Rusia 2019: Ferrari le da el doblete a Mercedes

El ritmo de Leclerc durante todo el fin de semana hacia presagiar una nueva victoria del monegasco y previsiblemente acompañado de Vettel. El germano no logró acompañar a Charles en la primera línea pero en la salida la estrategia de los italianos funcionó y el rebufo permitió a Sebastian adelantar a Hamilton... pero también a su compañero. Ese fue el primer problema para los de Maranello pero no el primero ni el más grave. Vettel no quiso devolver la posición a Leclerc en pista y tuvieron que ingeniárselas para hacerlo en la parada en 'boxes'. Parecía un plan válido pero como todo lo que se deja para más tarde tuvo consecuencias.


Sí, lograron que Charles recuperara el liderato virtual ya que los Mercedes no habían parado aún. Esto fue fundamental cuando el segundo problema afectó a los italianos. Uno de los componentes eléctricos del motor del coche de Vettel fallaba y le dejaba tirado en el peor momento de todos. Su monoplaza detenido provocaba el estado de coche de seguridad virtual que Hamilton aprovechó para entrar y salir por delante de Leclerc. Adiós doblete y adiós victoria en un instante. El equipo le hizo entrar de nuevo a montar neumáticos más blandos y frescos para intentar ganar pero el monegasco no pudo ni recuperar la segunda plaza que perdió ante Bottas.


Las pocas opciones de Ferrari para seguir dando guerra esta temporada se esfumaron y hasta han permitido que Red Bull se les acerque gracias a la pequeña remontada de Verstappen y la mayor de Albon. El tailandés salió desde el 'pit lane' y, aunque se aprovechó de los incidentes de la primera vuelta y de los abandonos de Vettel y Russell que propiciaron el periodo de coche de seguridad, culminó una remontada que impidió a Sainz completar un fin de semana de ensueño. El McLaren ha rendido a gran nivel en Sochi y el español ha liderado al resto de un pelotón que no parece tener nada fácil alcanzar a los de Woking. Sus dos coches salieron de forma espectacular, tanto que el madrileño estuvo tercero durante unos instantes. 

Previa Rusia 2018: ¿Qué ocurrió en 2017?

Los ferraristas nos llevamos una de cal y otra de arena en un fin de semana en Rusia que comenzó como soñaban en Maranello desde hacía años. Vettel Kimi lograban una primera fila completa en la parrilla de salida. Algo que Ferrari no conseguía desde el GP de Francia en 2008. Mucho tiempo después se producía un hecho que confirmaba que los italianos estaban en la pelea con Mercedes para llevarse el título de constructores y el de pilotos, una confirmación absoluta de que todo funcionaba como tenía que funcionar , y que si nada cambiaba todo se iba a decidir por pequeños detalles.

Toda la alegría de los 'tifosi' se esfumó en los primeros metros de la carrera del domingo. Se sabía que Räikkönen iba a sufrir en la salida de Sochi  pero no esperábamos que Sebastian también lo hiciera. El finés perdió pronto la plaza y el germano vio como Bottas le robaba el liderato con una arrancada perfecta. Después, y como nos tiene bien acostumbrados la pista rusa, poco más. Valtteri marcó el ritmo y lo hizo bien. Se sacó la espina que se le clavó tras un desastre de carrera en Baréin. Tuvo un pequeño error con un bloqueo que le complicó el final de carrera y nos permitió disfrutar de algo de emoción con una persecución de Vettel que frustró un Massa nada correcto en su comportamiento.

Ambos Ferrari se centraron en el ataque al líder porque Hamilton estuvo desconocido. No clasificó bien el sábado y el domingo reportó problemas desde el inicio. Nunca estuvo cerca del podio y se dejaba otros seis puntos respecto a Vettel, que tenía que empezar a ver también a Bottas como rival. Un estatus que seguían perdiendo unos Red Bull cada vez más alejados del ritmo de los favoritos y con problemas de fiabilidad. De momento, estaban de forma cómoda en la tercera plaza pero si sus problemas hubieran seguido tendrían que haber vigilado a unos Force India que progresaban mucho, con Pérez Ocon puntuando en todas las citas; el mexicano como siempre, y el francés mejorando cada fin de semana. Mejoría clara como la que estaba demostrando Hulkenberg en Renault y contundencia como la de Sainz, que mantenía a Toro Rosso en la pelea en un circuito muy complicado para ellos.

El madrileño pudo pelear por unos puntos que para McLaren seguían siendo un sueño. El bochorno de Baréin con Vandoorne continuó en Rusia con la primera penalización en parrilla por montar la quinta unidad de algunas partes del motor cuando para todo el año estaban permitidas cuatro. Ya parecía bastante castigo para los de Woking tener a su joven piloto último y a Alonso 15º, entrando por los pelos en Q2, pero todo podía ir peor y así fue. La radio del español empezó a recibir y lanzar mensajes de alarma que se tradujeron en el cuarto abandono para él, éste en plena vuelta de formación. Sólo en 2015 había sumado 4 abandonos consecutivos y nunca lo había hecho por motivos mecánicos, un dato que demostraba la situación límite que viven todos en el equipo británico desde su nueva relación con Honda. Tanto había hablado de ello que en aquel momento pensé en esperar a futuros acontecimientos o anuncios para comentar lo que espero de los próximos meses y de un 2018 en el que Sauber (el otro equipo que aún no había puntuado en 2017 en esas fechas) había decidido aliarse también con la marca nipona, acuerdo que romperían unos meses después.

Rusia: Bottas contrarresta a Ferrari

Los ferraristas nos llevamos una de cal y otra de arena en un fin de semana que comenzó como soñaban en Maranello desde hacía años. Vettel y Kimi lograban una primera fila completa en la parrilla de salida que Ferrari no conseguía desde el último GP de Francia en 2008. Mucho tiempo después se produce un hecho que confirma que los italianos están en la pelea con Mercedes para llevarse el título de constructores y el de pilotos, una confirmación absoluta de que todo funciona como tiene que funcionar , y que si nada cambia todo se decidirá por pequeños detalles.

Toda la alegría de los 'tifosi' se esfumó en los primeros metros de la carrera del domingo. Se sabía que Räikkönen iba a sufrir en la salida pero no esperábamos que Sebastian también lo hiciera. El finés perdió pronto la plaza y el germano vio como Bottas le robaba el liderato con una arrancada perfecta. Después, y como nos tiene bien acostumbrados la pista rusa, poco más. Valtteri marcó el ritmo y lo hizo bien. Se sacó la espina que se le clavó tras un desastre de carrera en Baréin. Tuvo un pequeño error con un bloqueo que le complicó el final de carrera y nos permitió disfrutar de algo de emoción con una persecución de Vettel que frustró un Massa nada correcto en su comportamiento.

Ambos Ferrari se centraron en el ataque al líder porque Hamilton ha estado desconocido en Sochi. No clasificó bien el sábado y el domingo reportó problemas desde el inicio. Nunca estuvo cerca del podio y se deja otros seis puntos respecto a Vettel, que tiene que empezar a ver también a Bottas como rival. Un estatus que siguen perdiendo unos Red Bull cada vez más alejados del ritmo de los favoritos y con problemas de fiabilidad. De momento, están de forma cómoda en la tercera plaza pero si sus problemas siguen tendrán que vigilar a unos Force India que progresan mucho, con Pérez y Ocon puntuando en todas las citas; el mexicano como siempre y el francés mejorando cada fin de semana. Mejoría clara como la que está demostrando Hulkenberg en Renault y contundencia como la de Sainz, que mantiene a Toro Rosso en la pelea en un circuito muy complicado para ellos.

El madrileño pudo pelear por unos puntos que para McLaren siguen siendo un sueño. El bochorno de Baréin con Vandoorne continuó en Rusia con la primera penalización en parrilla por montar la quinta unidad de algunas partes del motor cuando para todo el año están permitidas cuatro. Ya parecía bastante castigo para los de Woking tener a su joven piloto último y a Alonso 15º, entrando por los pelos en Q2, pero todo puede ir peor y así fue. La radio del español empezó a recibir y lanzar mensajes de alarma que se tradujeron en el cuarto abandono para él, este en plena vuelta de formación. Sólo en 2015 había sumado 4 abandonos consecutivos y nunca lo había hecho por motivos mecánicos, un dato que demuestra la situación límite que viven todos en el equipo británico desde su nueva relación con Honda. Tanto he hablado de ello que prefiero esperar a futuros acontecimientos o anuncios para comentar lo que espero de los próximos meses y de un 2018 en el que Sauber (el otro equipo que aún no ha puntuado en 2017) ha decidido aliarse también con la marca nipona.

Previa Rusia 2017: Breve historia de Sochi (II)

Después del sopor de 2014 y 2015, Sochi nos ofreció en 2016 la primera carrera entretenida sobre su asfalto. Se esperaba guerra en la segunda curva y la hubo. Con Hamilton 10º y Vettel 7º, se preveía un ataque de ambos para recuperar posiciones. El británico salió indemne de la pelea pero no así el germano. Sebastian, en esta ocasión con razón, se pudo quejar de la actitud de Kvyat. El ruso quiso hacerlo bien en casa, su coche no respondió y chocó contra el Ferrari número 5 en la segunda curva. No contento con eso le echó de pista unos metros después. Se disculpó con demasiadas excusas por unas maniobras que le costaron un 'drive-through', que después de ver otras sanciones, se antojó muy corto castigo.

Rosberg se escapo y aprovechó los incidentes para que la distancia con sus perseguidores fuera más que cómoda. El alemán no paraba de batir registros y reafirmarse como candidato al título, aunque no podíamos olvidarnos de que aún restaban 17 citas más. En Rusia logró su primer 'grand chelem' después de conseguir su 24ª 'pole' sin oposición, y reafirmarse el domingo con la 16ª vuelta rápida, liderando las 53 vueltas dadas a Sochi y con su 18ª victoria. De esos 18 triunfos, los últimos 7 llegaron de forma consecutiva, con lo que igualaba los registros de Schumacher en 2004 y Ascari entre 1952 y 1953; y se quedaba a dos de las 9 carreras en las que Vettel ganó de forma consecutiva en 2013. Dos compatriotas, Nico y Sebastian, que fueron la cara y la cruz del GP.

El de Mercedes dominó con la firmeza que antes nos maravillaba de su compañero. Rosberg estaba teniendo fortuna, era cierto, pero lo estaba aprovechando con un gran estado de forma y una mentalidad ganadora. Los problemas y los errores estaban en el garaje de al lado, y eso le permitía sacar 43 puntos de ventaja. Eran muchos, pero muy pocos a esas alturas de la temporada. Como ya dije después de China, más que la distancia numérica, lo que hacía que Nico fuera el aspirante más serio al campeonato de 2016 era su actitud y su forma de afrontar las carreras, un espíritu y una tendencia ganadora que le había arrebatado a Hamilton.

El coche alemán era imbatible, se mirase por donde se mirase, y su principal perseguidor se diluía entre problemas y accidentes. Ferrari perdía terreno y veía como, cada carrera, aparecen nuevos rivales. Si en China fue Red Bull el que empezó a dar guerra, en Rusia fue Williams. Si los italianos no solucionaban sus problemas podían ver como Mercedes se alejaba por el horizonte y el resto se acercaba en el retrovisor. Sin Vettel en pista, Kimi se durmió en los momentos clave de la carrera. Sólo la falta de ritmo de los de Grove le aseguró un podio para el que estaba predestinado. Los italianos estaban lejos de incomodar a Mercedes y parecía que el matrimonio idílico entre sus dos pilotos, el equipo y la afición comenzaba a resquebrajarse.

Con los Red Bull penalizados por los incidentes que inició uno de ellos, Williams ocupó las plazas más cercanas al cajón. Bottas lo rozó y Massa soñó con él, pero nada más. Fueron el tercer equipo, pero lejos del segundo y también del pelotón que peleó por completar una zona de puntos. Una lucha que, por fin, consiguió que una carrera en Sochi fuera entretenida. Casi todos estuvieron en esa pelea, todos menos un sexto clasificado que se ha escapado y los rezagados.


Ese sexto clasificado ha sido un Alonso que aprovechó una magnifica salida y los incidentes ajenos para demostrar que su McLaren podía entrar en los puntos con mucha más asiduidad. Es cierto que se vio favorecido por los incidentes de la primera vuelta, pero no lo era menos que su ritmo mantuvo a raya a sus perseguidores. Entonces era el séptimo equipo clasificado y no parecía nada descabellado pensar que su objetivo era acabar el año en quinta posición. Con los puntos del español y el de Button en Rusia podían soñar en Woking con un futuro en el que no se dieran por satisfechos por un puñado de puntos. Sus esperanzas estaban puestas en 2017 pero no les hubiera venido nada mal pelear por algún podio en 2016. Una carrera loca en un escenario propicio podría haberles acercado a ese objetivo e inyectar de moral a una escudería necesitada de buenos resultados para afrontar las próximas temporadas con esperanzas renovadas.

No fue el día para los equipos italianos. Ferrari sufrió, pero sobre todo Toro Rosso. Antes del abandono de Verstappen vimos a un Sainz al que, otra vez, le pasó de todo. Los dos tenían ritmo para puntuar con facilidad y poner en aprietos a los Williams, pero no fue así. El holandés reportó problemas desde la vuelta de formación y se confirmaron a 20 giros del final. El español realizó una salida espectacular y se escapó de los problemas... o eso parecía. Una pieza del Red Bull de Kvyat se coló dentro de su monoplaza y le penalizó en varios aspectos: motor y aerodinámica. Y para rematar, los comisarios le impusieron una de las sanciones más estúpidas que recuerdo por un mínimo toque sin intención, culpa ni consecuencias. Uno de esos absurdos en los que incurre una FIA que aboga por el espectáculo pero penaliza de forma injusta y arbitraria a los pilotos.

Sainz hubiera puntuado sin problema de no ser por tal cúmulo de despropósitos. Sin él ni su compañero, con Vettel fuera y los dos Red Bull perdidos entre los accidentes y una estrategia horrible; la pelea por los puntos podía tener buenas recompensas. McLaren se llevó la mejor porción pero no fueron los únicos que "pescaron en río revuelto". Magnussen sacó petróleo de un Renault que se tenía que conformar con un 2016 a la espera de que los resultados les caigan del cielo. En Rusia así ocurrió y el danés se mantuvo en una séptima posición muy meritoria. Apenas sufrió el acoso de un Grosjean que volvió a colocar a los debutantes de Haas en los puntos; ni de un Pérez que logró los primeros puntos de Force India de 2016 después de firmar un fin de semana magnífico.

Previa Rusia 2017: Breve historia de Sochi (I)

Sochi no conoce a ningún ganador sin pilotar un Mercedes en las tres primas citas de este GP. Hamilton se convirtió en el primer piloto en ganar una carrera de F1 en Rusia. Un hecho histórico que quedó ensombrecido por el papel de su compañero. Rosberg arriesgó en la salida, pero en exceso. Pero ni su parada (lenta y prematura) le impedieron llegar a remontar desde la 20ª plaza que ocupó en la segunda vuelta, hasta terminar segundo por detrás de Lewis. Gran carrera de Nico que se deshizo de todos sus rivales y mantuvo un ritmo tremendo con un juego de neumáticos que le duró toda la carrera (menos una vuelta), algo que fue más difícil de repetir en 2015 con una elección de neumáticos más acorde con el asfalto de Sochi. Una elección conservadora en la primera cita de la F1 en Rusia que permitió otra exhibición de Mercedes, equipo que se convirtió allí en Campeón del Mundo de Constructores 2014

Bottas seguía firmando una temporada muy consistente con otro podio muy trabajado, mientras que los McLaren demostraron músculo para lograr su segundo mejor resultado de la temporada. No fue suficiente para inquietar al finés de Williams, pero sí para impedir que Alonso lograse la 4ª o 5ª plaza. El español se tuvo que conformar con la 6ª, y con mantener a un Ricciardo muy fuerte detrás de él, que salió muy mal y acabó por delante de Vettel y presionando a Fernando. 

El despropósito del Gran Premio de Rusia de 2015 comenzó muy pronto. El viernes, una fuga de combustible en la pista convirtió a los primeros libres en un chiste, en una broma pesada. La imagen de los operarios intentando limpiar el vertido de diésel con agua y escobas fue un esperpento. Problemas de organización y coordinación que dejaron en evidencia a los responsables de la cita de Sochi y a la FIA, que se "luciría" aún más en la jornada del sábado.

Tras una jornada de entrenamientos totalmente desaprovechada, la tercera tanda de libres cobraba más importancia aún. Prisas, tráfico y muchos nervios que se convirtieron en angustia en un instante que nos sobrecogió a todos y volvió a dejar en evidencia la torpeza de una organización rusa inoperante y de una FIA empeñada en meter la pata. Sainz perdía el control de su coche, chocaba, se estrellaba y acababa bajo las barreras de protección. Durante 20 minutos lo único que vimos fue una nube de vehículos y personas alrededor del lugar del impacto, y caras de circunstancias. Planos generales y gestos de preocupación que nos hicieron revivir capítulos grises de la F1, muy grises. Una falta de rapidez a la hora de informar que el español estaba bien y que indignó, con razón, a muchos espectadores que se hubieran ahorrado un mal rato con una comunicación tranquilizadora sobre el estado de salud del madrileño. Sé que a lo mejor soy muy extremista en este sentido pero creo que la FIA necesita un cambio de aires urgente si no quieren que muchas categorías automovilísticas puedan sufrir muchos problemas para subsistir.

El penoso espectáculo de la cita rusa se completó con una exagerada presencia de los mandatarios de la zona y, como no, de Putin. Me extraña que posen tan orgullosos en un lugar en el que deberían sonrojarse. En la carrera del domingo, como en el resto del fin de semana, más incidentes. Parecía que todos se habían puesto de acuerdo para que esto fuera así. En las primeras curvas, toques y más toques, dos abandonos y muchos cambios de posición; y, una vez reanudada la marcha por el primer coche de seguridad, otro accidente. Muchos sobresaltos que permitieron que una carrera sin historia tomase interés gracias a la disparidad de estrategias. Una locura de posiciones que aprovecharon muy bien Pérez y Sainz. El Toro Rosso del español, casi construido de nuevo por completo, le permitió escalar de la 20ª plaza de salida a la 7ª. Soñaba con la 6ª cuando sus frenos dijeron basta y le obligaron a abandonar. La única pega de un fin de semana épico.

El mexicano sí que redondeó un gran premio perfecto. Aguantó todo lo que pudo, hasta que Bottas Kimi le superaron. Pero los dos fineses llevaban luchando toda la carrera y el desenlace era previsible. El de Ferrari, siempre detrás del Williams, se desesperó y se llevó por delante a su compatriota. El podio volvía a Pérez, Bottas se quedaba sin premio y Räikkönen, sancionado, permitía a Mercedes convertirse, a falta de 4 citas, otra vez en Rusia, en campeón de constructores de 2015. Triste desenlace para los nórdicos y felicidad extrema para celebrar el primer podio de Force India de la temporada.

Hubiera sido una buena cita para McLaren, que había logrado mantener en pista a sus dos coches, y con premio. La 9ª plaza de Button no sufrió variación, pero sí la 10ª de Alonso. Lejos en ritmo pero con una fiabilidad mucho más consistente, se quedaron a las puertas de sumar puntos (los dos) en una carrera. Al final, sanción demasiado rigurosa para el español que le privó de conseguir un punto más. Poco comprensible la decisión de los comisarios porque no fue el único que sobrepasó los límites de la pista en algunas curvas, pero como seguro ha pensado él: "mejor que me los quiten esta temporada".

Rusia 2016: A la tercera llegó la diversión

Después del sopor de 2014 y 2015, Sochi nos ha ofrecido la primera carrera entretenida sobre su asfalto. Se esperaba guerra en la segunda curva y la hubo. Con Hamilton 10º y Vettel 7º, se preveía un ataque de ambos para recuperar posiciones. El británico ha salido indemne de la pelea pero no así el germano. Sebastian, en esta ocasión con razón, se puede quejar de la actitud de Kvyat. El ruso quería hacerlo bien en casa, su coche no ha respondido y ha chocado contra el Ferrari número 5 en la segunda curva. No contento con eso le ha echado de pista unos metros después. Se ha disculpado con demasiadas excusas por unas maniobras que le han costado un 'drive-through', que después de ver otras sanciones, se antoja muy corto castigo.

Rosberg se ha escapado y ha aprovechado los incidentes para que la distancia con sus perseguidores fuera más que cómoda. El alemán no para de batir registros y reafirmarse como candidato al título, aunque no olvidemos que ¡restan 17 citas más! En Rusia ha logrado su primer 'grand chelem' después de conseguir su 24ª 'pole' sin oposición, y reafirmarse el domingo con la 16ª vuelta rápida, liderando las 53 vueltas dadas a Sochi y con su 18ª victoria. De esos 18 triunfos, los últimos 7 han llegado de forma consecutiva, con lo que iguala los registros de Schumacher en 2004 y Ascari entre 1952 y 1953; y se queda a dos de las 9 carreras en las que Vettel ganó de forma consecutiva en 2013. Dos compatriotas, Nico y Sebastian, que son la cara y la cruz del GP.

El de Mercedes ha dominado con la firmeza que antes nos maravillaba de su compañero. Rosberg está teniendo fortuna, es cierto, pero lo está aprovechando con un gran estado de forma y una mentalidad ganadora. Los problemas y los errores están en el garaje de al lado, y eso le permite sacar 43 puntos de ventaja. Son muchos, pero muy pocos a estas alturas de la temporada. Como ya dije después de China, más que la distancia numérica, lo que hace que Nico sea el aspirante más serio al campeonato es su actitud y su forma de afrontar las carreras, un espíritu y una tendencia ganadora que le ha arrebatado a Hamilton.

El coche alemán es imbatible, se mire por donde se mire y su principal perseguidor se diluye entre problemas y accidentes. Ferrari pierde terreno y ve como, cada carrera, aparecen nuevos rivales. Si en China fue Red Bull el que empezó a dar guerra, en Rusia ha sido Williams. Si los italianos no solucionan sus problemas pueden ver como Mercedes se alejan en el horizonte y el resto se acerca por el retrovisor. Sin Vettel en pista, Kimi se ha dormido en los momentos clave de la carrera. Sólo la falta de ritmo de los de Grove le ha asegurado un podio para el que estaba predeterminado. Los italianos están lejos de incomodar a Mercedes y parece que el matrimonio idílico entre sus dos pilotos, el equipo y la afición comienza a resquebrajarse.

Con los Red Bull penalizados por los incidentes que inició uno de ellos, Williams ocupó las plazas más cercanas al cajón. Bottas lo rozó y Massa soñó con él, pero nada más. Fueron el tercer equipo, pero lejos del segundo y también del pelotón que ha peleado por completar una zona de puntos. Una lucha que, por fin, ha conseguido que una carrera en Sochi fuera entretenida. Casi todos han estado en esa pelea, todos menos un sexto clasificado que se ha escapado y los rezagados.


Ese sexto clasificado ha sido un Alonso que ha aprovechado una magnifica salida y los incidentes ajenos para demostrar que su McLaren puede entrar en los puntos con mucha más asiduidad. Es cierto que se ha visto favorecido por los incidentes de la primera vuelta, pero no lo es menos que su ritmo ha mantenido a raya a sus perseguidores. Ahora mismo son el séptimo equipo clasificado y no parece nada descabellado pensar su objetivo está en acabar el año en quinta posición. Con los puntos del español y el de Button en Rusia pueden soñar en Woking con un futuro en el que no se den por satisfechos por un puñado de puntos. Sus esperanzas están puestas en 2017 pero no les vendría nada mal pelear por algún podio este año. Una carrera loca en un escenario propicio podría acercarles a ese objetivo e inyectar de moral a una escudería necesitada de buenos resultados para afrontar esta y la próxima temporada con esperanzas renovadas.


No ha sido el día para los equipos italianos. Ferrari ha sufrido, pero sobre todo Toro Rosso. Antes del abandono de Verstappen hemos visto a un Sainz al que, otra vez, le ha pasado de todo. Los dos tenían ritmo para puntuar con facilidad y poner en aprietos a los Williams, pero no ha sido así. El holandés reportaba problemas desde la vuelta de formación y se confirmaron a 20 giros del final. El español realizó una salida espectacular y se escapó de los problemas... o eso parecía. Una pieza del Red Bull de Kvyat se coló dentro de su monoplaza y le penalizó en varios aspectos: motor y aerodinámica. Y para rematar, los comisarios le impusieron una de las sanciones más estúpidas que recuerdo por un mínimo toque sin intención, culpa ni consecuencias. Uno de esos absurdos en los que incurre una FIA que aboga por el espectáculo pero penaliza de forma injusta y arbitraria a los pilotos.

Sainz hubiera puntuado sin problema de no ser por tal cúmulo de despropósitos. Sin él ni su compañero, con Vettel fuera y los dos Red Bull perdidos entre los accidentes y una estrategia horrible; la pelea por los puntos podía tener buenas recompensas. McLaren se llevó la mejor porción pero no fueron los únicos que "pescaron en río revuelto". Magnussen sacó petróleo de un Renault que se tendrá que conformar con un 2016 a la espera de que los resultados les caigan del cielo. En Rusia así ocurrió y el danés se mantuvo en una séptima posición muy meritoria. Apenas sufrió el acoso de un Grosjean que volvió a colocar a los debutantes de Haas en los puntos; ni de un Pérez que logró los primeros puntos de Force India de 2016 después de firmar un fin de semana magnífico.

Previa Rusia 2016: la breve historia de Sochi

Hamilton se convirtió en el primer piloto en ganar una carrera de F1 en Rusia. Un hecho histórico que quedó ensombrecido por el papel de su compañero. Rosberg arriesgó en la salida, pero en exceso. Pero ni su parada (lenta y prematura) le impedieron llegar a remontar desde la 20ª plaza que ocupó en la segunda vuelta, hasta terminar segundo por detrás de Lewis. Gran carrera de Nico que se deshizo de todos sus rivales y mantuvo un ritmo tremendo con un juego de neumáticos que le duró toda la carrera (menos una vuelta), algo que fue más difícil de repetir en 2015 con una elección de neumáticos más acorde con el asfalto de Sochi. Una elección conservadora en la primera cita de la F1 en Rusia que permitió otra exhibición de Mercedes, equipo que se convirtió allí en Campeón del Mundo de Constructores 2014

Bottas seguía firmando una temporada muy consistente con otro podio muy trabajado, mientras que los McLaren demostraron músculo para lograr su segundo mejor resultado de la temporada. No fue suficiente para inquietar al finés de Williams, pero sí para impedir que Alonso lograse la 4ª o 5ª plaza. El español se tuvo que conformar con la 6ª, y con mantener a un Ricciardo muy fuerte detrás de él, que salió muy mal y acabó por delante de Vettel y presionando a Fernando. 

El despropósito del Gran Premio de Rusia de 2015 comenzó muy pronto. El viernes, una fuga de combustible en la pista convirtió a los primeros libres en un chiste, en una broma pesada. La imagen de los operarios intentando limpiar el vertido de diésel con agua y escobas fue un esperpento. Problemas de organización y coordinación que dejaron en evidencia a los responsables de la cita de Sochi y a la FIA, que se "luciría" aún más en la jornada del sábado.

Tras una jornada de entrenamientos totalmente desaprovechada, la tercera tanda de libres cobraba más importancia aún. Prisas, tráfico y muchos nervios que se convirtieron en angustia en un instante que nos sobrecogió a todos y volvió a dejar en evidencia la torpeza de una organización rusa inoperante y de una FIA empeñada en meter la pata. Sainz perdía el control de su coche, chocaba, se estrellaba y acababa bajo las barreras de protección. Durante 20 minutos lo único que vimos fue una nube de vehículos y personas alrededor del lugar del impacto, y caras de circunstancias. Planos generales y gestos de preocupación que nos hicieron revivir capítulos grises de la F1, muy grises. Una falta de rapidez a la hora de informar que el español estaba bien y que indignó, con razón, a muchos espectadores que se hubieran ahorrado un mal rato con una comunicación tranquilizadora sobre el estado de salud del madrileño. Sé que a lo mejor soy muy extremista en este sentido pero creo que la FIA necesita un cambio de aires urgente si no quieren que muchas categorías automovilísticas puedan sufrir muchos problemas para subsistir.

El penoso espectáculo de la cita rusa se completó con una exagerada presencia de los mandatarios de la zona y, como no, de Putin. Me extraña que posen tan orgullosos en un lugar en el que deberían sonrojarse. En la carrera del domingo, como en el resto del fin de semana, más incidentes. Parecía que todos se habían puesto de acuerdo para que esto fuera así. En las primeras curvas, toques y más toques, dos abandonos y muchos cambios de posición; y, una vez reanudada la marcha por el primer coche de seguridad, otro accidente. Muchos sobresaltos que permitieron que una carrera sin historia tomase interés gracias a la disparidad de estrategias. Una locura de posiciones que aprovecharon muy bien Pérez y Sainz. El Toro Rosso del español, casi construido de nuevo por completo, le permitió escalar de la 20ª plaza de salida a la 7ª. Soñaba con la 6ª cuando sus frenos dijeron basta y le obligaron a abandonar. La única pega de un fin de semana épico.

El mexicano sí que redondeó un gran premio perfecto. Aguantó todo lo que pudo, hasta que Bottas Kimi le superaron. Pero los dos fineses llevaban luchando toda la carrera y el desenlace era previsible. El de Ferrari, siempre detrás del Williams, se desesperó y se llevó por delante a su compatriota. El podio volvía a Pérez, Bottas se quedaba sin premio y Räikkönen, sancionado, permitía a Mercedes convertirse, a falta de 4 citas, en campeón de constructores de 2015. Triste desenlace para los nórdicos y felicidad extrema para celebrar el primer podio de Force India de la temporada.

Hubiera sido una buena cita para McLaren, que había logrado mantener en pista a sus dos coches, y con premio. La 9ª plaza de Button no sufrió variación, pero sí la 10ª de Alonso. Lejos en ritmo pero con una fiabilidad mucho más consistente, se quedaron a las puertas de sumar puntos (los dos) en una carrera. Al final, sanción demasiado rigurosa para el español que le privó de conseguir un punto más. Poco comprensible la decisión de los comisarios porque no fue el único que sobrepasó los límites de la pista en algunas curvas, pero como seguro ha pensado él: "mejor que me los quiten esta temporada".

Rusia 2015: Hamilton sentencia en una penosa cita en Sochi

El despropósito del Gran Premio de Rusia de F1 comenzó muy pronto. El viernes, una fuga de combustible en la pista convirtió a los primeros libres en un chiste, en una broma pesada. La imagen de los operarios intentando limpiar el vertido de diésel con agua y escobas fue un esperpento. Problemas de organización y coordinación que dejaron en evidencia a los responsables de la cita de Sochi y a la FIA, que se "luciría" aún más en la jornada del sábado.

Tras una jornada de entrenamientos totalmente desaprovechada, la tercera tanda de libres cobraba más importancia aún. Prisas, tráfico y muchos nervios que se convirtieron en angustia en un instante que nos sobrecogió a todos y volvió a dejar en evidencia la torpeza de una organización rusa inoperante y de una FIA empeñada en meter la pata. Sainz perdía el control de su coche, chocaba, se estrellaba y acababa bajo las barreras de protección. Durante 20 minutos lo único que vimos fue una nube de vehículos y personas alrededor del lugar del impacto, y caras de circunstancias. Planos generales y gestos de preocupación que nos hicieron revivir capítulos grises de la F1, muy grises. Una falta de rapidez a la hora de informar que el español estaba bien que indignó, con razón, a muchos espectadores que se hubieran ahorrado un mal rato con una comunicación tranquilizadora sobre el estado de salud del madrileño. Sé que a lo mejor soy muy extremista en este sentido pero creo que la FIA necesita un cambio de aires urgente si no quieren que muchas categorías automovilísticas puedan sufrir muchos problemas para subsistir.

El penoso espectáculo de la cita rusa se completó con una exagerada presencia de los mandatarios de la zona y, como no, de Putin. Me extraña que posen tan orgullosos en un lugar en el que deberían sonrojarse. En la carrera del domingo, como en el resto del fin de semana, más incidentes. Parecía que todos se habían puesto de acuerdo para que esto fuera así. En las primeras curvas, toques y más toques, dos abandonos y muchos cambios de posición; y, una vez reanudada la marcha por el primer coche de seguridad, otro accidente. Muchos sobresaltos que permitieron que una carrera sin historia tomase interés gracias a la disparidad de estrategias. Una locura de posiciones que aprovecharon muy bien Pérez y Sainz. El Toro Rosso del español, casi construido de nuevo por completo, le permitió escalar de la 20ª plaza de salida a la 7ª. Soñaba con la 6ª cuando sus frenos dijeron basta y le obligaron a abandonar. La única pega de un fin de semana épico.

El mexicano sí que redondeó un gran premio perfecto. Aguantó todo lo que pudo, hasta que Bottas y Kimi le superaron. Pero los dos fineses llevaban luchando toda la carrera y el desenlace era previsible. El de Ferrari, siempre detrás del Williams, se desesperó y se llevó por delante a su compatriota. El podio volvía a Pérez, Bottas se quedaba sin premio y Räikkönen, sancionado, permitía a Mercedes convertirse, a falta de 4 citas, en campeón de constructores de 2015. Triste desenlace para los nórdicos y felicidad extrema para celebrar el primer podio de Force India de la temporada.

Hubiera sido una buena cita para McLaren, que había logrado mantener en pista a sus dos coches, y con premio. La 9ª plaza de Button no sufrió variación, pero sí la 10ª de Alonso. Lejos en ritmo pero con una fiabilidad mucho más consistente, se quedaron a las puertas de sumar puntos (los dos) en una carrera. Al final, sanción demasiado rigurosa para el español que le privó de conseguir un punto más. Poco comprensible la decisión de los comisarios porque no fue el único que sobrepasó los límites de la pista en algunas curvas, pero como seguro ha pensado él: "mejor que me los quiten esta temporada".

Previa Rusia 2015: Un vistazo a 2014

Hamilton se convirtió en el primer piloto en ganar una carrera de F1 en Rusia. Un hecho histórico que quedó ensombrecido por el papel de su compañero. Rosberg arriesgó en la salida, pero en exceso. Pero ni su parada (lenta y prematura) le impedieron llegar a remontar desde la 20ª plaza que ocupó en la segunda vuelta, hasta terminar segundo por detrás de su Lewis. Gran carrera de Nico que se deshizo de todos sus rivales y mantuvo un ritmo tremendo con un juego de neumáticos que le duró toda la carrera, algo que será más difícil de repetir en 2015 con una elección de neumáticos más acorde con el asfalto de Sochi. Una elección conservadora en la primera cita de la F1 en Rusia que permitió una nueva exhibición de Mercedes, equipo que se convirtió allí en Campeón del Mundo de Constructores 2014. El cambio a los compuestos más blandos hace presagiar un menor dominio de los germanos en este año y la posibilidad de que Ferrari o Red Bull tengan su oportunidad.

Bottas seguía firmando una temporada muy consistente con otro podio muy trabajado, mientras que los McLaren demostraron músculo para lograr su segundo mejor resultado de la temporada. No fue suficiente para inquietar al  finés de Williams, pero sí para impedir que Alonso lograse la 4ª o 5ª plaza. El español se tuvo que conformar con la 6ª, y con mantener a un Ricciardo muy fuerte detrás de él, que salió muy mal y acabó por delante de Vettel y presionando a Fernando. 

Sochi cerró así su primer capítulo en F1, con la sombra del accidente de Bianchi en Suzuka y con un feo detalle de la organización que mezcló el homenaje de los pilotos a su compañero con la ceremonia del himno. Putin, que llegó muy tarde, fue la nota más desafinada de una cita histórica y emotiva en lo extradeportivo, pero muy aburrida en lo estrictamente competitivo por una elección de neumáticos conservadora.

Gp Rusia 2014: Hamilton gana y Rosberg muestra el mazo de Mercedes

Hamilton se convierte en el primer piloto en ganar una carrera de F1 en Rusia. Un hecho histórico que ha quedado ensombrecido por el papel de su compañero. Rosberg arriesgó en la salida, pero en exceso. Pero ni su parada (lenta y prematura) le ha impedido llegar a terminar segundo por detrás de su compañero. Gran carrera de Nico que se ha deshecho de todos sus rivales y ha mantenido un ritmo tremendo con un juego de neumáticos que ha durado toda la carrera. Una nueva exhibición de Mercedes, un equipo que ya es Campeón del Mundo de Constructores 2014.

Bottas sigue firmando una temporada muy consistente con otro podio muy trabajado. Los McLaren han demostrado músculo hoy pero no el suficiente para inquietar al Williams y sí para impedir que Alonso lograse la 4ª o 5ª plaza. El español se ha tenido que conformar con la 6ª, y con Ricciardo muy fuerte detrás de él.

Sochi ha cerrado su primer capítulo en F1 con la sombra del accidente de Bianchi en Suzuka y con un feo detalle de la organización que quiso aprovechar el homenaje de los pilotos a su compañero para colar el himno. Putin, que ha llegado muy tarde, ha sido la nota más desafinada de una cita histórica y emotiva en lo extradeportivo, pero muy aburrida en lo estrictamente competitivo por una elección de neumáticos conservadora.