EE.UU. 2019: Bottas vence en la fiesta de Hamilton

Hamilton no se pudo llevar su sexta victoria en Austin pero sí su sexto mundial, el tercero de forma consecutiva. El británico fue superado por un compañero muy entonado y en forma que logró transformar su 'pole' en un triunfo no exento de trabajo. Bottas salió el primero por una vuelta 12 milésimas más rápida que la de Vettel pero el alemán no iba a ser su rival. El Ferrari era rápido a una vuelta pero su ritmo estaba muy lejos del que tenían los Mercedes y los Red Bull. La estrategia diferente del finlandés resultó ser la adecuada y la más rápida a pesar de que el tesón de Lewis se lo puso difícil.



El otro aspirante a subir a lo más alto del podio del COTA fue un Verstappen que lo intentó pero no pudo pelear por la victoria. El rendimiento de su coche era el más cercano al de las "flechas plateadas" aunque no tuvo más premio que una plaza en el podio. El holandés estuvo cerca de superar a Hamilton pero la bandera amarilla provocada por Magnussen y su decepcionante Haas le quitó las dos mejores oportunidades que hubiera tenido para conseguirlo. Tras él, pero muy lejos, acabó Leclerc. A 47 segundos terminó de Max el Ferrari superviviente del monegasco, y solo 25 por delante del otro Red Bull, el de Albon, que en la segunda vuelta rodaba último por culpa del toque que tuvo en la salida.


Lo tuvo mal Charles pero aun peor Vettel que pronto perdió la segunda plaza de salida. Los problemas no fueron a menos y la suspensión trasera de su Ferrari dijo basta. Otro fin de semana para olvidar para los de Maranello que contrasta con la esperanza que crece en Renault y McLaren que ven como la distancia con los de cabeza se recorta. El coche de los galos no termina de funcionar en las jornadas de clasificación como si lo hace el de Woking. Sainz fue el mejor el sábado pero su toque con Albon le condenó a una estrategia más conservadora para sumar el mayor número de puntos posibles en su GP número 100. Buen rendimiento del español que, ademas de los cinco favoritos supervivientes, acabó superado por quienes más se acercaron a los de arriba: un contundente Ricciardo y un rápido Norris. La zona de puntos la completó un Pérez en un estado de forma espectacular que remontó saliendo desde el 'pit lane' y dejó en evidencia a su compañero y otros equipos, y muy enfadado a un Kvyat que perdió ese punto por culpa de una polémica sanción. Enfadado el ruso con un Toro Rosso que parece ser el equipo más cercano a los líderes de la zona media junto con el Racing Point porque Alfa Romeo y sobre todo Haas cada vez están más cerca de Williams. Todo en un fin de semana que se esperaba triunfal para Hamilton que si suma el mundial de 2020 igualará los siete de Schumacher. 


México 2019: El resto pelea... y Hamilton gana

Verstappen y su Red Bull tenían mejor ritmo, los Ferrari eran los más rápidos y Bottas llegaba con confianza. Todo eso era cierto pero, como muchas otras veces en escenarios similares, la victoria ha sido para Hamilton. El británico no salió en la foto de los tres más rápidos del sábado porque los dos coches rojos escoltaron a Max... que fue el segundo de los candidatos en perder opciones como consecuencia del primero que lo hizo.


Bottas falló en la lucha por la 'pole' al estrellarse en su segundo intento. Los que habían pasado por delante de él tuvieron la oportunidad de mejorar el primer tiempo de Verstappen pero no lo lograron. Todos los que llegaron tras él aflojaron pero quedaba una duda con el holandés ya que batió su propio registro y en rueda de prensa "se le escapó" que no aflojó a pesar de la bandera amarilla que avisaba del accidente que acababa de sufrir el Mercedes número 77. Su primer exceso de ímpetu y ambición le pasaba factura el sábado, tarde, pero sábado aún. Les entregaba así la primera fila de parrilla a ambos Ferrari.


Los de Maranello volvían a tener la oportunidad de salir bien y escaparse del Mercedes de Hamilton que se supone que llegaba para luchar por todo con el la posibilidad algo remota de convertirse en hexacampeón del mundo; y de un Verstappen que querría resarcirse de su metedura de pata del sábado. En la salida consiguieron irse aunque a punto estuvieron de arruinarse la carrera entre ambos en un toque en el que pudo pinchar Leclerc y romper su alerón Vettel. No tuvieron problema por ello y por detrás se peleaban para dejar a Albon en tercera posición y con los McLaren entremezclados con el resto de favoritos gracias a la pelea de Hamilton y Verstappen que obligaría a ambos a remontar para no perder opciones de victoria. Lewis lo tenía más fácil. Superó a Sainz y se quedó a la espera de hacer lo propio con el malayo. Max no lo tuvo tan fácil y se metió la pata con el mismo actor invitado. Se tiró en una de las curvas del 'Foro Sol' por un Bottas que le tocó y le devolvió la maniobra cuando el holandés ya iba pinchado.


Sus pocas opciones de victoria se desvanecían con un paso extra por los 'boxes' que le condenaron a remontar con un buen puñado de adelantamientos, aunque alguno mereció ser sancionado por superar los límites de la pista o de la legalidad ante sus rivales. Pero bueno... ya sabemos que la coherencia no es el fuerte de los comisarios ni de la FIA. Sin Verstappen y con un Albon que no parecía rival la pelea se estableció entre Ferrari y Mercedes, y una vez más vencieron los germanos. Los italianos erraron con la estrategia de Leclerc y sus dos paradas (además la segunda fue un fiasco), y con la de Vettel al no responder al instante a Hamilton. Es cierto que los cuatro primeros acabaron bastante cerca pero no llegó a haber un peligro real de que Charles alcanzara a Bottas, ni éste a Sebastian, ni ninguno de los tres a un Lewis que venció para dejar el mundial visto para sentencia en Austin.


Con la pelea por la victoria y el podio bastante estable, y ambos Red Bull cerrando esos seis primeros puestos, la lucha por la zona de puntos sí que tuvo más acción y cambios. Los mejor colocados eran los McLaren pero tras un sábado perfecto sufrieron un domingo terrible. Sainz pasó de codearse con los mejores a sufrir con un neumático duro que le condenó después de que a Norris le hicieran perder una vuelta por una tuerca mal apretada en su parada. El español sufrió como los Toro Rosso por tener que usar las gomas más blandas al inicio de carrera pero ni Kvyat ni Gasly perdieron la oportunidad de luchar por los puntos. Decepcionante papel de los de Woking que contrasta con el de un Pérez que aprovechó la 11ª plaza para superar a todos los que montaron ese neumático tan blando y de un Ricciardo que estiró los más duros para pelear con el mexicano por esa séptima plaza que sabe a mucho cuando los mejores no dan otra opción.


Las dos posiciones restantes que repartían puntos tenían a los dos Toro Rosso y a Hulkenberg como candidatos. Parecía que la novena sería para el germano de Renault pero el ruso intentó un adelantamiento kamikaze en la última curva y en vez de quedarse con esa novena plaza se la acabó entregando a su compañero Gasly y restar un punto a un Nico que pudo ser 10º gracias a una justa sanción a quien le golpeó de forma totalmente injustificada y antideportiva. Buen rendimiento global de el equipo B de Red Bull y el domingo de los coches galos, aceptable de los Alfa Romeo y deficiente de unos Haas que han pasado de ser favoritos de la zona media y pelear por no ser los últimos con los Williams.

Singapur 2019: Doblete singular de Ferrari

Ferrari sorprendió a todos, incluso a sí mismos, según avanzaba el fin de semana en Singapur. Los cambios introducidos para rendir mejor en circuitos de alta carga aerodinámica dieron tan buen resultado que Leclerc se hizo con su quinta 'pole' del año. El monegasco tenía la posibilidad de ganar e hizo todo lo que debía para conseguirlo. Retuvo al pelotón con un ritmo bajo para no tener problemas con los neumáticos pero su equipo quería el doblete y pararon a Vettel copiando la estrategia de Verstappen. Ambos buscaban superar a Hamilton y lo lograron, pero el germano también salió por delante de su compañero.


La maniobra colocó a Sebastian por delante de Leclerc con el consiguiente enfado del joven del equipo que vio como su compañero le robaba la cartera con el beneplácito de su equipo. A pesar de todo mantuvo la calma y no presionó en exceso a Vettel por la victoria para sumar un doblete que Ferrari no lograba desde hace más de dos años. El comportamiento en pista y fuera de ella de Charles es un ejemplo de madurez y talento. Algo que no demostraron aquellos que provocaron la salida de dos de los tres coches de seguridad: Grosjean cerrando a Russell y Kvyat llevándose por delante a Kimi.


El ruso no debería realizar maniobras de este tipo cuando se juega su continuidad en Toro Rosso y en la F1, algo que ya tiene asegurado el francés de Haas a pesar de lo discutible buen papel. Exceso de ímpetu que también demostraron Hulkenberg y Sainz en las primeras curvas. Ambos tuvieron culpa pero Nico pudo hacer más por evitar el choque que casi arruinó su carrera y destrozó la del español. El de McLaren tenía coche para firmar la séptima plaza que logró Norris pero no abandonó a pesar de que su coche estaba muy dañado para acabar en una honrosa 12ª posición. Se fue sin puntos pero su actitud y rendimiento dijo mucho bien de él.

Buen esfuerzo del madrileño y también de su compañero que lideró a una zona media en la que también destacaron Gasly y Giovinazzi. Allí es donde hubo "pelea" porque delante todo se decidió en el único paso por los garajes y en las vueltas en las que los favoritos tuvieron que superar a los que aun no había parado. Todos lo hicieron con más o menos riesgo para engordar una cifra de adelantamientos que en Singapur siguen siendo tan difíciles como espectaculares. Hamilton los hubiera querido hacer a los tres pilotos que ocuparon el podio pero los coches de seguridad y las características del circuito jugaron en su contra, y en favor de un Vettel que recuperaba la sonrisa tras un año sin subir a lo más alto del podio.

Bélgica 2019: Leclec se estrena con amargura

Todo tras la clasificación del Gp de Bélgica de 2019 se recordará de forma muy amarga. El terrible accidente en la segunda vuelta de la carrera larga de la F2 volvió a tener un fatal desenlace con la muerte de Anthoine Hubert y las graves lesiones de Juan Manuel Correa. La pérdida del piloto galo de 22 años impactó a todos pero sobre a todo a quienes comparten generación con él como Leclerc, Gasly y Ocon, además de ser compatriotas o casi. Por eso, la victoria de uno, el paso atrás de otro y la noticia del regreso para el tercero han quedado eclipsadas por un nuevo fallecimiento que deja conmocionado a todo el automovilismo y el deporte del motor. A pesar de que los avances en materia de seguridad no paran de crecer, rodar en el entorno de los 300 km/h siempre será un riesgo que no desaparecerá por completo.


El tremendo accidente de la F2 hará siempre que la primera victoria de Leclerc en F1 sea aun más emotiva. El monegasco no pudo celebrarla con la alegría que se hubiera merecido pero es que todos en Spa este domingo seguían con parte de su mente y su corazón en otro sitio. Todos comenzaron la carrera con un objetivo: dedicar su mejor resultado posibles a Hubert. El joven de Ferrari lo logró con una victoria que solo peligro al final ante unos Mercedes que gestionan mejor los neumáticos más duros y llegan a los finales de carrera con muchísimo más ritmo que nadie. Por fortuna para Leclerc, Vettel hizo un gran trabajo al entretener durante unas vueltas Hamilton y no oponer ninguna oposición cuando tuvo que dejar pasar a su compañero. Si Sebastian no hubiera puesto su granito de arena es muy posible que no hubiera ondeado ninguna bandera en Maranello.


El sábado parecía que el doblete estaba asegurado pero el domingo vimos muy pronto que el segundo coche rojo iba a sufrir demasiado... y tanto sufrió que el puesto en el podio fue un imposible. Lewis estuvo a punto de alcanzar la victoria y Bottas celebró su renovación con un podio que no pisó en las dos carreras anteriores. No hubo más rival por esas cuatro primeras plazas ya que Verstappen se tocó con Kimi en la primera curva y acabó contra el muro en la subida de 'Eau Rouge'. El incidente permitió a Norris ser un sorprendente quinto clasificado durante toda la cita hasta que en la penúltima vuelta el McLaren desfalleció y se quedó sin lograr la que hubiera sido su mejor posición en F1.


Terrible decepción para él y para un equipo que vio como su otro coche sufría problemas en la vuelta de formación que se confirmaban en los primeros giros. Sainz volvía a sufrir un fin de semana lleno de contratiempos que primero le condenaron en clasificación, y después en carrera. El abandono de Norris (y los incidentes de la primera vuelta) permitieron a Albon, en su primera carrera con Red Bull, redondear una gran remontada tras salir 17º  y ser 13º en el primer paso por meta, para acabar 5º.


La pelea por ser el cuarto mejor equipo, con los problemas de McLaren, se la llevaron unos Racing Point que heredan las buenas sensaciones de Force India en Spa para colar a ambos coches en los puntos. Similar balance logran unos competitivos Toro Rosso que demostraron que el motor Honda ya tiene poco que envidiar ante los demás. Hülkenberg defendió el honor de unos Renault que fueron mejor en clasificación que en carrera aunque, tanto él como Gasly y Stroll, tuvieron puntos gracias al problema de Norris, el accidente de Giovinazzi y el incidente inicial entre Kimi y Verstappen. 

Hungría 2019: Hamilton ensombrece a Verstappen

Verstappen, llamado a batir récords de precocidad en F1, ha tardado más de tres años desde que logró su primera victoria para conseguir su primera 'pole'. Además de no haber batido a Vettel, a Leclerc ni a Alonso, tampoco la ha convertido en victoria. La batalla del sábado volvió a ser muy ajustada con el de Red Bull superando a Bottas por milésimas. Sin embargo, el candidato a pelear con el holandés sería el otro Mercedes, el de Hamilton. El británico salía mejor que el finlandés, que primero se tocaba con su compañero y después con un Leclerc que parecía tener un coche indestructible tras su golpe en clasificación.


Valtteri salía mal parado y tuvo que entrar a cambiar su morro, engancharse a cola del pelotón e intentar remontar. Charles cerró la maniobra con el podio medio atado pero lo perdió en los compases finales ante un compañero con una estrategia más arriesgada pero acertada. Vettel sumaba un nuevo y reconfortante podio antes del parón veraniego por detrás de los grandes protagonistas. El Ferrari no pudo ni soñar con pelear con Verstappen ni Hamilton. Ambos dieron todo, incluso Lewis arriesgó con un intento de adelantamiento imposible. Demasiados riesgos que los estrategas de Mercedes calibraron junto con el posible desgaste de los neumáticos de Max. Lewis dudó cuando le obligaron a entrar a cambiar de gomas a falta de 20 vueltas para el final pero acabó reconociendo que acertaron de pleno cuando en el giro 67 de 70 cazaba al Red Bull y se quedaba con su séptima victoria en Hungaroring.


La lucha entre ambos no tuvo mucho de cuerpo a cuerpo pero fue intensa y, sobre todo, guardándose muy poco. Las cuatro carreras antes del parón veraniego han sido un buen espectáculo para los que pedimos una F1 sin estrategias timoratas y ritmos ahorrados. Hamilton no dejó de apretar en ningún momento y ganó. El otro ganador del fin de semana, aunque apenas lo vimos, fue Sainz. No es patriotismo ni forofismo, pero que el quinto clasificado que contuvo a un coche muy superior durante media carrera no acaparará ni un plano, mientras vimos 5 vueltas de lucha entre el 14º y el 15º clasificado, es vergonzoso, estúpido e increíble; no hay otra forma de decirlo. El de McLaren volvió a realizar una gran salida en la que superó a su compañero y a un Gasly que no pudo con él. El español se reafirma como el mejor del resto y se queda a cinco puntos de un francés que tiene imposible seguir en la F1 en 2020 y que se está salvando de perder su asiento este mismo año porque no hay garantías de un repuesto que salve la situación en estos meses y que continúe en la siguiente temporada.



Por detrás poco más que decir. Kimi demuestra carrera tras carrera que la experiencia es un grado y Norris perdió la oportunidad de acabar junto a su compañero tras una nefasta parada. A pesar de todo sumó como también hizo un Albon que es muy contundente en pista y firma unos domingos a gran nivel. Nivel que ha demostrado (a pesar del resultado final) Russell. El británico rozó con su Williams un paso a Q2 que hubiera sido milagroso. Y el domingo confirmó esas buenas sensaciones dejando por detrás al Racing Point de Stroll (ya sabéis mi opinión sobre el nefasto nivel de su pilotaje) y al Alfa Romeo de un desafortunado Giovinazzi. Ojalá veamos a los de Grove luchar por escapar de ese pozo tras un parón veraniego tras el que nadie espera demasiadas novedades... o sí.

Gran Bretaña 2019: Espectacular

La lucha por la 'pole' del sábado con los tres primeros en 79 milésimas (o los cuatro primeros en 183) hacía presagiar una pelea entretenida en Silverstone. La pista británica suele ser propicia para el espectáculo pero lo de 2019 ya es historia de la F1. La salida fue limpia y no hubo muchos cambios de posición pero puso las piezas sobre un tablero en el que las batallas se iban a plantear en muchos frentes. Aunque pase algo más inadvertida, la de los dos Mercedes fue un ejemplo de ataque y defensa entre compañeros de equipo con un Hamilton que lo intento de todas las formas posibles ante un Bottas sólido y concentrado.


La batalla entre ellos hubiera continuado con una estrategia en la que Lewis buscaba tener neumáticos más frescos al final de carrera pero la salida de pista de Giovinazzi condenó a Valtteri que ya había hecho su primera parada cuando salió el coche de seguridad y permitió al británico aprovechar la situación para posicionarse como líder destacado. El fue el principal beneficiado pero no el único ya que Vettel y Sainz también ganaron mucha ventaja con la maniobra.


Peor le vino al otro McLaren. Norris ganó una posición en la salida que no estaba dispuesto a perder ante un Ricciardo que se pegó con los de Woking durante toda la carrera, con el británico al inicio y con el español hacia el final. Ambos realizaron una defensa perfecta de sus posiciones ante un Renault mucho más competitivo que en citas anteriores pero Lando se quedó sin premio porque a él, el 'safety car', sí que le fastidió bastante. Sin ese ingrediente extra puede que el sexto hubiera sido Norris y que Sainz hubiera peleado por ser séptimo y octavo con una estrategia muy contundente para ahorrarse una parada. Una variedad estratégica que multiplicó las luchas hasta en 'boxes'.


La más vistosa fue la de los dos jóvenes animadores de una F1 que los mira como valor de futuro (y de presente). Después de lo ocurrido en Austria, Leclerc llegó a Silverstone con la lección aprendida sobre los límites impuestos por los comisarios en la defensa de la posición en pista. Charles brindó una lección en ese sentido como hacía tiempo que no veíamos y ante el piloto más incómodo para defender, un Verstappen que lo intenta hasta la extenuación sin pensar en la salud de sus neumáticos ni el ritmo. La batalla entre los dos fue épica, intensa pero todo un ejemplo a seguir.


Los Ferrari y los Red Bull se emparejaron de todas las formas posibles pero no todas las batallas fueron iguales. El coche de seguridad benefició a Vettel, que tras un fin de semana con un rendimiento pobre se veía con la posibilidad de subir al podio. La actitud derrotada de Sebastian es, para mí, más criticable incluso que el incidente que protagonizó con Verstappen.


El germano se llevó por delante al holandés y, aunque suene raro, no le culpo a él por completo del choque. Eso sí, tenía que ser consciente de que se enfrentaba un hueso duro de roer y que la guerra la podía haber ganado con paciencia y no devolviendo la maniobra al instante de perder la posición. Se quedó sin puntos y dejó una sensación de piloto derrotado que no es lo adecuado cuando todavía faltan once carreras. Su mejor gesto ya llegó cuando se bajó del coche y se acercó a hablar con Max. Sin ver su cara ni escuchar sus palabras da la sensación de que ninguno tuvo una mala reacción. Una pequeña charla que también es un ejemplo de lo que hay que hacer cuando uno (o ambos) se equivocan.


El golpe entre ambos benefició a Leclerc, que dejó a todos boquiabiertos con un adelantamiento espectacular sobre un Gasly que rindió a mejor nivel que en citas anteriores aunque sigue demostrando que comparado con su compañero no tiene nada que hacer. El monegasco superó al francés con una maniobra arriesgada pero ejecutada perfectamente.


Ojalá que la emoción y acción vivida en Silverstone no sea un oasis en el desierto si no el síntoma de que esto será más habitual. Ojalá.

Austria 2019: Espectáculo empañado

Desde los entrenamientos del viernes se barruntaba que la cita en Spielberg podía ser entretenida y ya empezó a serlo con una primera fila soñada por muchos amantes de la F1: Leclerc y Verstappen. Los dos representantes de una nueva y talentosa generación que está llamada a mantener viva la llama de un deporte herido de gravedad. Con los Mercedes descartados por problemas de sobrecalentamiento y un desafortunado Vettel que no pudo pelear en Q3 parecía que la pelea por la victoria sería entre el monegasco y el holandés... pero la cita austriaca estaba dispuesta a dar espectáculo desde el principio con una nefasta salida del piloto de Red Bull que le hacía llegar a caer a la octava posición, detrás de su cada vez más cuestionado compañero.


Mientras Max batallaba por volver a los puestos de cabeza Charles se escapaba poco a poco de un Bottas que se limitó a hacer lo necesario para llevar el coche de vuelta y que eso le diera los máximos puntos posibles. No parecía que Verstappen pudiera escalar mucho más allá de la cuarta o quinta posición en pugna con un Vettel que también remontaba y un Hamilton que era la sombra de su compañero tras penalizar en clasificación por estorbar a Kimi. El acierto inicial (y aparente) en la estrategia de Ferrari al salir con neumático blando mientras el resto lo hacían con medio les dio sus frutos con Leclerc como líder destacado y Sebastian en plaza de podio... pero lo que no les funcionó fue el neumático duro, algo que sí exprimió Max y su Red Bull. Superó a Lewis en una parada en la que el británico cambio su ala delantera, y al resto en pista: Vettel, Bottas... y Leclerc. ¡Vaya vueltas de infarto y de puro disfrute! Pero... Sí, hubo un "pero".


La defensa del Ferrari fue intensa y limpia en todo momento pero Verstappen no atacó de la misma forma. Sí lo hizo con los demás rivales e incluso parecía que o haría así en la lucha por la victoria. Estaba claro que venía con más ritmo y velocidad en su Red Bull pero a tres vueltas del final decidió tirar su coche y alargar la trazada de salida sin importar dejar sin espacio a Leclerc. ¿Sancionable? Sí. ¿Debieron hacerlo? Sí y no. Y explico esta doble respuesta. La maniobra de Max fue tan reprochable (yo diría que más) que la que Vettel realizó en Canadá ante Hamilton y con unas consecuencias similares a las que tuvo la de Ricciardo ante Norris en Francia. Por comparación debió ser sancionado. Y por coherencia, también, porque la interpretación que los comisarios han hecho de la norma para no penalizarlo es totalmente contraria al espíritu de la norma. Por eso defiendo el sí, pero claro... por coherencia propia también pienso que no, igual que pienso que Vettel no debió ser sancionado en Canadá (el caso de Ricciardo en Francia es diferente). Así que, por un lado me debato entre mi constante apelación a que las carreras son carreras y hay que dejar pelear, y entre mi apuesta por la seguridad, la limpieza y la coherencia. Dejando de lado mi "ferrarismo" creo que hubiera sido más justo castigar a Verstappen que no hacerlo pero eso no es lo que más me molesta. Lo que me más fastidia es que se tardarán horas en dar una respuesta cuando en los dos ejemplos anteriores casi fue inmediata la decisión; y lo que me irrita es que tengamos que estar pendientes de decisiones en los despachos y de que las normas sean tan interpretables: si echar de pista está prohibido lo está; si ganar ventaja fuera de pista no se puede hacer que se castigue al que lo haga; y si no puedes tocar a otro coche, que el que toque pague por ello. Sin interpretaciones ni nada, reglas claras y simples para todos y siempre.


Tras este alegato de puro desahogo me detengo en otros detalles como los problemas de Mercedes. No es que no quiera que ganen, si se lo merecen más que el resto, perfecto; pero ojalá haya mucho calor en muchas más citas para que todo se iguale y tengamos muchos más coches en la batalla. Para ello también es necesario que uno de esos candidatos realmente lo sea porque lo de Gasly ya es indefendible: se diluye bajo presión de una forma escandalosa. Su futuro en Red Bull está más que comprometido. En el equipo tienen que estar tirándose de los pelos viendo como en su carrera de casa casi ven a un pupilo que dejaron escapar dando caza al galo con un coche más lento que salía último en parrilla. La carrera de Sainz estuvo a la altura de las de los líderes y de un Vettel que se repuso de todos los varapalos de un fin de semana que casi acabó en el podio. El español, penalizado por cambiar su motor, salió 19º y acabó 8º aunque ni lo vimos. Cierto que había pelea por los puestos de cabeza pero sí que vimos otras maniobras de coches que batallaban por los puntos... y ninguna fue alguno de los doce, ¡sí, 12!, adelantamientos que realizó el de McLaren para llegar a presionar a Gasly y a su propio compañero antes de que un toque en su ala delantera le dejara sin opciones de hacer que su remontada de 11 posiciones hubiera llegado a serlo de 12 o de 13. Trece posiciones que hubiera logrado al superar a un Norris que logró la sexta plaza después de perder tiempo en batallas innecesarias y de no adelantar con firmeza a rivales reales. Aun así, ambos coches de Woking, puntuaron con firmeza y demuestran ser el rival a batir de la zona media y ser el único candidato con posibilidades de pescar puestos de privilegio cuando los grandes sufran problemas.



La buena posición de McLaren contrasta con la pérdida de rendimiento de Renault, Haas, Racing Point y Toro Rosso. Los galos están desaparecidos en clasificación y algunas carreras les van muy al; los norteamericanos se hunden los domingos; Pérez y Stroll no tienen coche para más; y los de Faenza van de mal en peor y cada vez están más cerca de un pozo del que no sale un equipo Williams en desintegración y parece que Alfa Romeo escapa con sus dos pilotos en los puntos en Austria. ¡Ah! Y, a pesar del debate sobre la ausencia de sanción a Verstappen, me alegro por la primera victoria de Honda tras su regreso como motorista en 2015. Ojalá el rendimiento de los motores siga igualándose y contribuya a ver más equipos con opciones de victoria.

Francia 2019: Hamilton hace de Hamilton

Bottas parecía en mejor forma que Hamilton pero el británico hizo los deberes cuando llegó el momento clave: la clasificación. Desde ese momento no soltó el liderazgo. Salió bien, dominó todas las vueltas y ganó con muchísima ventaja sobre sus perseguidores. Tal control convirtió a la cita de la F1 en Francia en algo aburrida, sobre todo en lo que la victoria se refiere. El primer puesto era para Lewis pero en el siguiente puesto del cajón tuvimos un último giro interesante con Leclerc presionando al finlandés de Mercedes. Por poco no logra superarle y fastidiar el 50º doblete de la marca de la estrella.


Los últimos giros fueron interesantes en más frentes. A Hamilton le fastidió el 'grand chelem' un Vettel que le levantó la vuelta rápida al británico con unos neumáticos blandos en su Ferrari sin apenas vueltas frente a unos duros muy usados de Lewis. 24 milésimas y un punto extra para Sebastian que no pudo remontar más allá de la quinta plaza porque Verstappen volvió a exprimir su Red Bull para colarse entre los dos coches italianos. El otro coches austriaco tampoco tuvo una buena clasificación pero no remontó, perdió posiciones y solo puntuó gracias a la sanción a Ricciardo tras la carrera.


Detrás de los favoritos llegó un Sainz que con su sexta plaza se coloca con claridad como el mejor piloto del resto del mundo y a McLaren como cuarto equipo, líderes de la clase media. El español estuvo escoltado de un Norris que acabó 10º después de que Ricciardo le adelantara con demasiado ímpetu y aprovechando el exterior de la pista para hacerlo. Los problemas hidráulicos del coche del británico le impidieron defenderse y perdió posición con Kimi y el otro Renault. La penalización al australiano le quitaba esa peleada séptima plaza (con razón) y mejoraba las posiciones de sus perseguidores.



Esas últimas vueltas, las paradas y la salida fueron los pocos momentos de acción en una pista en la que el ritmo y la conservación de las gomas fueron la clave. Quienes mejor lo entendieron fueron el ganador, Leclerc y Sainz. El español, además de dar a su equipo el ritmo que le pedían en cada momento realizó una salida y un primer giro en el que llegó a pelear con Verstappen, y no entró en pelea con un Vettel con el que tenía la posición perdida sí o sí.


Lejos de la zona de puntos, bonita pelea entre Kubica y Russell con unos Williams que no levantan cabeza pero que ven como otros se acercan a su pozo, sobre todo en el caso de unos Haas que ya no rinden ni en clasificación. Jornada de sábado en la que también sufren los Racing Point, aunque estos sí que mejoran en carrera, incluso por delante de unos Toro Rosso que estuvieron muy discretos en Francia.

Canadá 2019: Bochorno

La opinión de cada uno puede ser muy subjetiva y en mi caso puede que cuestione la decisión de los comisarios con las sanciones a Vettel el domingo y a Sainz el sábado, pero lo que para mi no es subjetivo es que no se puede rearbitrar y cuestionar todo lo que ocurre sobre la pista. Lo del sábado, cuando el piloto perjudicado niega haberlo sido, me parece casi de chiste. Y lo del domingo... me indigna. Tengo claro que Sebastian comete un error y que lo intenta enmendar para no perder la posición con una maniobra discutible pero es que se está jugando ganar o perder una carrera.


Claro que vuelve de una forma algo insegura, claro que hace frenar a Hamilton y claro que se le podía haber sancionado si lo hubiera vuelto a hacer, pero no así. Porque analicemos la otra parte, porque el británico tampoco miró por la seguridad con su maniobra al ver un coche que sale fuera de pista y puede perder el control. En vez de soltar, Lewis apretó y fue a por todas por fuera de pista (por donde van todos eso sí) para intentar superar a un Vettel que volvió de la forma menos peligrosa que pudo para no perder posición.


Cambiar el resultado de una carrera de forma artificial no me gusta y que piensen los que aplauden esta decisión si hubiera sido con otros protagonistas. Si no lo hubieran valorado igual ya tienen su respuesta. Tampoco me gustó la reacción de Vettel, pataleta dentro y fuera del coche; ni el intento de Hamilton de contentar a su rival. No quiero gestos de rabia ni de falsa deportividad, quiero carreras con acción y limpieza, y sin decisiones invasivas de los comisarios.


Por lo demás: carrera aceptable de Leclerc; buena cita para Renault; remontada de Verstappen que dejó en evidencia a un flojo Gasly; y buen papel de Stroll en la carrera de casa y de Kvyat, que superaron a Sainz en los últimos instantes para quitarle unos puntos que empezó a perder con la rigurosa sanción del sábado. Por ello, y por los problemas de frenos que le obligaron a entrar antes de tiempo y a Norris a abandonar, McLaren mantiene la cuarta plaza en el mundial por solo dos puntos sobre el equipo de su propulsor, que estuvo muy por delante del resto de una clase media muy apretada.

Mónaco 2019: Hamilton sufre, llora... pero gana

Parecía que Bottas podía hacer la 'pole', incluso Leclerc optaba a ella tras unos terceros libres prometedores... pero el monegasco se descartó pronto con un nuevo error de Ferrari que empieza a convertir en habitual pegarse tiros a si mismos. Sin el ídolo local el finlandés le puso muy difícil a su compañero en el primer intento aunque en el segundo Hamilton sacó todo su talento para salir primero en Mónaco por segunda vez en su carrera deportiva en F1. Como es habitual en el principado, lo tenía todo para ganar aunque al británico le iba a tocar sufrir el domingo. El primer momento clave iba a ser una salida en la que no iba a haber cambios significativos aunque sí en las siguientes curvas.



La maniobra la protagonizaba Sainz, que en la subida hacia el casino recuperaba la posición perdida con uno de los Toro Rosso y ganaba la del otro. Un adelantamiento espectacular y muy eficaz. El español logró terminar sexto gracias a ello y a una buena decisión táctica de McLaren que no adelantó la parada para aprovechar la salida del coche de seguridad, y eso le permitió superar a todos los que si lo hicieron. Parte de esa sexta posición se la debe al adelantamiento, parte a la estrategia, pero también a su compañero que hizo de barrera para que frenar a los contrincantes de su vecino de garaje; y a Leclerc, que con su ímpetu provocó ese periodo de carrera neutralizada.


El de Ferrari buscaba recuperar parte del terreno perdido el sábado y logró que viviéramos un inicio de carrera muy emocionante con dos adelantamientos espectaculares a Norris en 'Loews' y a Grosjean en 'La Rascasse'. Por cierto, que el galo hablara de maniobra kamikaze solo merece esto: habló de puntas la tacones. Lástima que el intento sobre Hülkenberg acabara mal. Una tentativa que también hizo que la cabeza de carrera entrara a cambiar neumáticos. Bottas dejó espacio para no perder tiempo tras Hamilton y evitar ser superado por Verstappen y Vettel... pero el holandés logró salir por delante aunque apretó demasiado al finlandés. Tanto que rozó el muro, pinchó y volvió a entrar a poner otro juego de ruedas.


Max se colocaba segundo y, al igual que Sebastian y Valtteri, llevaba gomas duras frente a las medias de Hamilton. Lewis no iba especialmente rápido aunque eso no impidió que sufriera con sus desgaste en una parte final de carrera en la que se quejó en exceso de la elección de neumáticos por parte de su equipo aunque seguro que sufrió para contener a un Verstappen que se insinuaba cada vuelta en 'Loews' y realizó un intento a la desesperada y sin éxito en el puerto. Esta maniobra no le costó sanción pero sí la que protagonizó con el otro Mercedes. Cinco segundos de sanción que le costaron un podio que tuvo en lo más alto a Hamilton y también a su compañero pero sin doblete, ya que el segundo fue Vettel: por primera vez en 2019 los Mercedes no lograban un 1-2.


Hamilton sale más líder de Mónaco en una cita en la que su ganador no repite como campeón desde que en 2011 lo lograra Vettel. En los siete años siguientes, el vencedor en el principado no lo era al final del año. Veremos si el británico rompe la tendencia y acaba con otro baño de celebración, y que sea menos peligroso que el que se dio en la piscina de Mónaco, en estas fechas llena de productos químicos que ayudan a extinguir incendios. Incendios, pero de otro tipo, los que tendrán que empezar a apagar en Racing Point y Alfa Romeo, que en esta cita se han acercado demasiado a unos Williams que, lejos de avanzar, se estancan como los peores de este 2019.


Por cierto, uno de los Racing Point, el de Pérez, vivió un momento muy peligroso que pudo acabar muy mal. Durante el fin de semana ya observé maniobras demasiado arriesgadas de los comisarios al retirar coches accidentados en la F2 o la Porsche Supercup, y durante la F1 siguieron arriesgando. La imagen que ha compartido 'Checo' en las redes sociales habla por sí sola. Por favor, que no se olvide que el papel de los comisarios es ayudar a que la seguridad sea la máxima para todos y eso les incluye a ellos.

Baréin 2019: Hamilton gana en un drama para Leclerc

No puedo ser objetivo. Primero porque soy ferrarista y después porque Leclerc es un piloto que me encanta desde que lo sigo en categorías como Fórmula 3, la desaparecida GP3 (acutal F3) y la F2. Por eso digo lo que muchos otros: Leclerc es el ganador moral del Gp Baréin de F1 de 2019. Fue el más rápido en entrenamientos, en clasificación y se sobrepuso a un inicio de carrera en el que fue superado por dos rivales en las primeras curvas. Adelantó a Bottas rápidamente y recuperó la primera posición a su compañero vueltas después. El monegasco se escapó y ha dominado una cita que iba a ser histórica para él..., aunque lo ha sido pero por un día que recordará con sentimientos mezclados. Lo hará feliz por salir en la 'pole', por demostrar ser el mejor y por subir al podio por primera vez; pero con tristeza por no hacerlo en lo más alto, y porque no fue culpa suya. A pesar de todo, la joven promesa que ya es una realidad pedía perdón a un equipo que, como mínimo, duda de que el líder de su equipo sea Vettel


El alemán no ha tardado en dar su apoyo a su compañero pero su problema no es reconocer que su vecino de garaje le ha dado un buen repaso. Vettel salió bien y parecía que tendría la oportunidad de ganar pero el monegasco no dudó en recuperar su posición. El alemán tenía que sumar para Ferrari con un doblete que igualará el fiasco de Australia pero Hamilton exhibió todo su potencial y le superó. Un nuevo cara a cara perdido con el inglés que además acababa con el alemán trompeando y dejando unos buenos planos en sus neumáticos que llenaron de vibraciones a su coche, lo que acabó por soltar su alerón delantero. Adiós podio y a remontar hasta una quinta plaza que sabe muy mal. Las dudas que ya surgieron con Sebastian durante 2018 empiezan a ser demasiadas y aunque parecía que la comunión entre él y el equipo italiano era sólida, lo cierto es que hay muchas voces que piden y buscan un recambio de garantías que acompañe a su nueva estrella.


La carrera de los de Mercedes tuvo poca historia salvo por una salida en la que estuvieron peleones y Bottas le ganó la partida a Hamilton, que después se convirtió en única amenaza para los Ferrari. Por lo demás, su jugada para minimizar daños les entregó un doblete inesperado. Como inesperado hubiera sido ver a Verstappen otra vez en el podio. El holandés parece llevar a su Red Bull a un lugar que no le corresponde aunque tampoco creo que esté tan atrás como demuestra Gasly. Por eso, que Sainz peleara con Max y que Norris, que clasificó bien pero salió fatal, recuperara desde la 14ª posición de la primera vuelta a la sexta final dice mucho y bien del McLaren. Lástima que el español no fuera más impetuoso ante el holandés ya que usar sus armas es la única forma de superar al talentoso pero agresivo Verstappen. Seguimos con las ganas de ver hasta dónde llega ese coche pegado a los de arriba.


A Norris le favoreció el adiós coordinado de los dos Renault que ni  me explico ni voy a intentar explicar. Eso sí, los motores franceses son, ahora mismo, los menos fiables de toda la parrilla; y tampoco son los más competitivos. Los coches amarillos, sobre todo en manos de Hulkenberg, demostraron que todo lo que pierden en clasificación lo ganan en carrera; todo lo contrario que unos Haas que con el coche cargado de combustible son demasiado lentos. Eso ayuda a que los Alfa Romeo, los Toro Rosso y hasta los Racing Point tengan su oportunidad de puntuar. Una clase media que, si en China se confirma su velocidad los sábados y domingos comanda McLaren, y no muy lejos de los de cabeza.

Por eso, aunque él se sienta feliz por no tener que atender a tantos micrófonos y quiera estar "lejos de los focos", voy a dedicar unas líneas a Alonso. Se equivoca en el tono y por insistir en que hace y siempre hizo lo que quiere. Despreciar ser "noveno o décimo" este año con McLaren es perder la razón de sus últimas cuatro temporadas en F1. Su prepotencia cansa y desluce la trayectoria de uno de los mejores pilotos de la historia, y al que defiendo en su afán de probar todo lo que tenga ruedas y motor, pero no a costa de restar valor a todo lo que dejas detrás. Está bien valorar tu trabajo pero para ello no es necesario decir que lo que hacen los demás no vale para nada o se lo dan regalado. Así que, Alonso, si no quieres hablar, pues perfecto. Cada vez que abres la boca es para faltar, insultar y vanagloriarte, y discursos como el tuyo sobran. 

McLaren ficha a Sainz como sustituto de Alonso

Tras el sorprendente anuncio de Renault sobre Ricciardo y el esperado de la retirada de Alonso de la F1, el siguiente solo estaba pendiente de la fecha de anuncio. Y ha sido este 16 de agosto cuando McLaren y Sainz han confirmado que en 2019 unen su futuro. No por previsible deja de ser noticia que el madrileño se convierta en el relevo del asturiano al frente del equipo de Woking porque será difícil que Carlos asuma el rol de segundo piloto ante un Vandoorne que necesita demostrar mucho para evitar que Brown se decante por subir de la F2 a Norris (o a de Vries incluso).

Aunque el belga no esté al nivel que se esperaba de él o los posibles novatos no puedan parecer una amenaza, lo cierto es que Sainz no debería tenerlo fácil en el que será su equipo aunque debería superarlos para mostrar que él es quien debe conducir a McLaren hacia la senda de la victoria. El adiós de Alonso puede parecer una mala noticia para la F1 pero quizá sea un movimiento necesario para un equipo que está en pleno proceso de renovación. Su caché ha crecido a pesar de que Renault, que orquestó un movimiento en 2017 a mitad de temporada, lo ha dejado marchar para subir a Ricciardo a su monoplaza.

La apuesta, ya que no le quedaban mejores (y otras) opciones, es arriesgada. El coche de la marca del rombo está en clara progresión ascendente mientras que en McLaren siguen sumidos en una crisis de resultados y proyectos fallidos que parece interminable. Quizá den con la tecla pero no será fácil que Renault pierda su posición dominante cuando en 2019 su único cliente sea el monoplaza de su futuro expiloto. De momento Sainz se va a un equipo con mucha historia pero con un futuro incierto cuyo último síntoma de agotamiento (la despedida de Alonso) ha propiciado que él llegue hasta allí. Veremos hasta donde llegan juntos.