EE.UU. 2019: Bottas vence en la fiesta de Hamilton

Hamilton no se pudo llevar su sexta victoria en Austin pero sí su sexto mundial, el tercero de forma consecutiva. El británico fue superado por un compañero muy entonado y en forma que logró transformar su 'pole' en un triunfo no exento de trabajo. Bottas salió el primero por una vuelta 12 milésimas más rápida que la de Vettel pero el alemán no iba a ser su rival. El Ferrari era rápido a una vuelta pero su ritmo estaba muy lejos del que tenían los Mercedes y los Red Bull. La estrategia diferente del finlandés resultó ser la adecuada y la más rápida a pesar de que el tesón de Lewis se lo puso difícil.



El otro aspirante a subir a lo más alto del podio del COTA fue un Verstappen que lo intentó pero no pudo pelear por la victoria. El rendimiento de su coche era el más cercano al de las "flechas plateadas" aunque no tuvo más premio que una plaza en el podio. El holandés estuvo cerca de superar a Hamilton pero la bandera amarilla provocada por Magnussen y su decepcionante Haas le quitó las dos mejores oportunidades que hubiera tenido para conseguirlo. Tras él, pero muy lejos, acabó Leclerc. A 47 segundos terminó de Max el Ferrari superviviente del monegasco, y solo 25 por delante del otro Red Bull, el de Albon, que en la segunda vuelta rodaba último por culpa del toque que tuvo en la salida.


Lo tuvo mal Charles pero aun peor Vettel que pronto perdió la segunda plaza de salida. Los problemas no fueron a menos y la suspensión trasera de su Ferrari dijo basta. Otro fin de semana para olvidar para los de Maranello que contrasta con la esperanza que crece en Renault y McLaren que ven como la distancia con los de cabeza se recorta. El coche de los galos no termina de funcionar en las jornadas de clasificación como si lo hace el de Woking. Sainz fue el mejor el sábado pero su toque con Albon le condenó a una estrategia más conservadora para sumar el mayor número de puntos posibles en su GP número 100. Buen rendimiento del español que, ademas de los cinco favoritos supervivientes, acabó superado por quienes más se acercaron a los de arriba: un contundente Ricciardo y un rápido Norris. La zona de puntos la completó un Pérez en un estado de forma espectacular que remontó saliendo desde el 'pit lane' y dejó en evidencia a su compañero y otros equipos, y muy enfadado a un Kvyat que perdió ese punto por culpa de una polémica sanción. Enfadado el ruso con un Toro Rosso que parece ser el equipo más cercano a los líderes de la zona media junto con el Racing Point porque Alfa Romeo y sobre todo Haas cada vez están más cerca de Williams. Todo en un fin de semana que se esperaba triunfal para Hamilton que si suma el mundial de 2020 igualará los siete de Schumacher. 


Japón 2019: Bottas vence en un domingo concentrado

Empezamos a perder la cuenta de ocasiones en las que un tifón condiciona la agenda del GP de Japón de F1 pero no hay manera de que la FIA ni la FOM busquen con los promotores de la carrera que se busque una fecha en la que la meteorología no ponga en peligro la cita. Gracias a la tormenta, la acción en pista se ha concentrado en seis horas. La primera batalla parecía tener a los Mercedes como favoritos pero la primera línea de la parrilla acabó monopolizada por el rojo Ferrari. La vuelta perfecta de Vettel pudo con todos y sorprendió que Bottas fuera el que escoltara a ambos hombres de Maranello en la foto de los más rápidos del sábado (en este ocasión mañana de domingo).


Los alemanes habían perdido el papel de favoritos en una parrilla de salida ordenada por equipos hasta la octava plaza. Todo muy ordenado hasta que los semáforos se apagaron y todos se mezclaron. Sebastian arrancó antes de tiempo, paró para evitar ser sancionado y al reemprender caló su coche; y su compañero tampoco lo hizo mejor. Bottas les superó a ambos y Verstappen casi lo consigue con Leclerc. Max fue muy optimista y Charles muy contundente en su defensa. En mi opinión puede que el monegasco sea más "culpable" del incidente pero hemos vuelto a la doble vara de medir con el holandés, al que se le permite más que a ningún otro piloto. Cuando él lo hace es que "es agresivo" pero cuando se lo hacen a él se encoleriza... Cinco segundos por el toque y otros diez para el de Ferrari por no entrar cuando dirección de carrera se lo estaba ordenando. ¿Ordenando? ¿Alguien vio la bandera negra con el circulo naranja? No. Está todo dicho.


A Verstappen, el incidente le ha costado el abandono y a Leclerc acabar séptimo tras las sanciones, si a los Renault no les caen otras por una denuncia que ha puesto Racing Point. Por delante de todas estas guerras se ha mantenido Bottas para vencer con total autoridad sobre los demás. La única duda le surgió cuando su equipo parecía haber optado por una estrategia diferente con Hamilton que hubiera podido colocar al británico en disposición de ganar, pero no, Mercedes no hizo nada extraño y permitió a Valtteri vencer. Esto obligó a Lewis a pelear con Vettel por una segunda posición que se quedó el germano. Difícil cita para el inglés que hasta pudo perder posición en los primeros metros con un Sainz inspiradísimo.


La carrera del español fue invisible para la realización de la carrera pero no para muchos aficionados que están viendo en el de McLaren un valor al alza. Salió bien, se mantuvo por delante de un Red Bull que tuvo que adelantarle con la estrategia, no perdió tiempo con los pilotos que no estaban a su alcance y no dio ninguna opción a sus perseguidores en la clase media de una parrilla que domina a pesar de haber tenido muy mala fortuna en muchas carreras. A pesar de ello todavía tiene a tiro alcanzar los 100 puntos (ya suma 76) tras una actuación en la que, sin coches de seguridad ni lluvia, acabó sin ser doblado por una cabeza de carrera que no rodó precisamente despacio.


En esos puestos de cabeza no estuvo Leclerc por los motivos que ya sabemos y eso nos permitió ver maniobras espectaculares en varias curvas como en la subida a la 'cuchara' (spoon) o en la 130R. En esta última sostuvo uno de sus espejos retrovisores hasta que se desprendió, y emuló el adelantamiento de Alonso a Schumacher en 2005 con Kimi como "víctima".


Dosis de espectáculo que también nos entregó Ricciardo en una carrera que acabó con el sexto título consecutivo de constructores para Mercedes y el sexto de pilotos porque solo Hamilton (que lo podría ser en la siguiente cita) o Bottas pueden ser campeones. Eso sí, el finlandés debería ser quinto (como mínimo) para que Lewis no sume su sexto título aunque se lleve la carrera de México. Por eso, una clasificación, una salida y un final como el de Suzuka le vendrían muy bien para mantener las esperanzas de un final de temporada tan apretado como el inicio.


Rusia 2019: Ferrari le da el doblete a Mercedes

El ritmo de Leclerc durante todo el fin de semana hacia presagiar una nueva victoria del monegasco y previsiblemente acompañado de Vettel. El germano no logró acompañar a Charles en la primera línea pero en la salida la estrategia de los italianos funcionó y el rebufo permitió a Sebastian adelantar a Hamilton... pero también a su compañero. Ese fue el primer problema para los de Maranello pero no el primero ni el más grave. Vettel no quiso devolver la posición a Leclerc en pista y tuvieron que ingeniárselas para hacerlo en la parada en 'boxes'. Parecía un plan válido pero como todo lo que se deja para más tarde tuvo consecuencias.


Sí, lograron que Charles recuperara el liderato virtual ya que los Mercedes no habían parado aún. Esto fue fundamental cuando el segundo problema afectó a los italianos. Uno de los componentes eléctricos del motor del coche de Vettel fallaba y le dejaba tirado en el peor momento de todos. Su monoplaza detenido provocaba el estado de coche de seguridad virtual que Hamilton aprovechó para entrar y salir por delante de Leclerc. Adiós doblete y adiós victoria en un instante. El equipo le hizo entrar de nuevo a montar neumáticos más blandos y frescos para intentar ganar pero el monegasco no pudo ni recuperar la segunda plaza que perdió ante Bottas.


Las pocas opciones de Ferrari para seguir dando guerra esta temporada se esfumaron y hasta han permitido que Red Bull se les acerque gracias a la pequeña remontada de Verstappen y la mayor de Albon. El tailandés salió desde el 'pit lane' y, aunque se aprovechó de los incidentes de la primera vuelta y de los abandonos de Vettel y Russell que propiciaron el periodo de coche de seguridad, culminó una remontada que impidió a Sainz completar un fin de semana de ensueño. El McLaren ha rendido a gran nivel en Sochi y el español ha liderado al resto de un pelotón que no parece tener nada fácil alcanzar a los de Woking. Sus dos coches salieron de forma espectacular, tanto que el madrileño estuvo tercero durante unos instantes. 

Singapur 2019: Doblete singular de Ferrari

Ferrari sorprendió a todos, incluso a sí mismos, según avanzaba el fin de semana en Singapur. Los cambios introducidos para rendir mejor en circuitos de alta carga aerodinámica dieron tan buen resultado que Leclerc se hizo con su quinta 'pole' del año. El monegasco tenía la posibilidad de ganar e hizo todo lo que debía para conseguirlo. Retuvo al pelotón con un ritmo bajo para no tener problemas con los neumáticos pero su equipo quería el doblete y pararon a Vettel copiando la estrategia de Verstappen. Ambos buscaban superar a Hamilton y lo lograron, pero el germano también salió por delante de su compañero.


La maniobra colocó a Sebastian por delante de Leclerc con el consiguiente enfado del joven del equipo que vio como su compañero le robaba la cartera con el beneplácito de su equipo. A pesar de todo mantuvo la calma y no presionó en exceso a Vettel por la victoria para sumar un doblete que Ferrari no lograba desde hace más de dos años. El comportamiento en pista y fuera de ella de Charles es un ejemplo de madurez y talento. Algo que no demostraron aquellos que provocaron la salida de dos de los tres coches de seguridad: Grosjean cerrando a Russell y Kvyat llevándose por delante a Kimi.


El ruso no debería realizar maniobras de este tipo cuando se juega su continuidad en Toro Rosso y en la F1, algo que ya tiene asegurado el francés de Haas a pesar de lo discutible buen papel. Exceso de ímpetu que también demostraron Hulkenberg y Sainz en las primeras curvas. Ambos tuvieron culpa pero Nico pudo hacer más por evitar el choque que casi arruinó su carrera y destrozó la del español. El de McLaren tenía coche para firmar la séptima plaza que logró Norris pero no abandonó a pesar de que su coche estaba muy dañado para acabar en una honrosa 12ª posición. Se fue sin puntos pero su actitud y rendimiento dijo mucho bien de él.

Buen esfuerzo del madrileño y también de su compañero que lideró a una zona media en la que también destacaron Gasly y Giovinazzi. Allí es donde hubo "pelea" porque delante todo se decidió en el único paso por los garajes y en las vueltas en las que los favoritos tuvieron que superar a los que aun no había parado. Todos lo hicieron con más o menos riesgo para engordar una cifra de adelantamientos que en Singapur siguen siendo tan difíciles como espectaculares. Hamilton los hubiera querido hacer a los tres pilotos que ocuparon el podio pero los coches de seguridad y las características del circuito jugaron en su contra, y en favor de un Vettel que recuperaba la sonrisa tras un año sin subir a lo más alto del podio.

Italia 2019: Leclerc brilla

Si todavía alguien duda del talento y contundencia de Leclerc es que no había visto lo que muchos ya habíamos visto durante años y lo que otros tantos han observado en Monza este 8 de septiembre. El Ferrari era una buena herramienta para conseguir la 'pole' pero quizá no tanto para acabar por delante de unos Mercedes que demostraron durante los entrenamientos que su ritmo de carrera era incluso superior al de los italianos. En la salida le costó mantenerlos detrás y aunque parecía que lo tenía controlado, lo cierto es que Charles sufrió la presión de Hamilton durante decenas de vueltas y se mostró agresivo, rápido y contundente para contenerlo. Una lucha que nos ha quitado el mal sabor de boca de una esperpéntica sesión de clasificación.


Lo del sábado no solo fue un esperpento, también una falta de respeto para las miles de personas (en el circuito) y los millones (en la televisión) que esperaban una emocionante acción en pista. Ni me parece un espectáculo ni justifico el papel de ninguno de ellos. Cada uno de los nueve pilotos (y sus equipos) que ha protagonizado este bochorno tienen su parte de culpa. No fue el único momento vergonzoso vivido en Monza este fin de semana porque la que ocurrió en la primera de las citas de la F3 ha sido tremendo.


Siempre he cuestionado muchos de los resaltos, badenes y "bananas" en las calles y carreteras, y también en los circuitos. He tenido varias conversaciones en las que no entendía por qué se situaban elementos de este tipo en zonas en las que los coches pueden superar los 200 km/h. Sabía que algún día vería algo que me daría la razón a mi y a todos los que piensan como yo, y es que un supuesto elemento de seguridad se ha convertido en todo lo contrario. La demostración le costó un buen susto y una vértebra rota al joven Peroni. Ojalá sirva para que estudien bien dónde se colocan estas trampas que a veces tienen más de peligrosas que de disuasorias. Pero dejemos ese terrible sábado por diferentes motivos para ir a un domino que también fue terrible para otros.


Para el que más, para Vettel. El germano salía cuarto mientas su compañero estaba en la 'pole' y además se veía superado por Hulkenberg en la primera vuelta. Lejos de los tres de cabeza debió de desesperarse para trompear en la variante Ascari y volver a pista llevándose por delante a Stroll. El canadiense se quejaba con razón aunque segundos después él hizo lo mismo con Gasly. Al segundo le castigaron con un 'drive through' pero al primero con un 'stop & go' con toda la razón. El germano sigue dando motivos a todos los que dudan de él para soñar con que Ferrari le eche o que el propio Sebastian piense en marcharse. No seré yo quien lo defienda, y menos después de otro error cometido en la casa de tu equipo. Fallos de los que nadie está libre, tampoco en los garajes. Es lo que ha ocurrido con McLaren, que erró en la parada de Sainz cuando el español tenía la sexta plaza y podría haber luchado por la quinta. Una tuerca mal apretada, una rueda suelta y un error de coordinación que le restan unos puntos con los que hubiera superado a Gasly en la clasificación y hubieran permitido a su equipo minimizar el daño de la mejor jornada de Renault desde su regreso como constructor en 2016.


Por delante de ambos coches galos estuvieron los tres de arriba. Bottas no se alejó en ningún momento de los dos primeros y aprovechó su estrategia diferente para superar a su compañero en los últimos giros y pelear por el triunfo.Lo hizo por estrategia y por un error de Hamilton en una persecución al límite tras Leclerc. Cometió tan pocos como su perseguido en una lección de ambos sobre cómo atacar y cómo defender. Aunque Lewis se quejó por falta de espacio en la ocasión más clara de adelantamiento, los comisarios no se entrometieron demasiado y nos permitieron asistir a una carrera digna de un 2019 que está regalándonos citas para el recuerdo.


Bélgica 2019: Leclec se estrena con amargura

Todo tras la clasificación del Gp de Bélgica de 2019 se recordará de forma muy amarga. El terrible accidente en la segunda vuelta de la carrera larga de la F2 volvió a tener un fatal desenlace con la muerte de Anthoine Hubert y las graves lesiones de Juan Manuel Correa. La pérdida del piloto galo de 22 años impactó a todos pero sobre a todo a quienes comparten generación con él como Leclerc, Gasly y Ocon, además de ser compatriotas o casi. Por eso, la victoria de uno, el paso atrás de otro y la noticia del regreso para el tercero han quedado eclipsadas por un nuevo fallecimiento que deja conmocionado a todo el automovilismo y el deporte del motor. A pesar de que los avances en materia de seguridad no paran de crecer, rodar en el entorno de los 300 km/h siempre será un riesgo que no desaparecerá por completo.


El tremendo accidente de la F2 hará siempre que la primera victoria de Leclerc en F1 sea aun más emotiva. El monegasco no pudo celebrarla con la alegría que se hubiera merecido pero es que todos en Spa este domingo seguían con parte de su mente y su corazón en otro sitio. Todos comenzaron la carrera con un objetivo: dedicar su mejor resultado posibles a Hubert. El joven de Ferrari lo logró con una victoria que solo peligro al final ante unos Mercedes que gestionan mejor los neumáticos más duros y llegan a los finales de carrera con muchísimo más ritmo que nadie. Por fortuna para Leclerc, Vettel hizo un gran trabajo al entretener durante unas vueltas Hamilton y no oponer ninguna oposición cuando tuvo que dejar pasar a su compañero. Si Sebastian no hubiera puesto su granito de arena es muy posible que no hubiera ondeado ninguna bandera en Maranello.


El sábado parecía que el doblete estaba asegurado pero el domingo vimos muy pronto que el segundo coche rojo iba a sufrir demasiado... y tanto sufrió que el puesto en el podio fue un imposible. Lewis estuvo a punto de alcanzar la victoria y Bottas celebró su renovación con un podio que no pisó en las dos carreras anteriores. No hubo más rival por esas cuatro primeras plazas ya que Verstappen se tocó con Kimi en la primera curva y acabó contra el muro en la subida de 'Eau Rouge'. El incidente permitió a Norris ser un sorprendente quinto clasificado durante toda la cita hasta que en la penúltima vuelta el McLaren desfalleció y se quedó sin lograr la que hubiera sido su mejor posición en F1.


Terrible decepción para él y para un equipo que vio como su otro coche sufría problemas en la vuelta de formación que se confirmaban en los primeros giros. Sainz volvía a sufrir un fin de semana lleno de contratiempos que primero le condenaron en clasificación, y después en carrera. El abandono de Norris (y los incidentes de la primera vuelta) permitieron a Albon, en su primera carrera con Red Bull, redondear una gran remontada tras salir 17º  y ser 13º en el primer paso por meta, para acabar 5º.


La pelea por ser el cuarto mejor equipo, con los problemas de McLaren, se la llevaron unos Racing Point que heredan las buenas sensaciones de Force India en Spa para colar a ambos coches en los puntos. Similar balance logran unos competitivos Toro Rosso que demostraron que el motor Honda ya tiene poco que envidiar ante los demás. Hülkenberg defendió el honor de unos Renault que fueron mejor en clasificación que en carrera aunque, tanto él como Gasly y Stroll, tuvieron puntos gracias al problema de Norris, el accidente de Giovinazzi y el incidente inicial entre Kimi y Verstappen. 

Hungría 2019: Hamilton ensombrece a Verstappen

Verstappen, llamado a batir récords de precocidad en F1, ha tardado más de tres años desde que logró su primera victoria para conseguir su primera 'pole'. Además de no haber batido a Vettel, a Leclerc ni a Alonso, tampoco la ha convertido en victoria. La batalla del sábado volvió a ser muy ajustada con el de Red Bull superando a Bottas por milésimas. Sin embargo, el candidato a pelear con el holandés sería el otro Mercedes, el de Hamilton. El británico salía mejor que el finlandés, que primero se tocaba con su compañero y después con un Leclerc que parecía tener un coche indestructible tras su golpe en clasificación.


Valtteri salía mal parado y tuvo que entrar a cambiar su morro, engancharse a cola del pelotón e intentar remontar. Charles cerró la maniobra con el podio medio atado pero lo perdió en los compases finales ante un compañero con una estrategia más arriesgada pero acertada. Vettel sumaba un nuevo y reconfortante podio antes del parón veraniego por detrás de los grandes protagonistas. El Ferrari no pudo ni soñar con pelear con Verstappen ni Hamilton. Ambos dieron todo, incluso Lewis arriesgó con un intento de adelantamiento imposible. Demasiados riesgos que los estrategas de Mercedes calibraron junto con el posible desgaste de los neumáticos de Max. Lewis dudó cuando le obligaron a entrar a cambiar de gomas a falta de 20 vueltas para el final pero acabó reconociendo que acertaron de pleno cuando en el giro 67 de 70 cazaba al Red Bull y se quedaba con su séptima victoria en Hungaroring.


La lucha entre ambos no tuvo mucho de cuerpo a cuerpo pero fue intensa y, sobre todo, guardándose muy poco. Las cuatro carreras antes del parón veraniego han sido un buen espectáculo para los que pedimos una F1 sin estrategias timoratas y ritmos ahorrados. Hamilton no dejó de apretar en ningún momento y ganó. El otro ganador del fin de semana, aunque apenas lo vimos, fue Sainz. No es patriotismo ni forofismo, pero que el quinto clasificado que contuvo a un coche muy superior durante media carrera no acaparará ni un plano, mientras vimos 5 vueltas de lucha entre el 14º y el 15º clasificado, es vergonzoso, estúpido e increíble; no hay otra forma de decirlo. El de McLaren volvió a realizar una gran salida en la que superó a su compañero y a un Gasly que no pudo con él. El español se reafirma como el mejor del resto y se queda a cinco puntos de un francés que tiene imposible seguir en la F1 en 2020 y que se está salvando de perder su asiento este mismo año porque no hay garantías de un repuesto que salve la situación en estos meses y que continúe en la siguiente temporada.



Por detrás poco más que decir. Kimi demuestra carrera tras carrera que la experiencia es un grado y Norris perdió la oportunidad de acabar junto a su compañero tras una nefasta parada. A pesar de todo sumó como también hizo un Albon que es muy contundente en pista y firma unos domingos a gran nivel. Nivel que ha demostrado (a pesar del resultado final) Russell. El británico rozó con su Williams un paso a Q2 que hubiera sido milagroso. Y el domingo confirmó esas buenas sensaciones dejando por detrás al Racing Point de Stroll (ya sabéis mi opinión sobre el nefasto nivel de su pilotaje) y al Alfa Romeo de un desafortunado Giovinazzi. Ojalá veamos a los de Grove luchar por escapar de ese pozo tras un parón veraniego tras el que nadie espera demasiadas novedades... o sí.

Alemania 2019: Verstappen acierta para vencer

Muchos de los que vimos la lluvia y la pista mojada de Hockenheim miramos hacia la parrilla de salida y señalamos a un favorito: Verstappen. Su coche tiene cualidades para ir muy rápido en estas condiciones y además le hemos visto pilotar en estas condiciones, y lo cierto es que Max gana madurez cuando el asfalto está lleno de agua y otros se ponen nerviosos. El holandés logró en Alemania su séptima victoria en la F1 a pesar de una salida nefasta en la que no aprovechó su segunda posición, lograda en un sábado en el que los Ferrari se inmolaron con sendos problemas de fiabilidad. Sin ellos, la guerra estaba planteada con un Hamilton que parecía tener la victoria en su mano hasta que la locura colectiva invadió a muchos pilotos que montaron neumáticos lisos mientras llovía.

El holandés se repuso de ese inicio complicado para mantenerse siempre en posición de aspirar al triunfo. En una cita como ésta había que estar ahí delante, evitar errores e intentar ahorrar paradas. El de Red Bull no consiguió lo último aunque gracias a la estrategia hicieron que dos de los cinco pasos por el 'pit lane' le salieran "gratis". La peor de todas esas decisiones fue poner las gomas medias (de seco) cuando volvía a llover de nuevo. Con trompo incluido y parada extra, Verstappen se sobrepuso y aprovechó los errores ajenos para liderar cuando el que parecía líder sólido cometía un error que le condenaba a entrar de forma atropellada a cambiar su maltrecho alerón delantero. Hamilton terminaría por cometer otro fallo más que le dejaría fuera de la zona de puntosa antes de la sanción a ambos Alfa Romeo que les dejaría sin premio a ambos.


Mal Lewis y peor aún Bottas. El finlandés no había puesto en peligro el liderato de su compañero en ningún momento, y cuando el británico estaba perdido en el fondo de la parrilla y podía recuperar un buen puñado de puntos se iba fuera. El fin de semana empezó complicado para Mercedes, mejoró el sábado pero volvió a torcerse el domingo. Camino inverso al que tuvo Vettel. Sebastian estaba en posición de pelear la 'pole' con su compañero pero no pudo ni marcar un tiempo en la Q1 y tendría que salir último. La posición del germano no hacía presagiar nada bueno pero ha realizado una carrera que necesitaba para autoconvencerse de que puede pelear y recuperar ambición. Su segunda posición habla mucho y bien de un piloto que está muy cuestionado y presionado.


La ´pole' por la que tampoco pudo luchar Leclerc no le impidió remontar y pelear por la victoria. Después de salvar el impacto en varias ocasiones llegó un momento en el que Charles forzó demasiado cuando buscaba la primera posición y volvió a tirar por los suelos una ocasión en la que lograr su primer triunfo en F1.



El error del monegasco no le resta talento pero debería hacer que reflexionara muy en serio sobre su exceso de ambición. Tiene posibilidades de ganar en muchas carreras y no debería precipitarse para conseguirla aunque también hay que decir que no le falta razón al quejarse de cómo esa escapatoria puede ser una pista para 'dragsters'. La queja es lícita, seguro que Hulkenberg también le apoya. El germano cerró un fin de semana para olvidar para un equipo Renault que primero vio como Ricciardo abandonaba con su motor destrozado.

Puede que la moción de Leclerc y de Nico también la comparta Sainz aunque hay que decir que el español, a pesar del error, fue más hábil que ambos para evitar el choque y salir marcha atrás en una curva que se cobró muchas facturas. El único error del madrileño evitó que hubiera podido alcanzar su primer podio en la F1 con un McLaren que no va demasiado bien con pista mojada. A pesar de todo se destaca como mejor del resto con una quinta plaza que le mantiene séptimo de una general en la que acecha a un Gasly que no acabó mientras su compañero subía a lo más alto del podio, y acompañado en la tercera plaza de un Kvyat que ganará enteros para insinuar que su sitio puede estar en Red Bull y no en Toro Rosso.


Su podio tuvo más de estrategia, riesgo y suerte que otra cosa. Imitó a un Stroll que llegó a liderar la carrera fugazmente y perdió el podio por poco. A pesar de todo superó a unos Alfa Romeo que hubieran sumado un buen puñado de puntos si no hubiera sido por la sanción impuesta que les da esos puntos a unos Haas que siguen dando vergüenza ajena en sus luchas en pista; y que permitió que Hamilton sumara dos puntos y Kubica, ¡sí, Kubica!, uno, con un Williams que no podría soñar con ello en condiciones normales. Falta de normalidad que no impidió que la carrera arrancará de la forma habitual tras unas vueltas de reconocimiento. Por una vez aplaudo la mínima intromisión de FIA y FOM para permitir que el espectáculo primara como primó. Ojalá que el espectáculo continúe.

Gran Bretaña 2019: Espectacular

La lucha por la 'pole' del sábado con los tres primeros en 79 milésimas (o los cuatro primeros en 183) hacía presagiar una pelea entretenida en Silverstone. La pista británica suele ser propicia para el espectáculo pero lo de 2019 ya es historia de la F1. La salida fue limpia y no hubo muchos cambios de posición pero puso las piezas sobre un tablero en el que las batallas se iban a plantear en muchos frentes. Aunque pase algo más inadvertida, la de los dos Mercedes fue un ejemplo de ataque y defensa entre compañeros de equipo con un Hamilton que lo intento de todas las formas posibles ante un Bottas sólido y concentrado.


La batalla entre ellos hubiera continuado con una estrategia en la que Lewis buscaba tener neumáticos más frescos al final de carrera pero la salida de pista de Giovinazzi condenó a Valtteri que ya había hecho su primera parada cuando salió el coche de seguridad y permitió al británico aprovechar la situación para posicionarse como líder destacado. El fue el principal beneficiado pero no el único ya que Vettel y Sainz también ganaron mucha ventaja con la maniobra.


Peor le vino al otro McLaren. Norris ganó una posición en la salida que no estaba dispuesto a perder ante un Ricciardo que se pegó con los de Woking durante toda la carrera, con el británico al inicio y con el español hacia el final. Ambos realizaron una defensa perfecta de sus posiciones ante un Renault mucho más competitivo que en citas anteriores pero Lando se quedó sin premio porque a él, el 'safety car', sí que le fastidió bastante. Sin ese ingrediente extra puede que el sexto hubiera sido Norris y que Sainz hubiera peleado por ser séptimo y octavo con una estrategia muy contundente para ahorrarse una parada. Una variedad estratégica que multiplicó las luchas hasta en 'boxes'.


La más vistosa fue la de los dos jóvenes animadores de una F1 que los mira como valor de futuro (y de presente). Después de lo ocurrido en Austria, Leclerc llegó a Silverstone con la lección aprendida sobre los límites impuestos por los comisarios en la defensa de la posición en pista. Charles brindó una lección en ese sentido como hacía tiempo que no veíamos y ante el piloto más incómodo para defender, un Verstappen que lo intenta hasta la extenuación sin pensar en la salud de sus neumáticos ni el ritmo. La batalla entre los dos fue épica, intensa pero todo un ejemplo a seguir.


Los Ferrari y los Red Bull se emparejaron de todas las formas posibles pero no todas las batallas fueron iguales. El coche de seguridad benefició a Vettel, que tras un fin de semana con un rendimiento pobre se veía con la posibilidad de subir al podio. La actitud derrotada de Sebastian es, para mí, más criticable incluso que el incidente que protagonizó con Verstappen.


El germano se llevó por delante al holandés y, aunque suene raro, no le culpo a él por completo del choque. Eso sí, tenía que ser consciente de que se enfrentaba un hueso duro de roer y que la guerra la podía haber ganado con paciencia y no devolviendo la maniobra al instante de perder la posición. Se quedó sin puntos y dejó una sensación de piloto derrotado que no es lo adecuado cuando todavía faltan once carreras. Su mejor gesto ya llegó cuando se bajó del coche y se acercó a hablar con Max. Sin ver su cara ni escuchar sus palabras da la sensación de que ninguno tuvo una mala reacción. Una pequeña charla que también es un ejemplo de lo que hay que hacer cuando uno (o ambos) se equivocan.


El golpe entre ambos benefició a Leclerc, que dejó a todos boquiabiertos con un adelantamiento espectacular sobre un Gasly que rindió a mejor nivel que en citas anteriores aunque sigue demostrando que comparado con su compañero no tiene nada que hacer. El monegasco superó al francés con una maniobra arriesgada pero ejecutada perfectamente.


Ojalá que la emoción y acción vivida en Silverstone no sea un oasis en el desierto si no el síntoma de que esto será más habitual. Ojalá.

Austria 2019: Espectáculo empañado

Desde los entrenamientos del viernes se barruntaba que la cita en Spielberg podía ser entretenida y ya empezó a serlo con una primera fila soñada por muchos amantes de la F1: Leclerc y Verstappen. Los dos representantes de una nueva y talentosa generación que está llamada a mantener viva la llama de un deporte herido de gravedad. Con los Mercedes descartados por problemas de sobrecalentamiento y un desafortunado Vettel que no pudo pelear en Q3 parecía que la pelea por la victoria sería entre el monegasco y el holandés... pero la cita austriaca estaba dispuesta a dar espectáculo desde el principio con una nefasta salida del piloto de Red Bull que le hacía llegar a caer a la octava posición, detrás de su cada vez más cuestionado compañero.


Mientras Max batallaba por volver a los puestos de cabeza Charles se escapaba poco a poco de un Bottas que se limitó a hacer lo necesario para llevar el coche de vuelta y que eso le diera los máximos puntos posibles. No parecía que Verstappen pudiera escalar mucho más allá de la cuarta o quinta posición en pugna con un Vettel que también remontaba y un Hamilton que era la sombra de su compañero tras penalizar en clasificación por estorbar a Kimi. El acierto inicial (y aparente) en la estrategia de Ferrari al salir con neumático blando mientras el resto lo hacían con medio les dio sus frutos con Leclerc como líder destacado y Sebastian en plaza de podio... pero lo que no les funcionó fue el neumático duro, algo que sí exprimió Max y su Red Bull. Superó a Lewis en una parada en la que el británico cambio su ala delantera, y al resto en pista: Vettel, Bottas... y Leclerc. ¡Vaya vueltas de infarto y de puro disfrute! Pero... Sí, hubo un "pero".


La defensa del Ferrari fue intensa y limpia en todo momento pero Verstappen no atacó de la misma forma. Sí lo hizo con los demás rivales e incluso parecía que o haría así en la lucha por la victoria. Estaba claro que venía con más ritmo y velocidad en su Red Bull pero a tres vueltas del final decidió tirar su coche y alargar la trazada de salida sin importar dejar sin espacio a Leclerc. ¿Sancionable? Sí. ¿Debieron hacerlo? Sí y no. Y explico esta doble respuesta. La maniobra de Max fue tan reprochable (yo diría que más) que la que Vettel realizó en Canadá ante Hamilton y con unas consecuencias similares a las que tuvo la de Ricciardo ante Norris en Francia. Por comparación debió ser sancionado. Y por coherencia, también, porque la interpretación que los comisarios han hecho de la norma para no penalizarlo es totalmente contraria al espíritu de la norma. Por eso defiendo el sí, pero claro... por coherencia propia también pienso que no, igual que pienso que Vettel no debió ser sancionado en Canadá (el caso de Ricciardo en Francia es diferente). Así que, por un lado me debato entre mi constante apelación a que las carreras son carreras y hay que dejar pelear, y entre mi apuesta por la seguridad, la limpieza y la coherencia. Dejando de lado mi "ferrarismo" creo que hubiera sido más justo castigar a Verstappen que no hacerlo pero eso no es lo que más me molesta. Lo que me más fastidia es que se tardarán horas en dar una respuesta cuando en los dos ejemplos anteriores casi fue inmediata la decisión; y lo que me irrita es que tengamos que estar pendientes de decisiones en los despachos y de que las normas sean tan interpretables: si echar de pista está prohibido lo está; si ganar ventaja fuera de pista no se puede hacer que se castigue al que lo haga; y si no puedes tocar a otro coche, que el que toque pague por ello. Sin interpretaciones ni nada, reglas claras y simples para todos y siempre.


Tras este alegato de puro desahogo me detengo en otros detalles como los problemas de Mercedes. No es que no quiera que ganen, si se lo merecen más que el resto, perfecto; pero ojalá haya mucho calor en muchas más citas para que todo se iguale y tengamos muchos más coches en la batalla. Para ello también es necesario que uno de esos candidatos realmente lo sea porque lo de Gasly ya es indefendible: se diluye bajo presión de una forma escandalosa. Su futuro en Red Bull está más que comprometido. En el equipo tienen que estar tirándose de los pelos viendo como en su carrera de casa casi ven a un pupilo que dejaron escapar dando caza al galo con un coche más lento que salía último en parrilla. La carrera de Sainz estuvo a la altura de las de los líderes y de un Vettel que se repuso de todos los varapalos de un fin de semana que casi acabó en el podio. El español, penalizado por cambiar su motor, salió 19º y acabó 8º aunque ni lo vimos. Cierto que había pelea por los puestos de cabeza pero sí que vimos otras maniobras de coches que batallaban por los puntos... y ninguna fue alguno de los doce, ¡sí, 12!, adelantamientos que realizó el de McLaren para llegar a presionar a Gasly y a su propio compañero antes de que un toque en su ala delantera le dejara sin opciones de hacer que su remontada de 11 posiciones hubiera llegado a serlo de 12 o de 13. Trece posiciones que hubiera logrado al superar a un Norris que logró la sexta plaza después de perder tiempo en batallas innecesarias y de no adelantar con firmeza a rivales reales. Aun así, ambos coches de Woking, puntuaron con firmeza y demuestran ser el rival a batir de la zona media y ser el único candidato con posibilidades de pescar puestos de privilegio cuando los grandes sufran problemas.



La buena posición de McLaren contrasta con la pérdida de rendimiento de Renault, Haas, Racing Point y Toro Rosso. Los galos están desaparecidos en clasificación y algunas carreras les van muy al; los norteamericanos se hunden los domingos; Pérez y Stroll no tienen coche para más; y los de Faenza van de mal en peor y cada vez están más cerca de un pozo del que no sale un equipo Williams en desintegración y parece que Alfa Romeo escapa con sus dos pilotos en los puntos en Austria. ¡Ah! Y, a pesar del debate sobre la ausencia de sanción a Verstappen, me alegro por la primera victoria de Honda tras su regreso como motorista en 2015. Ojalá el rendimiento de los motores siga igualándose y contribuya a ver más equipos con opciones de victoria.

Francia 2019: Hamilton hace de Hamilton

Bottas parecía en mejor forma que Hamilton pero el británico hizo los deberes cuando llegó el momento clave: la clasificación. Desde ese momento no soltó el liderazgo. Salió bien, dominó todas las vueltas y ganó con muchísima ventaja sobre sus perseguidores. Tal control convirtió a la cita de la F1 en Francia en algo aburrida, sobre todo en lo que la victoria se refiere. El primer puesto era para Lewis pero en el siguiente puesto del cajón tuvimos un último giro interesante con Leclerc presionando al finlandés de Mercedes. Por poco no logra superarle y fastidiar el 50º doblete de la marca de la estrella.


Los últimos giros fueron interesantes en más frentes. A Hamilton le fastidió el 'grand chelem' un Vettel que le levantó la vuelta rápida al británico con unos neumáticos blandos en su Ferrari sin apenas vueltas frente a unos duros muy usados de Lewis. 24 milésimas y un punto extra para Sebastian que no pudo remontar más allá de la quinta plaza porque Verstappen volvió a exprimir su Red Bull para colarse entre los dos coches italianos. El otro coches austriaco tampoco tuvo una buena clasificación pero no remontó, perdió posiciones y solo puntuó gracias a la sanción a Ricciardo tras la carrera.


Detrás de los favoritos llegó un Sainz que con su sexta plaza se coloca con claridad como el mejor piloto del resto del mundo y a McLaren como cuarto equipo, líderes de la clase media. El español estuvo escoltado de un Norris que acabó 10º después de que Ricciardo le adelantara con demasiado ímpetu y aprovechando el exterior de la pista para hacerlo. Los problemas hidráulicos del coche del británico le impidieron defenderse y perdió posición con Kimi y el otro Renault. La penalización al australiano le quitaba esa peleada séptima plaza (con razón) y mejoraba las posiciones de sus perseguidores.



Esas últimas vueltas, las paradas y la salida fueron los pocos momentos de acción en una pista en la que el ritmo y la conservación de las gomas fueron la clave. Quienes mejor lo entendieron fueron el ganador, Leclerc y Sainz. El español, además de dar a su equipo el ritmo que le pedían en cada momento realizó una salida y un primer giro en el que llegó a pelear con Verstappen, y no entró en pelea con un Vettel con el que tenía la posición perdida sí o sí.


Lejos de la zona de puntos, bonita pelea entre Kubica y Russell con unos Williams que no levantan cabeza pero que ven como otros se acercan a su pozo, sobre todo en el caso de unos Haas que ya no rinden ni en clasificación. Jornada de sábado en la que también sufren los Racing Point, aunque estos sí que mejoran en carrera, incluso por delante de unos Toro Rosso que estuvieron muy discretos en Francia.

Canadá 2019: Bochorno

La opinión de cada uno puede ser muy subjetiva y en mi caso puede que cuestione la decisión de los comisarios con las sanciones a Vettel el domingo y a Sainz el sábado, pero lo que para mi no es subjetivo es que no se puede rearbitrar y cuestionar todo lo que ocurre sobre la pista. Lo del sábado, cuando el piloto perjudicado niega haberlo sido, me parece casi de chiste. Y lo del domingo... me indigna. Tengo claro que Sebastian comete un error y que lo intenta enmendar para no perder la posición con una maniobra discutible pero es que se está jugando ganar o perder una carrera.


Claro que vuelve de una forma algo insegura, claro que hace frenar a Hamilton y claro que se le podía haber sancionado si lo hubiera vuelto a hacer, pero no así. Porque analicemos la otra parte, porque el británico tampoco miró por la seguridad con su maniobra al ver un coche que sale fuera de pista y puede perder el control. En vez de soltar, Lewis apretó y fue a por todas por fuera de pista (por donde van todos eso sí) para intentar superar a un Vettel que volvió de la forma menos peligrosa que pudo para no perder posición.


Cambiar el resultado de una carrera de forma artificial no me gusta y que piensen los que aplauden esta decisión si hubiera sido con otros protagonistas. Si no lo hubieran valorado igual ya tienen su respuesta. Tampoco me gustó la reacción de Vettel, pataleta dentro y fuera del coche; ni el intento de Hamilton de contentar a su rival. No quiero gestos de rabia ni de falsa deportividad, quiero carreras con acción y limpieza, y sin decisiones invasivas de los comisarios.


Por lo demás: carrera aceptable de Leclerc; buena cita para Renault; remontada de Verstappen que dejó en evidencia a un flojo Gasly; y buen papel de Stroll en la carrera de casa y de Kvyat, que superaron a Sainz en los últimos instantes para quitarle unos puntos que empezó a perder con la rigurosa sanción del sábado. Por ello, y por los problemas de frenos que le obligaron a entrar antes de tiempo y a Norris a abandonar, McLaren mantiene la cuarta plaza en el mundial por solo dos puntos sobre el equipo de su propulsor, que estuvo muy por delante del resto de una clase media muy apretada.

Mónaco 2019: Hamilton sufre, llora... pero gana

Parecía que Bottas podía hacer la 'pole', incluso Leclerc optaba a ella tras unos terceros libres prometedores... pero el monegasco se descartó pronto con un nuevo error de Ferrari que empieza a convertir en habitual pegarse tiros a si mismos. Sin el ídolo local el finlandés le puso muy difícil a su compañero en el primer intento aunque en el segundo Hamilton sacó todo su talento para salir primero en Mónaco por segunda vez en su carrera deportiva en F1. Como es habitual en el principado, lo tenía todo para ganar aunque al británico le iba a tocar sufrir el domingo. El primer momento clave iba a ser una salida en la que no iba a haber cambios significativos aunque sí en las siguientes curvas.



La maniobra la protagonizaba Sainz, que en la subida hacia el casino recuperaba la posición perdida con uno de los Toro Rosso y ganaba la del otro. Un adelantamiento espectacular y muy eficaz. El español logró terminar sexto gracias a ello y a una buena decisión táctica de McLaren que no adelantó la parada para aprovechar la salida del coche de seguridad, y eso le permitió superar a todos los que si lo hicieron. Parte de esa sexta posición se la debe al adelantamiento, parte a la estrategia, pero también a su compañero que hizo de barrera para que frenar a los contrincantes de su vecino de garaje; y a Leclerc, que con su ímpetu provocó ese periodo de carrera neutralizada.


El de Ferrari buscaba recuperar parte del terreno perdido el sábado y logró que viviéramos un inicio de carrera muy emocionante con dos adelantamientos espectaculares a Norris en 'Loews' y a Grosjean en 'La Rascasse'. Por cierto, que el galo hablara de maniobra kamikaze solo merece esto: habló de puntas la tacones. Lástima que el intento sobre Hülkenberg acabara mal. Una tentativa que también hizo que la cabeza de carrera entrara a cambiar neumáticos. Bottas dejó espacio para no perder tiempo tras Hamilton y evitar ser superado por Verstappen y Vettel... pero el holandés logró salir por delante aunque apretó demasiado al finlandés. Tanto que rozó el muro, pinchó y volvió a entrar a poner otro juego de ruedas.


Max se colocaba segundo y, al igual que Sebastian y Valtteri, llevaba gomas duras frente a las medias de Hamilton. Lewis no iba especialmente rápido aunque eso no impidió que sufriera con sus desgaste en una parte final de carrera en la que se quejó en exceso de la elección de neumáticos por parte de su equipo aunque seguro que sufrió para contener a un Verstappen que se insinuaba cada vuelta en 'Loews' y realizó un intento a la desesperada y sin éxito en el puerto. Esta maniobra no le costó sanción pero sí la que protagonizó con el otro Mercedes. Cinco segundos de sanción que le costaron un podio que tuvo en lo más alto a Hamilton y también a su compañero pero sin doblete, ya que el segundo fue Vettel: por primera vez en 2019 los Mercedes no lograban un 1-2.


Hamilton sale más líder de Mónaco en una cita en la que su ganador no repite como campeón desde que en 2011 lo lograra Vettel. En los siete años siguientes, el vencedor en el principado no lo era al final del año. Veremos si el británico rompe la tendencia y acaba con otro baño de celebración, y que sea menos peligroso que el que se dio en la piscina de Mónaco, en estas fechas llena de productos químicos que ayudan a extinguir incendios. Incendios, pero de otro tipo, los que tendrán que empezar a apagar en Racing Point y Alfa Romeo, que en esta cita se han acercado demasiado a unos Williams que, lejos de avanzar, se estancan como los peores de este 2019.


Por cierto, uno de los Racing Point, el de Pérez, vivió un momento muy peligroso que pudo acabar muy mal. Durante el fin de semana ya observé maniobras demasiado arriesgadas de los comisarios al retirar coches accidentados en la F2 o la Porsche Supercup, y durante la F1 siguieron arriesgando. La imagen que ha compartido 'Checo' en las redes sociales habla por sí sola. Por favor, que no se olvide que el papel de los comisarios es ayudar a que la seguridad sea la máxima para todos y eso les incluye a ellos.

España 2019: Hamilton vence al sopor

Nos podrá dar más o menos pena, que nos resulte un hecho apropiado por unos motivos y perjudicial por otros, pero si la cita de Montmeló desaparece del calendario de F1 no podremos decir que se va una de las (objetivamente) más emocionantes. Su continuidad es algo que aún está en el aire, no así como el dominio de los Mercedes en un comienzo de 2019 en el que esperábamos más igualdad entre los tres mejores equipos. El sábado fue Bottas el encargado de demostrarlo pero tras la salida de domingo fue Hamilton el que tomó el relevo.



El finlandés dio una de las palizas más contundentes que un compañero de equipo ha dado a Lewis en  una clasificación en sus años en la F1. Pero Valtteri no remató. Salió bien pero a su alrededor lo hicieron mejor. El británico se puso primero y él segundo, y visto lo visto durante todo el fin de semana sería difícil cambiar esas posiciones. Nos quedaba la pelea por el podio que, en principio, tenía a los Ferrari como favoritos aunque la plaza que quedaba se la llevó un Verstappen sólido, rápido y centrado. Leclerc perdió parte de sus opciones en otro sábado con errores y Vettel en una salida en la que arriesgó pero falló. Después, ambos se vieron perjudicados por las timoratas decisiones de su equipo, las lentas paradas frente a los garajes y la ya permanente caída de rendimiento tras los anuncios de mejoras.


Tantos problemas sufrieron que hasta Gasly llegó a superar a Leclerc aunque el monegasco se defendió bien y metió en apuros al de Red Bull ante el mejor de los Haas. Magnussen no rindió nada mal y volvió a dejar claro que, aunque ninguno son un conjunto de virtudes, está muy por delante de un Grosjean que puntuó por los pelos después de defender posición al límite de la legalidad ante su compañero primero y después antes Sainz. El danés y el español estuvieron acompañados en el "podio del resto" por un Kvyat que pudo estar más arriba si no hubiera sido porque su equipo le condenó en una parada nefasta. El punto que restaba debería haber sido para Albon pero no aprovechó el buen rendimiento de su Toro Rosso para superar a un Grosjean que sumaba por primera vez en 2019.



La zona baja la sigue cerrando de forma destacada un equipo Williams que sale de España con una duda resuelta y otra planteada. Intercambiaron los chasis entre sus pilotos ante las quejas de Kubica y Russell volvió a superar al polaco, y quizá con más claridad que nunca. La duda sobre el chasis de Robert se disipaba pero hacía que creciera sobre su rendimiento así que los de Grove ganan razones para buscar un sustituto que aporte más dinero a un equipo falto de fondos, ideas y progresión. Lo único bueno para los británicos es que otras escuderías como Alfa Romeo y  Racing Point, y hasta Renault y McLaren, parecen haberse estancado o retrocedido en su desarrollo. Especial es el caso de la antigua Force India, muy lejos del rendimiento demostrado en años anteriores. Lo único que hicieron fue animar algo la carrera con el toque entre un lento Stroll y un optimista Norris que tiró una carrera en la que parecía ser más competitivo que su "veterano" compañero Sainz.



El choque entre Lando y Lance no cambió la decoración del podio, apenas animó un poco la pelea por las tres posiciones siguientes, pero si lo logró con las cuatro plazas restantes con derecho a puntos. En esta guerra se demostró que Haas y Toro Rosso estaban a buen nivel, que McLaren no debe dormirse y que Renault preocupa. Los cambios de posición entre sus pilotos y las pocas escaramuzas que protagonizaron fueron lo único que animaron una cita con su continuidad en peligro. Veremos si España da el adiós (que será un hasta luego) al mundial de F1 como antes ya han hecho otros países y si el escenario que le da continuidad sigue siendo un circuito perfecto para probar pero no tanto para competir.

Azerbaiyán 2019: Bottas suma y Mercedes sigue

La historia empieza a repetirse demasiado. Los Ferrari dominan durante los entrenamientos y la clasificación demuestra otra realidad. En Bakú parecía que uno de los dos coches rojos podía revertir esa situación como ya ocurrió en Baréin pero Leclerc cometió un error que él mismo calificó de estúpido, y es que lo es. Tenía un tiempo más que suficiente para pasar a la última ronda con el mejor neumático para comenzar la carrera pero se fue contra el muro. Nos quedamos sin saber si pudo luchar por la 'pole' y por la victoria después porque demostró que ritmo tenía, pero remontar desde la mitad de la parrilla hacía que fuera imposible acercarse a los que si se colocaron en las posiciones que debían.


Los que no fallaron fueron los Mercedes que han sumado 173 de los 176 puntos posibles hasta la fecha. Solo se han dejado las tres últimas vueltas rápidas aunque el resto tienen que esforzarse mucho para quitársela porque en el Gp de Azerbaiyán de F1 volvieron a ser los más rápidos.


En este caso fue Bottas algo mejor que Hamilton. Ambos pelearon por una primera posición de salida que cayó por poco del lado del finlandés, y lo volvieron a hacer durante los primeros y últimos momentos de la carrera pero con un respeto y limpieza ejemplar. Valtteri vence y convence, y vuelve al liderato.


Tras ellos llegó un Vettel que no parecía que podía llegar más arriba. El Ferrari en manos de Leclerc  daba sensación de aspirar a todo pero no con el germano aunque puede ser que este sea el nivel real del coche. Sebastian no rindió bien con los neumáticos más blandos pero con los medios no estuvo tan lejos y pudo contener a un Verstappen que ha demostrado que el motor Honda corre mucho y está consiguiendo que el Red Bull esté en la pelea por los podios y veremos si también por las victorias. Lástima que Gasly, que estaba realizando una buena remontada, se quedará sin poder terminar.


Sin el galo en juego había cinco plazas más con derecho a puntos muy valiosos. El primero de este grupo fue Pérez, que aunque se quedó sin podio en su GP favotiro fue el ganador del resto del mundo. Lo fue por méritos propios y por una estrategia errada de McLaren que metió antes al garaje a Norris que a Sainz. El español salió por detrás del británico pero le superó a él y también al mexicano pero ambos le recuperaron la posición en esa parada. Estrategia que les costó esa sexta plaza aunque hay que decir que el coche rinde muy bien y su cuarta plaza en el mundial no es algo que sorprenda. Si sorprende más que su rival sean unos Racing Point que fallan en clasificación pero mejoran en carrera. La zona de puntos la cerró Kimi, el único piloto, además de los cinco primeros, que ha puntuado en todas las carreras que llevamos de 2019. No lo logró ninguno de los Renault, que han defraudado en Bakú con un resultado nefasto, sobre todo para un Ricciardo que destrozó la actuación de Kvyat con una salida de pista y una posterior maniobra difícil de explicar, una marcha atrás que le costará tres plazas en la parrilla del siguiente GP.


China 2019: Historia sin historia

Sea o no sea el GP 1.000 de la F1, el de China ha sido, de largo, el más soso de los que llevamos en 2019. Con historia real o no hemos asistido a un fin de semana en el que Mercedes ha dominado con mano firme. Bottas lo hizo hasta el momento de la salida pero toda la contundencia de los entrenamientos y la clasificación se acabó en la salida. Hamilton arrancó mucho mejor y nada pudo hacer su compañero por superarlo a pesar de que el ritmo de ambos era similar. El resto solo pudo atacar desde la distancia y quien lo hizo fue de los pocos que añadió algo a una cita histórica por su número pero no por lo visto en el asfalto. Verstappen fue ese animador: primero trompeó en la vuelta de calentamiento y, después, su equipo arriesgo con su estrategia para superar a los Ferrari. Con Leclerc lo hizo con las paradas pero con Vettel lo tuvo que intentar en pista y, después de mucho tiempo, el germano se defendió como se espera de un tetracampeón.


La maniobra le salió bien al holandés por la buena estrategia de los suyos y lo mala que fue la de Ferrari. El monegasco le ganó la partida a Sebastian en la salida pero Charles no se escapó y le obligaron a dejar pasar a su compañero. El ritmo de ninguno de los dos hacía que mereciera la pena esa orden de equipo y permitió a Max acercarse con más facilidad. Después le hicieron estirar la vida de su primer juego de neumáticos para solo hacer una parada aunque acabó haciendo dos y no hizo una tercera para buscar la vuelta rápida que les robó el otro Red Bull, el de Gasly. Así que, en vez de sacar 10 puntos a los austriacos solo rascaron tres..., porque por delante mejor ni plantearse el terreno perdido con unos Mercedes intratables.


Los seis mejores coches coparon las seis primeras posiciones en clasificación y en carrera también, así que la séptima plaza se convirtió en la victoria del resto. Tanto el sábado como el domingo fue para Ricciardo, que por fin podía sonreír con su Renault. Media sonrisa para él, para el equipo y para el resto de esa media parrilla que aspira a alcanzar a los mejores. Los galos volvieron a sufrir problemas con uno de sus coches y Hulkenberg tuvo que abandonar. El australiano comandó al resto de la parrilla pero con una vuelta perdida con los líderes..., lejos de las buenas prestaciones que habíamos visto en las dos carreras anteriores. Tras el llegaron un solvente Pérez que exprime al máximo un Racing Point que sufre en clasificación y no es una garantía en carrera; y un Kimi que está haciendo de su experiencia su mejor arma. El finlandés consigue colocar a un modesto Alfa Romeo en la zona de puntos con relativa facilidad porque lo cierto es que él fue el otro animador de la carrera con sus adelantamientos en la zona media.


La zona de puntos la cerró un Albon que está siendo una grata sorpresa. Tras destrozar su coche en la tercera tanda de entrenamientos libres y salir desde la línea de 'pit lane' remontó hasta sumar un punto más con un Toro Rosso que no rinde nada mal en carrera. También quiso aprovecharlo Kvyat pero salió mal y se vio encajonado en las primeras curvas. Quiso recuperar antes de tiempo y se llevó por delante a los dos McLaren. La sanción impuesta la considero excesiva porque no veo que obrara de mala fe ni con demasiado celo. Aún sí, él acabo mal parado, Norris con el coche muy tocado y Sainz, obligado a parar y perder mucho tiempo. El británico y el ruso ni acabaron pero el español sí. Por fin pudo acabar y demostrar que su ritmo de carrera con su nuevo coche es muy competitivo, quizá el mejor de la clase media incluso en un circuito que parece que no les favorecía demasiado.


En esa pelea por ser el cuarto equipo parece que Renault está a la par aunque por delante en clasificación, donde también rinden bien unos Haas que el domingo se convierten en uno de los peores coches. Una clasificación inversa que lideran unos Williams que no dan síntomas de mejora.