió su primera victoria en 1992 y sumó su séptimo mundial en la de 2004.


Alonso también tiene una extraña relación de amor-odio con Spa. Antes de llegar a la F1 cuajó una espectacular actuación que le abrió las puertas de la F1, pero después... sólo ha conseguido liderar 7 vueltas en los 9 grandes premios que ha disputado en Bélgica y sólo ha sumado dos podios. El español acumula 5 abandonos por razones mecánicas, salidas de pista y accidentes como el del año pasado. Muchas sombras que sólo se iluminan con alguna buena actuación como la última vuelta de 2008: su equipo le hizo entrar en boxes a cambiar ruedas cuando luchaba por el podio, salió 8º y adelantó a 4 pilotos en el último giro para ser 4º y acariciar el cajón con su Renault.


Y precisamente su compañero el próxima año en el equipo galo protagonizó el primer episodio de "cómo arruinar la carrera al líder del mundial." El segundo es de todos conocidos y es muy reciente. El año pasado Grosjean jugó a los bolos con Hamilton y Alonso, y media parrilla sufrió cambios bruscos de posición por su culpo. Pero en 2009 Button y su Brawm GP no dieron ni un giro gracias a una maniobra del francés que vemos desde el coche de Barrichello, y que de carambola volvió a perjudicar a Hamilton por culpa indirecta de un Jaime Alguersuari que se encontró a Jenson y Romain danzando en el medio de la pista.


Escuderías históricas I: Alfa Romeo (Parte I)

Inicio una serie dedicada a equipos históricos de la Fórmula 1 y, a poco que pensemos en cuál debería ser el que inaugure este grupo de artículos, nos viene un nombre a la cabeza: Alfa Romeo. ¿Por qué? Pues porque cuatro coches de la marca italiana estaban presentes cuando se celebró la primera carrera de la historia de la F1 en Silverstone. No sólo por eso. Esos 4 monoplazas se llevaron la primera línea completa (entonces la componían el cuarteto de coches más rápidos en dar una vuelta al circuito) con la pole para Giuseppe Farina, que también marcaría la vuelta rápida y se acabaría llevando la victoria acompañado en el podio por otros dos coches del biscione, los de Fagioli y Parnell. Un dominio aplastante que queda patente si observamos que el otro Alfa, el de Fangio, estuvo luchando por la victoria hasta 8 vueltas del final; o al indicar que el cuarto clasificado acabó a 2 vueltas de los líderes.

Esta supremacía se extendió durante toda la temporada. Sólo hubo una carrera que no ganó la marca italiana por razones evidentes: Indianápolis. La tiranía de los bólidos de Milán no restó emoción a un final de año muy ajustado. Farina llegaba con sus 22 puntos como líder a la cita francesa, pero abandonaba y se veía superado por Fagioli (24) que fue segundo en Reims y Fangio (26) que se llevó la victoria.


Con el resultado de la carrera en tierras galas seguía todo abierto ya que la victoria en aquel año se premiaba con 8 puntos y conseguir la pole sumaba un punto extra más. Fangio hacía los deberes y se quitaba al primer rival al llevarse ese punto al marcar el mejor tiempo en la sesión de clasificación en Monza. Esto hacia que el argentino fuese campeón si lograba acabar 4º, hiciese lo que hiciese Farina. Fagioli ya no estaba en la lucha porque las normas de puntuación de entonces sólo sumaban los cuatro mejores resultados, y él había subido al segundo cajón del podio en cuatro ocasiones. Lo único que le valía para aumentar su posición y ser campeón pasaba por conseguir el punto extra de la pole y la victoria el domingo para sumar tres puntos más y claro, esperar a que Fangio no puntuara. Así que el domingo serían dos los Alfa Romeo que se disputarían el mundial a pocos kilómetros de su fábrica.


Fangio rompía la caja de cambios de su 158 en la vuelta 23 y se subía en el coche de Piero Taruffi. Si conseguía la victoria tendría que compartir sus puntos, pero aun así conseguiría proclamarse campeón. Aunque aquel 3 de septiembre de 1950 el destino le volvió a jugar una mala pasada: nueve vueltas después tomar los mandos del coche de Taruffi tenía que abandonar definitivamente por otro problema mecánico. Esto dejaba en bandeja el mundial para Farina. Fagioli, ya sin opciones se veía superado por el Ferrari de Ascari que sería segundo. El coche de Maranello tampoco inquietaba a un Farina que también sería campeón con esa posición. Su único rival era su propio coche, que podía llevarle a hacer historia o entregarle el título a Fangio. Después de 80 vueltas, el piloto turinés hacía historia al llevarse su único título de F1 al ganar 3 de las 6 carreras que disputó en 1950.

Un gran año para Alfa Romeo, que de haber existido el campeonato de constructores hubiese arrasado con los tres primeros coches de la clasificación con el biscione en su enseña. 

Previa Mónaco 2013 I: Historia (Parte I)

Decir Mónaco es decir F1. Allí se celebró la segunda carrera de la historia de la categoría reina del automovilismo de circuitos un 21 de mayo de 1950, 8 días después de que se disputase la primera en Silverstone. La cita inaugural en Reino Unido fue para tres Alfa Romeo (Farina, Fagioli y Parnell) pero en las calles del principado el podio se repartió entre esta marca italiana y otros dos coches del mismo país (Ferrari y Maserati). Fangio logró su primera victoria con la marca del biscione, por delante del Ferrari de Ascari y el Maserati de Chiron, en la pista monegasca.


Esa fue la primera de 59 carreras entre casinos, hoteles y barcos. Después de 4 años de parón, los bólidos volvieron a hacer rugir sus inmensos motores por esta lujosa ciudad de la costa azul en 1955, y no han dejado de hacerlo hasta la actualidad; algo que coloca a este circuito como el que ha visto más carreras de F1 de forma consecutiva (con la de 2013 serán 59). Aunque este dato no le coloca como el trazado más visitado por la F1, ya que Monza ha acogido 62 de los 63 GP de Italia. Precisamente, Italia y Reino Unido son los países que más carreras han organizado, por delante de Alemania y Mónaco con 59.

Pero dejemos los datos de lado por un momento para hablar de lo que hace de este Gran Premio algo especial. Podríamos decir que es por su lujosa ubicación, su emplazamiento en el calendario (que influye en las fechas de todos los demás GP), porque los entrenamientos libres se celebran en jueves y no viernes, o porque los monoplazas pasan rozando las protecciones, pero no. Y no lo puedo decir porque esta carrera es así por todos estos motivos y por muchos otros que escapan a la razón. Unos motivos que año tras año llevan a pilotos y equipos a adaptarse a una pista obsoleta, estrecha y pequeña, y a la vez maravillosa, mágica y mítica. Y si hay alguna duda sólo hay que ver las cámaras onboard de cualquier época para darnos cuenta de que Mónaco sólo se puede comparar con Mónaco; como estas obtenidas en la grabación de la película Grand Prix o en el Renault de Fernando Alonso en 2005.



Como Mónaco da mucho de si y no quiero hacer un artículo eterno tendréis que esperar a una segunda parte (y quién sabe si una tercera) para recordar momentos históricos y cifras interesantes sobre este circuito. Si tenéis alguna sugerencia las recibiré encantado.

Circuitos en España 1: Pedralbes

Cartel de la carrera de 1951
En 1950 arrancaba la Fórmula 1 con una temporada conformada por 6 carreras en Europa y las 500 Millas de Indianápolis. Además del circuito estadounidense, aquella primera edición del campeonato de automovilismo más importante del mundo se corrió en Silverstone, Mónaco, Bremgarten (Suiza), Spa, Reims (Francia) y Monza. En 1951 repetían todos menos Mónaco, y se sumaban dos nuevos países y trazados: el mítico Nürburgring, y un recorrido urbano por Barcelona... Pedralbes.

Mapa esquemático del trazado por las calles de Barcelona
Pocos conocen que la primera carrera en España fue la 15ª (la de 2016 es la 940ª) en la historia de la Fórmula 1, y que además fue decisiva en la segunda temporada, la de 1951. Después de las 7 primeras citas llegaban con opciones al título tres pilotos: el italiano Alberto Ascari, y los argentinos José-Froilán González y Juan Manuel Fangio. El primer campeón de la F1 (Giuseppe Farina) no tuvo opciones durante 1951, y fue otro Alfa Romeo el que se llevó el campeonato. La primera línea era para el vigente campeón y los tres aspirantes: Ascari comenzó liderando la carrera en Barcelona, pero Fangio tomó el mando después de tres vueltas, y ya nadie le pudo parar. Con su primer puesto en España certificaba el primero de sus cinco campeonatos del mundo; un registro que Schumacher tardó medio siglo en igualar y superar.

Fangio cruza primero la línea de meta en la barcelonesa Avenida Diagonal
 con su Alfa Romeo (28-10-1951) y se proclamaba Campeón del Mundo.
Recordar las imágenes de aquellos giros al trazado catalán nos llevan a unos días en blanco y negro en los que la velocidad era lo único que importaba, aunque afortunadamente aun no habían tenido que lamentar a ningún fallecido (piloto, mecánico, espectador o trabajador de los circuitos) en esta competición que acababa de nacer.





Cartel del GP de España de 1954
En aquella primera ocasión se dieron 70 vueltas a un trazado de 6 kilómetros y 316 metros, que no sufriría variaciones en la segunda y última vez que el circuito de Pedralbes acogería una carrera de F1 en 1954. Aquel año, volvía a cerrar la temporada pero el título ya estaba decidido en favor del Mercedes de Fangio, que llegaba a Barcelona como tricampeón del Mundo. Como en 1951, Ascari repetía en la pole, pero la victoria era para un Ferrari en manos de un inglés: Mike Hawthorn; que en 1958 se convertiría en el primer campeón británico de la categoría reina del automovilismo internacional en circuito.




Así se inició la participación de circuitos españoles en la F1, y que dio la posibilidad de correr a varios pilotos locales como Joaquín Palacio, que no se clasificó para tomar la salida; Juan Jover, que si se clasificó pero no pudo salir; y Chico Godía-Sales, décimo a diez vueltas de Fangio, que consiguió ser el segundo español en puntuar en una carrera (en 1956 después de que lo hiciese Alfonso de Portago), y finalizó ese año con dos cuartos puestos y 9º en la general.

Las imágenes de las carreras de F1 son las más recordadas, pero hasta el nacimiento y consolidación de la Fórmula 1 el circuito de Pedralbes acogió varias ediciones del llamado Gran Premio de Penya Rhin. En estos conocidos como "grandes premios fuera del campeonato" se descubrían los futuros coches y pilotos que conformarían la F1. En 1946 y 1948 ganaron dos Maserati: Giorgio Pelassa y Luigi Villoresi. Pero en 1950, año en el que se disputó el primer campeonato mundial de F1, el ganador en Pedralbes fue Alberto Ascari con un Ferrari 375. El italiano siguió asociado a la escuadra de Maranello y ganó sus dos primeros títulos mundiales en 1952 y 1953.

Desde 1954, en España nos quedamos sin carrera de F1 durante muchos años, tantos como 14, hasta el 12 de mayo de 1968, cuando el Jarama acogió su primer GP... así que trabajaré en un próximo capítulo de esta serie que estará dedicado al trazado madrileño, pero aun queda tiempo para ello. Eso si, estoy seguro de que no pasarán 14 años de paréntesis como entre la última cita en Pedralbes y la primera en el circuito permanente más longevo de nuestro país.

El trazado de Pedralbes en la Barcelona actual