Previa Singapur 2016: ¿Qué ocurrió en 2015?

El fracaso de unos hizo más brillante la actuación de los triunfadores de la carrera de Singapur en 2015. El mejor de todos, un Vettel que aprovechó las bondades de un Ferrari que se adaptó perfectamente a las características de la noche en la ciudad asiática. El dominio de los de Maranello durante todo el fin de semana se confirmó en una carrera perfecta del alemán que no tuvo nada fácil ganar a pesar de que se quedó a 28 milésimas de conseguir un 'grand chelem'. Las 28 milésimas menos que tardó Ricciardo en dar la vuelta más rápida al trazado urbano, un síntoma de la gran actuación del antiguo de Sebastian. Ambos, lucharon desde la distancia por una carrera que se decidió por apenas unos detalles, y fueron de lo mejor en una cita llena de muchos fallos en los garajes y problemas de fiabilidad.

Kimi cerró el segundo podio de la temporada (después de Hungría) sin los hombres de Mercedes en él, aunque en esta ocasión hubo dos Ferrari y no dos Red Bull. El finés logró el tercer puesto del cajón beneficiado por la peor estrategia de sus perseguidores en las salidas de los coches de seguridad, y por los problemas que obligaron a Hamilton a abandonar por primera vez en 2015. Problemas para los líderes del campeonato que también sufrió Rosberg, lejos de la lucha por las plazas de podio. Tras él, el único Williams superviviente y Kyvat. Bottas fue 5º gracias a un buen trabajo y una buena estrategia, y el ruso 6º por todo lo contrario.

Sin Lewis ni Massa había 4 puestos libres en la zona de puntos que, durante varias vueltas, tenían a los McLaren como firmes candidatos a ocupar dos de ellos. Pero todo fue un espejismo que los problemas de fiabilidad volvieron a convertir en realidad. Singapur era la cita que Alonso y Button esperaban con ansiedad para volver a sumar puntos pero unas estrategias erráticas, problemas en las paradas y, para rematar, la retirada de ambos coches, les dejó sin premio. Una decepción que hizo saltar muchos rumores sobre el británico. Se especuló con una decisión muy importante en los días siguientes a aquella carrera que le podía alejar definitivamente como piloto de Woking y de la F1. Algo que no se produjo entonces y tampoco ahora, aunque sí que sabemos ya que Jenson no será piloto titular de McLaren en 2017.

Sin Alonso ni Button, tampoco Hulkenberg por un choque con Massa excesivamente castigado para el de Force India; el compañero de Nico, Sergio Pérez, lideró el cuarteto que cerró la zona de puntos por delante de los dos Toro Rosso, un coche que con los tanques de carburante casi vacíos daba un espectáculo tremendo durante las últimas vueltas de cada carrera. Exhibición de ambos en la pista y de Verstappen en la radio, porque el comportamiento de Max (otra vez) dejó mucho que desear. Me parece normal que un piloto se niegue a ser superado por otro, sobre todo si es tu compañero, pero que lo haga después de que ese compañero le haya dejado pasar para ayudarle es vergonzoso. Sainz se ganó a pulso su continuidad con talento, cordura, compañerismo y una madurez impropia de su edad. El jovencísimo holandés sólo tiene talento y tampoco es que viese a ese "nuevo Senna" que algunos veíann. Si le siguen tratando como el niño mimado que es, puede que desperdicien todo ese talento que no se puede aprovechar siendo un auténtico crío insolidario e injusto sobre la pista. Sólo le superó en inconsciencia el hombre que se puso a dar un paseo por el asfalto que supuso un terrible error de seguridad de los organizadores del GP.

Muy lejos de Max y Carlos llegó Nasr, que volvió a demostrar que está muy por delante del rendimiento de su compañero y que Sauber estaba ahí para cazar los puntos que se les escapan a los demás. El brasileño cazó un punto gracias a los problemas de fiabilidad de Hamilton, Massa y los McLaren, al accidente de Hulkenberg, y a la terrible estrategia y papel de los dos Lotus. Los de Enstone subieron con Grosjean al podio de Spa y no volvieron a sumar. El coche no recuperó ese mismo nivel pero tampoco sus pilotos, sobre todo un Maldonado, entonces renovado para 2016. El dinero pesaba (y pesa) mucho, pero la venta de Lotus a Renault le dejó sin su asiento para esta temporada.

El colombiano iba a seguir en Lotus a base de talonario, un maldito talonario que bajó a Merhi para subir a Rossi al Manor. El estadounidense aportaba dinero, pero no hay que desmerecer su talento, muy por encima del que demostraba cada fin de semana un Stevens que debería haber sido el elegido para ver las carreras de F1 desde casa, no así un Roberto que acababa de demostrar su compromiso al dejar de competir en las WSR. Ojalá otro equipo menos necesitado de fondos hubiera tenido un hueco para él, para que las dos carreras en las que Manor iba a volver a subir a Merhi a su coche no sean sus últimas citas en la F1.

Previa Hungría 2016: ¿Qué ocurrió en 2015?

La carrera en Hungaroring en 2015 tenía todos los ingredientes para ser especial: cumplir 30 GP´s en la F1, unos entrenamientos en los que quedó demostrado que la diferencia de ritmo entre los coches no era tan alta como en otras pistas y, por supuesto, un emotivo recuerdo y homenaje junto a la familia de Jules Bianchi. Este último ingrediente, el primero que vivimos, no defraudó: había que ser de piedra para no emocionarse con el sentimiento con el que pilotos, equipos y público vivieron el minuto de silencio por el fallecimiento del francés. Una emoción que pareció espolear a los 20 protagonistas de la cita en Hungría para ofrecernos un espectáculo fenomenal, que ni las numerosas sanciones de dirección de carrera pudieron frenar.

La salida abortada fue el síntoma de que íbamos a ser testigos de un gran premio especial. El preludio de lo que llegaría con la definitiva, con un baile de posiciones tremendo, sobre todo entre los pilotos de cabeza. La primera fila de la parrilla para Mercedes se esfumó en un par de curvas para convertirse en un temporal doblete para Ferrari. Gran escapada de Vettel y Kimi, que se distanciaron de Rosberg. Hamilton, fuera de sí tras ver cómo de la 'pole' cayó a la 4ª plaza, cometía un error y se quedaba 10º. Toques, salidas de pista, adelantamientos, mensajes cruzados de radio y lucha estratégica en los garajes en todos los frentes. Gran pelea e incertidumbre en todas las posiciones, menos en la primera, ya que Sebastian sólo cedió el liderato en un paso por meta para terminar llevándose con fortuna y muchísimo trabajo su segunda victoria con Ferrari.

Hubiera sido un fin de semana perfecto para los italianos pero Räikkönen no pudo culminar el que hubiera sido el mejor GP de Ferrari desde su doblete 81, el que firmaron Alonso y Massa en Hockenheim 2010. Un registro que hubiera sido tan histórico como lo fue el, en este caso negativo, que acabó con la racha de podios consecutivos de Mercedes, que se quedó con 28, lejos de alcanzar los 53 que lograron los italianos entre 1999 y 2002. Nico y Lewis tuvieron problemas mecánicos,  fallos de conducción y estratégicos, y choques de los que fueron causantes o víctimas. Un domingo horrible que les dejó el podio en bandeja a los dos hombres de Red Bull, que como casi todos, tuvieron una tarde llena de luces y sombras. A pesar de todo, el primer podio de Kvyat en la F1 y la tercera plaza de Ricciardo fueron merecidas, aunque el australiano pecó de optimista y arruinó la carrera de Rosberg.

La pelea por el podio pudo tener aún más invitados, pero la distancia que separó a los que tenían vuelta perdida cuando se desdoblaron detrás del coche de seguridad impidió que algún coche diera una sorpresa aún mayor de la que dieron. Alonso se benefició de una auténtica montaña rusa de incidentes y sanciones para acabar quinto. El asturiano dijo en broma tras acabar la carrera que "unas vueltas más y hago podio", y no se equivocó demasiado. Si el coche de seguridad hubiera dado un giro más y el grupo se hubiera unido mucho más, esos segundos le hubieran dejado muy cerca de lo que hubiera sido una posición impensable antes de comenzar. Su quinta plaza, y la novena de Button, supusieron un espaldarazo para que McLaren y Honda ganarán ímpetu para seguir luchando por unos objetivos que muchos siguen viendo todavía muy lejanos.

Y si Alonso ganó ánimos para seguir afrontando una temporada difícil, Sainz acabó con muchísimos motivos para perderlos. Otra vez, muchos problemas en una parada en 'boxes', y otra vez, sin acabar. Tercer fallo mecánico consecutivo cuando peleaba por sumar un buen puñado de puntos, aún más doloroso por la cuarta plaza de su compañero. Al menos, al madrileño le quedó el consuelo de haber peleado durante unas cuentas vueltas con su ídolo. Una lucha entre españoles de la que el madrileño salió derrotado y sin poder defenderse por culpa de los problemas de su coche. Algo que su contrincante sabía muy bien. Por eso Alonso no dudó en hacerle un especial regalo a su joven rival y amigo. Un recuerdo personal de una carrera que ya pasó a la historia de la F1 como una de las más emocionantes, emotivas e imprevisibles de todos los tiempos. Un domingo perfecto que se cerró con unas acertadas palabras de los protagonistas de tan magnífico espectáculo. Palabras emocionadas que dedicaban una carrera excepcional a Bianchi. Sin duda, el mejor homenaje que todos pudieron hacer. Vettel lo hizo venciendo, todos luchando por ganar posiciones, Alonso logrando un buen resultado, Sainz no resignándose a estar arriba o Merhi demostrando su constancia. Todos ellos lanzaron un mensaje para que nadie olvide que Jules siempre estará con nosotros. Ciao Jules.

Previa Gran Bretaña 2016: ¿Qué ocurrió en 2015?

No me extrañó que Hamilton sonriera como hacía tiempo que no lo hacía. Sudó para lograr una victoria que tenía fácil gracias a una 'pole' brillante lograda el sábado, y que se quedó en nada tras una salida excepcional de los dos Williams. Massa y Bottas superaban a los dos Mercedes en unos primeros metros espectaculares. El brasileño mantuvo la primera posición pero no así el finés. La primera vuelta ya había comenzado con sorpresa, con la ausencia de Nasr, y acabó con otros tres monoplazas menos después de un choque en cadena en la curva 3. Cuando el coche de seguridad se retiró, Hamilton intentó recuperar la primera plaza pero lo que consiguió fue perder la segunda. La carrera era una auténtica locura con los dos Williams por delante de ambos Mercedes, y con un Hulkenberg haciendo tapón a unos Ferrari, Red Bull y también unos Toro Rosso con más ritmo que perdieron a un Verstappen con exceso de impaciencia.

La calma se instaló poco a poco y a algunos les vino muy mal, sobre todo a los Williams. Primero erraron al decidir que sus pilotos lucharan, luego que no, y al final a medias. Una indecisión que continúo al no adelantarse con uno de sus pilotos a la jugada lógica de los Mercedes. Hamilton recuperó el liderato y sólo era cuestión de tiempo que también perdieran el resto de plazas de podio. Rosberg, muy combativo, y Vettel, con una estrategia acertada bajo la lluvia, les bajaron de un cajón que hubieran podido ocupar en lo más alto. Falta de ambición y, sobre todo, de visión para rentabilizar una de los pocas oportunidades que los líderes dan al resto de poder lograr una victoria. Problemas que, a menor escala, sufrieron los hombres de Force India. Aún así, cuajaron una buena actuación para mantenerse en pista y puntuar para alejarse de unos Lotus que empezaban a acechar su quinta plaza en el mundial de constructores y que, en Silverstone, sufrieron una tremenda debacle con sus dos coches fuera en la primera vuelta.

Hundimiento como el que tuvieron los motorizados por Renault. A la salida de pista del impetuoso Verstappen hubo que sumar los abandonos de Ricciardo y Sainz. El español hubiera podido pelear por la quinta plaza que rozó Kvyat gracias a los chaparrones intermitentes que aparecieron en la última media hora de carrera. El madrileño es muy bueno en estas situaciones, al igual que un Merhi que dejó en evidencia que Stevens era el peor piloto de la parrilla de 2015. La lluvia demostró que el de Castellón tiene manos y también estuvo cerca de propiciar que Bottas perdiera la quinta plaza cuando sólo unos minutos antes peleaba por la victoria. Sauber tampoco tuvo su día: a los problemas iniciales que dejaron a Nasr en el garaje se sumó la inconsistencia de un Ericsson que fue penalizado por la nefasta estrategia de su equipo, que no supo aprovechar la arriesgada jugada de McLaren en búsqueda de los puntos que, por fin, pudo sumar Alonso en su regreso al equipo británico.

Los de Woking ya tenían puntos con sus dos coches y, aunque su valor era nulo para un equipo con su historia y pretensiones, eso les permitía justificar con alguna cifra tanto optimismo de cara a un futuro que desde fuera se observa con incredulidad e, incluso, ansiedad. Ser el 10º de 13 coches no es para tirar cohetes, pero visto lo visto sí. Consiguieron que un coche lastrado por un golpe en los primeros metros llegará y, lo que es más importante, con un motor que tenia las horas contadas y con el que no estaba previsto disputar la carrera. La arriesgada estrategia funcionó gracias a las manos expertas de un Alonso que aguantó con sus neumáticos intermedios convertidos en unos desgatados 'slicks' sobre una pista más seca que mojada. Un punto que les supo a gloria después de otro fin de semana lleno de problemas, rumores y desmentidos.

Previa Austria 2016: Recordemos 2015

Todos contuvimos la respiración un instante cuando vimos un McLaren y un Ferrari de una forma nada habitual. Fue un tremendo susto que se quedó en eso, en un susto. Al segundo del impacto vimos a Alonso saltando de su coche y asegurándose de que su excompañero estaba perfectamente. Un choque que nos privó de ver si el de Ferrari hubiera sido capaz de remontar en Austria hasta pelear con los Williams, y de conocer si el McLaren aguantaría todo la carrera para seguir probando y acumulando kilómetros. Sus otros dos coches se encargaron de sacarnos de dudas con un Button que apenas rodó un puñado de vueltas detrás del 'safety car' y un Vettel, lastrado por una terrible parada en 'bóxes', que fue incapaz de arrebatar el podio a Massa.

Por delante de todos estuvieron los dos Mercedes, pero con una guerra que no esperábamos gracias al adelantamiento de Rosberg a su compañero en la salida y que apretaba la lucha por el mundial. Hamilton intentó recuperar su posición pero Nico se defendió bien, sobre todo después de una sanción al británico por "pisar" la línea de salida de 'boxes' que también penalizó a un Sainz, esta vez por ir demasiado deprisa, que no tuvo su día. El madrileño salió perfecto y tenía los puntos en su mano cuando todo empezó a torcerse: una desastrosa parada, la sanción ya mencionada y, por último, problema en su mononaplaza para el adiós definitivo. Muchos problemas e incidentes que han hecho que el tercer español en liza haya logrado su mejor posición (hasta esa fecha) al finalizar 14º. Un gran fin de semana para Merhi, que se hacía un hueco en la F1 que después no se respetó. Un aluvión de problemas del que Ricciardo salió con un milagroso punto para un Red Bull que miraba más cerca al desastre en desarrollo de McLaren que a unos Lotus y Force India que aprovecharon la buena salud del motor Mercedes para superarles con claridad.

Previa Mónaco 2016: ¿Qué ocurrió en 2015?

Desde el sábado previo a la carrera de 2015, algunas personas se empeñaron en dotar de interés extra a una carrera de F1 que pudo haberse convertido en un espectáculo soporífero. Algunos lo hicieron con argumentos deportivos y otros... Otros lo consiguieron con decisiones absurdas, precipitación y errores de bulto. El sábado, Pérez puso una de las notas de competitividad más sorprendente de todo el fin de semana, justo por delante de un Sainz que (para mí) fue excesivamente penalizado por cometer un error por el que no sacó ningún provecho. El de Toro Rosso tenía la oportunidad de hacer una gran actuación pero los comisarios se empeñaron en ser protagonistas en Mónaco. Una reprimenda por saltarse el pesaje o unos puntos menos en ese carnet que no vale para nada hubiera sido más comprensible.

Eso el sábado, porque el domingo siguieron empeñados en fastidiar, sobre todo a los pilotos españoles. Si alguien entendió que sancionaran a Alonso por tener su coche por el interior y con la posición ganada a Hulkenberg en una pista como ésta, que me lo intente explicar. Y si lo intenta, que lo haga justificando por qué, a pocas vueltas del final de la carrera, no se sancionó a Ricciardo por tirarse en el mismo sitio a adelantar a Kimi sin tener, ni siquiera, su rueda delantera al mismo nivel que la trasera del Ferrari. No es cuestión de "alonsismo", ni de ser "ferrarista"; es sentido común. Por mi parte no hubiera sancionado a ninguno pero, en el caso de hacerlo, lo hubiera hecho con el australiano. Pero todavía quedaba domingo para seguir metiendo la pata. Primero con un amago de sanción a Merhi que no debería haberse producido porque era muy fácil saber si el de Manor "pisó" la línea amarilla de salida de 'boxes'. Y segundo, con la tímida sanción a un Verstappen que jugó con fuego toda la carrera: tocó a Maldonado en la salida de la 'chicane' del puerto y le volvió a dar cuando le adelantó en Santa Devota (aquí sin consecuencias ni comportamiento penalizable), aprovechó las banderas azules de Vettel para adelantar (con picardía sí, también con cierto riesgo), y acabó poniendo en peligro su vida y, alguna más, al destrozar su rueda contra Grosjean. El héroe de España 2016 pecó de impetuoso en Mónaco el año pasado, pero fue peor aún la reacción de los comisarios. Es cierto que no se puede comparar la acción de Verstappen con la del otro protagonista del choque en su acción en Spa en 2012. Grosjean cometió un error muy similar al jugar a los bolos con Hamilton, Alonso y los Sauber, y el de Lotus pagó su acción viendo la siguiente carrera por la televisión. 5 posiciones en la próxima parrilla de salida y un par de puntos de sanción me parece un chiste comparado con el castigo que recibió el galo hace 4 años, o con las penalizaciones desmesuradas a Sainz y Alonso impuestas durante el fin de semana en el principado. Quizá no merecía quedarse sin viajar a Canadá pero no le hubiera venido mal al adolescente de Toro Rosso una sanción más ejemplar para encontrar algo más de equilibrio y dar un paso más en su madurez.

El capítulo de despropósitos de los comisarios dio para mucho, pero en los equipos no anduvieron a la zaga. Desde la mala estrategia de Ferrari con Kimi, al absurdo de Red Bull con sus pilotos regalándose posiciones entre ellos en las últimas vueltas, pasando por el ridículo de Williams durante todo el fin de semana. Los tres perseguidores, por decirlo de una forma, de los líderes tuvieron sus sombras, pero fue Mercedes el equipo que asombró con su torpeza o ineficacia con Hamilton. Una parada ineccesaria del líder de la carrera le relegó a la tercera plaza y le condenó a vivir una agonía durante las últimas vueltas. El británico no pudo adelantar a Vettel ni, por supuesto, a Rosberg; y prolongó esa decepción y enfado en una ceremonia de podio en la que Nico le dio el pésame a su compañero por regalarle su tercera victoria consecutiva en Mónaco, y Sebastian pareció el único feliz. El error de cálculo de los estrategas germanos fue impropio de un equipo con su experiencia y competitividad. Tanto fue así que dio pie a los malpensados para encontrar una extraña manera de celebrar con Hamilton su multimillonaria renovación con el equipo de la estrella.

Y no, no incluí a McLaren en este cúmulo de despropósitos porque era evidente que cualquier fallo de fiabilidad lo era, y más cuando nos dejó con ganas de ver a los dos coches llegando juntos, sin ser doblados y entre los 10 primeros. Pero tampoco entiendo que haya que destacar lo que podía ser algo normal durante toda la pasada temperada. Las sensaciones, sin tener en cuenta los problemas de fiabilidad, fueron buenas y se cumplieron los pronósticos: el coche fue competitivo durante todo el fin de semana, sobre todo el domingo. El año avanzaba y los pasos que daban los de Woking seguían siendo enormes. Además, se empezaba a hablar de plazos mucho más concretos que hacían pensar que estar entre los mejores podía ser posible a finales de 2015 (algo que no se cumplió), y que 2016 podía ser el primer año en el que la unión de McLaren y Honda les podía dar la posibilidad de luchar por objetivos más optimistas.

Singapur 2015: Fiascos y triunfos

El fracaso de unos hizo más brillante la actuación de los triunfadores de la carrera de Singapur. El mejor de todos, un Vettel que aprovechó las bondades de un Ferrari que se adaptó perfectamente a las características de la noche en la ciudad asiática. El dominio de los de Maranello durante todo el fin de semana se confirmó en una carrera perfecta del alemán que no tuvo nada fácil ganar a pesar de que se quedó a 28 milésimas de conseguir un 'grand chelem'. Las 28 milésimas menos que tardó Ricciardo en dar la vuelta más rápida al trazado urbano, un síntoma de la gran actuación del excompañero de Sebastian. Ambos, lucharon desde la distancia por una carrera que se decidió por apenas unos detalles y fueron de lo mejor en una cita llena de muchos fallos en los garajes y problemas de fiabilidad.

Kimi cerró el segundo podio de la temporada (después de Hungría) sin los hombres de Mercedes en él, aunque en esta ocasión hubo dos Ferrari y no dos Red Bull. El finés logró el tercer puesto del cajón beneficiado por la peor estrategia de sus perseguidores en las salidas de los coches de seguridad y los problemas que obligaron a Hamilton a abandonar por primera vez en 2015. Problemas para los líderes del campeonato que también sufrió Rosberg, lejos de la lucha por las plazas de podio. Tras él, el único Williams superviviente y Kyvat. Bottas fue 5º gracias a un buen trabajo y una buena estrategia, y el ruso 6º por todo lo contrario.

Sin Lewis ni Massa había 4 puestos libres en la zona de puntos que, durante varias vueltas, tenían a los McLaren como firmes candidatos a ocupar dos de ellos. Pero todo fue un espejismo que los problemas de fiabilidad volvieron a convertir en realidad. Singapur era la cita que Alonso y Button esperaban con ansiedad para volver a sumar puntos pero unas estrategias erráticas, problemas en las paradas y, para rematar, la retirada de ambos coches, les dejó sin premio. Una decepción que podría hacer que el británico tome una decisión muy importante en los próximos días que le puede alejar definitivamente como piloto de Woking y de la F1.

Sin Fernando ni Jenson, tampoco Hulkenberg por un choque con Massa excesivamente castigado para el de Force India; el compañero de Nico, Sergio Pérez, lideró el cuarteto que cerraba la zona de puntos por delante de los dos Toro Rosso, un coche que con los tanques de carburante casi vacíos da un espectáculo tremendo durante las últimas vueltas de cada carrera. Exhibición de ambos en la pista y de Verstappen en la radio, porque el comportamiento de Max (otra vez) deja mucho que desear. Me parece normal que un piloto se niegue a ser superado por otro, sobre todo si es tu compañero, pero que lo haga después de que ese compañero le haya dejado pasar para ayudarle es vergonzoso. Sainz se está ganando a pulso su continuidad con talento, cordura, compañerismo y una madurez impropia de su edad. El jovencísimo holandés sólo tiene talento y tampoco es que vea a ese "nuevo Senna" que algunos ven. Si le siguen tratado como el niño mimado que es puede que desperdicien todo ese talento que no se puede aprovechar siendo un auténtico crío insolidario e injusto sobre la pista. Sólo le superó en inconsciencia el hombre que se puso a dar un paseo por el asfalto que supone un terrible error de seguridad de los organizadores del GP.

Muy lejos de Max y Carlos llegó Nasr, que volvió a demostrar que está muy por delante del rendimiento de su compañero y que Sauber está ahí para cazar los puntos que se les escapan a los demás. El brasileño cazó un punto gracias a los problemas de fiabilidad de Hamilton, Massa y los McLaren, al accidente de Hulkenberg, y a la terrible estrategia y papel de los dos Lotus. Los de Enstone subieron con Grosjean al podio de Spa y no han vuelto a sumar. El coche no ha estado al mismo nivel pero tampoco sus pilotos, sobre todo un Maldonado renovado para 2016. No creo que el colombiano sea mal piloto pero estoy seguro de que hay muchos con un nivel muy superior pero claro... el dinero.

El colombiano seguirá en Lotus a base de talonario, un maldito talonario que ha bajado a Merhi para subir a Rossi al Manor. El estadounidense aporta dinero, pero no hay que desmerecer su talento, muy por encima del que demuestra cada fin de semana un Stevens que debería haber sido el elegido para ver las carreras de F1 desde casa, no así un Roberto que acababa de demostrar su compromiso al dejar de competir en las WSR. Ojalá otro equipo menos necesitado de fondos tenga un hueco para él para que las dos carreras en las que Manor volverá a subir a Merhi a su coche no sean las últimas en la F1.

Hungría 2015: El mejor homenaje

La carrera en Hungaroring tenía todos los ingredientes para ser especial: cumplir 30 GP´s en la F1, unos entrenamientos en los que quedó demostrado que la diferencia de ritmo entre los coches no era tan alta como en otras pistas y, por supuesto, un emotivo recuerdo y homenaje junto a la familia de Jules Bianchi. Este último ingrediente, el primero que vivimos, no defraudó: había que ser de piedra para no emocionarse con el sentimiento que pilotos, equipos y público vivieron el minuto de silencio por el fallecimiento del francés. Una emoción que pareció espolear a los 20 protagonistas de la cita en Hungría para ofrecernos un espectáculo fenomenal, que ni las numerosas sanciones de dirección de carrera pudieron frenar.

La salida abortada fue el síntoma de que íbamos a ser testigos de un gran premio especial. El preludio de lo que llegaría con la definitiva, con un baile de posiciones tremendo, sobre todo entre los pilotos de cabeza. La primera fila de la parrilla para Mercedes se esfumó en un par de curvas para convertirse en un temporal doblete para Ferrari. Gran escapada de Vettel y Kimi, que se escaparon de Rosberg. Hamilton, fuera de sí tras ver cómo de la 'pole' caía a la 4ª plaza, cometía un error y se quedaba 10º. Toques, salidas de pista, adelantamientos, mensajes cruzados de radio y lucha estratégica en los garajes en todos los frentes. Gran pelea e incertidumbre en todas las posiciones, menos en la primera, ya que Sebastian sólo cedió el liderato en un paso por meta para terminar llevándose con fortuna y muchísimo trabajo su segunda victoria con Ferrari.

Hubiera sido un fin de semana perfecto para los italianos pero Räikkönen no pudo culminar el que hubiera sido el mejor GP de Ferrari desde su doblete 81, el que firmaron Alonso y Massa en Hockenheim 2010, justo 5 años y un día después. Un registro que hubiera sido tan histórico como lo fue el, en este caso negativo, que acabó con la racha de podios consecutivos de Mercedes, que se queda con 28, lejos de alcanzar los 53 que lograron los italianos entre 1999 y 2002. Nico y Lewis tuvieron problemas mecánicos,  fallos de conducción y estrategia, y choques de los que fueron causantes o víctimas. Un domingo horrible que les dejó el podio en bandeja a los dos hombres de Red Bull, que como casi todos, tuvieron una tarde llena de luces y sombras. A pesar de todo, el primer podio de Kvyat en la F1 y la tercera plaza de Ricciardo fueron merecidas, aunque el australiano pecó de optimista y arruinó la carrera de Rosberg.

La pelea por el podio pudo tener aún más invitados, pero la distancia que separó a los que tenían vuelta perdida cuando se desdoblaron detrás del coche de seguridad impidió que algún coche diera una sorpresa aún mayor de la que dieron. Alonso se benefició de una auténtica montaña rusa de incidentes y sanciones para acabar quinto. El asturiano dijo en broma tras acabar la carrera que "unas vueltas más y hago podio", y no se equivocaba demasiado. Si el coche de seguridad hubiera dado un giro más y el grupo se hubiera unido mucho más, esos segundos le hubieran dejado muy cerca de lo que hubiera sido una posición impensable antes de comenzar. Su quinta plaza, y la novena de Button, son un espaldarazo para que McLaren y Honda ganen ímpetu para seguir luchando por unos objetivos que muchos siguen viendo lejanos.

Y si Alonso gana ánimos para seguir afrontando una temporada difícil, Sainz tiene muchísimos motivos para perderlos. Otra vez, muchos problemas en una parada en 'boxes', y otra vez, sin acabar. Tercer fallo mecánico consecutivo cuando peleaba por sumar un buen puñado de puntos, aún más doloroso por la cuarta plaza de su compañero. Al menos, al madrileño le queda el consuelo de haber peleado durante unas cuentas vueltas con su ídolo. Una lucha entre españoles de la que el madrileño salió derrotado y sin poder defenderse por culpa de los problemas de su coche. Algo que su contrincante sabía muy bien. Por eso Alonso no ha dudado en hacerle un especial regalo a su joven rival y amigo. Un recuerdo personal de una carrera que ya está en la historia de la F1 como una de las más emocionantes, emotivas e imprevisibles de todos los tiempos. Un domingo perfecto que se cerró con unas acertadas palabras de los protagonistas de tan magnífico espectáculo. Palabras emocionadas que dedicaban una carrera excepcional a Bianchi. Sin duda, el mejor homenaje que todos pudieron hacer. Vettel venciendo, todos luchando por ganar posiciones, Alonso logrando un buen resultado, Sainz no resignándose a estar arriba o Merhi demostrando su constancia. Todos ellos han lanzado un mensaje para que nadie olvide que Jules siempre estará con nosotros. Ciao Jules.

Gran Bretaña 2015: Locura de principio a fin

No me extraña que Hamilton haya sonreído como hacía tiempo que no lo hacía. Ha sudado para lograr una victoria que tenía fácil gracias a una 'pole' brillante lograda el sábado que se quedaba en nada tras una salida excepcional de los dos Williams. Massa y Bottas superaban a los dos Mercedes en unos primeros metros espectaculares. El brasileño mantuvo la primera posición pero no así el finés. La primera vuelta ya había comenzado con sorpresa, con la ausencia de Nasr, y acabó con tres monoplazas menos después de un choque en cadena en la curva 3. Cuando el coche de seguridad se retiró, Hamilton intentó recuperar la primera plaza pero lo que consiguió fue perder la segunda. La carrera era una auténtica locura con los dos Williams por delante de ambos Mercedes, y con un Hulkenberg haciendo tapón a unos Ferrari, Red Bull y unos Toro Rosso con más ritmo que perdieron a un Verstappen con exceso de impaciencia.

La calma se instaló poco a poco y les vino muy mal a algunos, sobre todo a los Williams. Primero, erraron a decidir que sus pilotos lucharan, luego que no y al final a medias. Una indecisión que continúo al no adelantarse con uno de sus pilotos a la jugada lógica de los Mercedes. Hamilton recuperó el liderato y sólo era cuestión de tiempo que también perdieran el resto de plazas de podio. Rosberg, muy combativo, y Vettel, con una estrategia acertada bajo la lluvia, les bajaron de un cajón que hubieran podido ocupar en lo más alto. Falta de ambición y, sobre todo, de visión para rentabilizar una de los pocas oportunidades que los líderes dan al resto de poder lograr una victoria. Problemas que, a menor escala, sufrieron los hombres de Force India. Aún así, cuajaron una buena actuación para mantenerse en pista y puntuar para alejarse de unos Lotus que empezaban a acechar su quinta plaza en el mundial de constructores y que, en Silverstone, sufrieron una tremenda debacle con sus dos coches fuera en la primera vuelta.

Hundimiento como el que tuvieron los motorizados por Renault. A la salida de pista del impetuoso Verstappen hay que sumar los abandonos de Ricciardo y Sainz. El español hubiera podido pelear por la quinta plaza que rozó Kvyat gracias a los chaparrones intermitentes que aparecieron en la última media hora de carrera. El madrileño es muy bueno en estas situaciones, al igual que un Merhi que dejó en evidencia que Stevens es el peor piloto de la actual parrilla. La lluvia demostró que el de Castellón tiene manos y también estuvo cerca de propiciar que Bottas perdiera la quinta plaza cuando sólo unos minutos antes peleaba por la victoria. Sauber tampoco tuvo su día: a los problemas iniciales que dejaron a Nasr en el garaje se sumó la inconsistencia de un Ericsson que fue penalizado por la nefasta estrategia de su equipo que no supo aprovechar la arriesgada jugada de McLaren en búsqueda de los puntos que, por fin, pudo sumar Alonso este 2015.

Los de Woking ya tienen puntos con sus dos coches y, aunque su valor es nulo para un equipo con su historia y pretensiones, eso les permite justificar con alguna cifra tanto optimismo de cara a un futuro que desde fuera se observa con incredulidad e, incluso, ansiedad. Ser el 10º de 13 coches no es para tirar cohetes, pero visto lo visto, sí. Consiguieron que un coche lastrado por un golpe en los primeros metros llegará y, lo que es más importante, con un motor que tenia las horas contadas y con el que no estaba previsto disputar la carrera. La arriesgada estrategia funcionó gracias a las manos expertas de un Alonso que aguantó con sus neumáticos intermedios convertidos en unos desgatados 'slicks' sobre una pista más seca que mojada. Un punto que les sabrá a gloria después de otro fin de semana lleno de problemas, rumores y desmentidos.

Buen sabor de boca, con matices, para McLaren, y sin paliativos para Mercedes. Han alejado a Ferrari y se han deshecho de la amenaza de Williams de una tacada. Los italianos vuelven a mostrar el problema que apareció en 2013 y 2014: después del primer tercio de temporada se disipan, se diluyen. El prometedor comienzo de 2015 se convierte en señales de peligro. Los de Grove dan pasos firmes hacia delante y parece que pueden poner en peligro la segunda plaza de Ferrari. Para ello, tendrán que aprovechar mejor sus oportunidades y esperar que otros equipos como Red Bull y Toro Rosso solucionen ciertos problemas para robarles puntos a los de Maranello. El ritmo de los dos equipos de la bebida energética está casi a la par del de los coches rojos y también tienen que tener cuidado con las apariciones puntuales de Force India y Lotus. El tiempo avanza y, a este paso, hasta McLaren les puede acabar respirando de cerca en el algún momento.

Austria 2015: un gran susto

Todos hemos contenido la respiración un instante cuando hemos visto un McLaren y un Ferrari de una forma nada habitual. Ha sido un tremendo susto que se ha quedado en eso, en un susto. Al segundo hemos visto a Alonso saltando de su coche y asegurándose de que su excompañero estaba perfectamente. Un choque que nos ha privado de ver si el de Ferrari hubiera sido capaz de remontar en Austria hasta pelear con los Williams y de conocer si el McLaren aguantaría todo la carrera para seguir probando y acumulando kilómetros. Sus otros dos coches nos han sacado de dudas con un Button que apenas ha rodado un puñado de vueltas detrás del 'safety car' y un Vettel, lastrado por una terrible parada en 'bóxes', que ha sido incapaz de arrebatar el podio a Massa.

Por delante de todos han estado los dos Mercedes, pero con una guerra que no esperábamos gracias al adelantamiento de Rosberg a su compañero en la salida y que aprieta la lucha por el mundial. Hamilton intentó recuperar su posición pero Nico se ha defendido bien, sobre todo después de una sanción al británico por "pisar" la línea de salida de 'boxes' que también ha penalizado a un Sainz, esta vez por ir demasiado deprisa, que no tuvo su día. El madrileño salió perfecto y tenía los puntos en su mano cuando todo empezó a torcerse: una desastrosa parada, la sanción ya mencionada y, por último, problema en su mononaplaza para el adiós definitivo. Muchos problemas e incidentes que han hecho que el tercer español en liza haya logrado su mejor posición al finalizar 14º. Un gran fin de semana para Merhi, que poco a poco se hace un hueco en la F1. Un aluvión de problemas del que Ricciardo ha salido con un milagroso punto para un Red Bull que mira más cerca al desastre en desarrollo de McLaren que a unos Lotus y Force India que han aprovechado la buena salud del motor Mercedes para superarles con claridad.

Mónaco 2015: monumento al despropósito

Desde el sábado, algunas personas se empeñaron en dotar de interés extra a una carrera de F1 que podía haberse convertido en un espectáculo soporífero. Algunos lo hicieron con argumentos deportivos y otros... Otros lo consiguieron con decisiones absurdas, precipitación y errores de bulto. El sábado, Pérez puso una de las notas de competitividad más sorprendente de todo el fin de semana, justo por delante de un Sainz que (para mi) fue excesivamente penalizado por cometer un error por el que no sacó ningún provecho. El de Toro Rosso tenía la oportunidad de hacer una gran actuación pero los comisarios se empeñaron en ser protagonistas en Mónaco. Una reprimenda por saltarse el pesaje o unos puntos menos en ese carnet que no vale para nada hubiera sido más comprensible.

Eso el sábado, porque el domingo siguieron empeñados en fastidiar a los pilotos españoles. Si alguien entiende que sancionen a Alonso por tener su coche por el interior, con la posición ganada a Hulkenberg en una pista como esta, que me lo intente explicar. Y si lo intenta, que lo haga justificando por qué, a pocas vueltas del final de la carrera, no se sancionó a Ricciardo por tirarse en el mismo sitio a adelantar a Kimi sin tener, ni siquiera, su rueda delantera al mismo nivel que la trasera del Ferrari. No es cuestión de "alonsismo", ni de ser "ferrarista"; es sentido común. Por mi parte no sancionaría a ninguno pero, en el caso de hacerlo, lo haría al australiano. Pero todavía quedaba domingo para seguir metiendo la pata. Primero con un amago de sanción a Merhi que no debería haberse producido porque es muy fácil saber si el de Manor había "pisado" la línea amarilla de salida de 'boxes'. Y segundo, con la tímida sanción a un Verstappen que jugó con fuego toda la carrera: tocó a Maldonado en la salida de la 'chicane' del puerto y le volvió a dar cuando le adelantó en Santa Devota (aquí sin consecuencias ni comportamiento penalizable), aprovechó las banderas azules de Vettel para adelantar (con picardía sí, también con cierto riesgo), y acabó poniendo en peligro su vida y, alguna más, al destrozar su rueda contra Grosjean. Mal el joven holandés que pecó de impetuoso pero peor aún la reacción de los comisarios. Es cierto que no se puede comparar la acción de Verstappen con la del otro protagonista del choque en Spa en 2012. Grosjean cometió un error muy similar al jugar a los bolos con Hamilton, Alonso y los Sauber, y el de Lotus pagó su acción viendo la siguiente carrera por la televisión. 5 posiciones en la próxima parrilla de salida y un par de puntos de sanción me parece un chiste comparado con el castigo al galo y con las penalizaciones a Sainz y Alonso impuestas durante el fin de semana. Quizá no merezca quedarse sin viajar a Canadá pero no le vendría mal al adolescente de Toro Rosso para encontrar algo más de equilibrio y dar un paso más en su madurez.

El capítulo de despropósitos de los comisarios dio para mucho, pero en los equipos no anduvieron a la zaga. Desde la mala estrategia de Ferrari con Kimi al absurdo de Red Bull con sus pilotos regalándose posiciones entre ellos en las últimas vueltas, pasando por el ridículo de Williams durante todo el fin de semana. Los tres perseguidores, por decirlo de una forma, de los líderes tuvieron sus sombras, pero fue Mercedes el equipo que asombró con su torpeza o ineficacia con Hamilton. Una parada ineccesaria del líder de la carrera le relegó a la tercera plaza y le condenó a vivir una agonía durante las últimas vueltas. El británico no pudo adelantar a Vettel ni, por supuesto, a Rosberg; y prolongó esa decepción y enfado en una ceremonia de podio en la que Nico le dio el pésame a su compañero por regalarle su tercer victoria consecutiva en Mónaco, y Vettel parecía el único feliz. El error de cálculo de los estrategas germanos es impropio de un equipo con su experiencia y competitividad. Tanto es así que da pie a los malpensados a encontrar una extraña manera de celebrar con Hamilton su multimillonaria renovación con el equipo de la estrella.

Y no, no voy a incluir a McLaren en este cúmulo de despropósitos porque es evidente que cualquier fallo de fiabilidad lo es, y más cuando nos dejó con ganas de ver a los dos coches llegando juntos, sin ser doblados y entre los 10 primeros. Pero tampoco entiendo que haya que destacar lo que va a ser algo normal durante todo esta temporada. Las sensaciones, sin tener en cuenta los problemas de fiabilidad, fueron muy buenas y se cumplieron los pronósticos: el coche fue competitivo durante todo el fin de semana, sobre todo el domingo. El año avanza y los pasos que dan los de Woking siguen siendo enormes. Además, se empieza a hablar de plazos mucho más concretos que hacen pensar que estar entre los mejores puede ser posible a finales de 2015, y que 2016 puede ser el primer año en el que la unión de McLaren y Honda les dé la posibilidad de luchar por el campeonato.

Previa Malasia 2015: "re-inicio"

El rutinario inicio de mundial en Australia no fue tan... rutinario. La parrilla de 22 coches de 2014 pronto se redujo a 20 y entre el sábado y el domingo fue disminuyendo hasta los 15 coches que tomaron la salida. Ausencia prevista de los Manor, justificada de Bottas, y de última hora de Kvyat y Magnussen. El danés, además, era el encargado de sustituir al ausente más ilustre. Ahora, casi dos semanas después hay esperanzas de que haya 20 monoplazas terminando la vuelta de formación en Sepang y que tres de ellos los piloten Alonso, Sainz y Merhi. Un hecho histórico para el automovilismo español, que podría ser el país con más pilotos en la parrilla de salida (empatado con Alemania y Reino Unido, que también aportan tres conductores).

Olvidándonos de hitos puntuales, nos encontramos ante una carrera que puede considerarse el verdadero inicio de la temporada 2015. Australia pasó sin pena ni gloria o, mejor dicho, con demasiado de ambas. El gran protagonista fue el que estaba a miles de kilómetros. Como ya dije hace semanas tras su accidente, Alonso debía haber dado un paso al frente para atajar habladurías, invenciones y teorías conspiranoicas. Él no debe pensar lo mismo, porque un mes después del incidente ha salido al paso de todo lo hablado y especulado con un tono demasiado neutro para lo que el momento requiere. El asturiano no ha cerrado las bocas que le acusan de ocultar información e, incluso, ha propiciado que se critique con más dureza el papel posterior de su entorno y de McLaren.

Desmentidos, afirmaciones, recusaciones, desdichos... de todo menos explicaciones contundentes y comprobables, por parte de todos, que quede claro. Quizá la mejor postura en todo este caso ha sido la de los que hemos reclamado información por parte de unos y calma por parte de otros, pero me queda la duda de saber qué ha pesado más: si el ocultismo de unos o el afán de protagonismo de otros. Por lo demás, me fastidia (por no decirlo de otra forma) que entre todos se haya enrarecido tanto el ambiente en este comienzo de temporada. Todo está turbio y la atención se ha dirigido a temas que poco, o nada, interesan al aficionado a la F1. Si Alonso no quiere decir toda la verdad, si su entorno ha sido torpe, si McLaren ha metido la pata o si muchos "enterados" se las dan de listos, me da igual. Si tanta desinformación y especulación se traduce en problemas, serán los que han callado y los que han inventado los que tendrán que pagar por sus errores. No deberíamos pagar los demás, muchos aficionados que ya llevamos mucho tiempo soportando a todos los que usan cualquier motivo para criticar la F1. Por eso, quiero que todo durante este fin de semana trascurra con normalidad y que poco a poco nos dediquemos a hablar de la insultante superioridad de Mercedes, de la crisis en Red Bull y su guerra con Renault, del futuro potencial de Ferrari y McLaren, de las posibilidades de Williams y Lotus de hacerlo bien este año, del papel de Toro Rosso, Force India y Sauber, o de las cenizas de Marussia convertidas en Manor. Por el bien de la F1... ojalá pronto sólo hablemos de F1.

Sainz y Merhi 2015... De la Rosa y Gené 1999

Hace algo más de 16 años, el automovilismo español vivió un momento para la historia. La parrilla de salida en Albert Park, aquel 7 de marzo de 1999 contaba con dos nuevos nombres: Pedro y Marc, De la Rosa y Gené. Después de una larga época sin representación hispana en la F1, la afición pasaba a tener dos representantes a los que apoyar. Ambos, en dos de los equipos más modestos. El de Arrows logró clasificarse en 18ª posición, con un registro muy cercano al de su compañero Takagi; pero varios problemas en el Minardi impidieron al actual probador de Ferrari pelear por escapar de la última posición.

La FIA permitió a Gené participar, y así, en aquella madrugada histórica pudimos disfrutar con dos nombres españoles entre campeones como Schumacher, Häkkinen, Damon Hill o Jacques Villeneuve. La primera aventura de Marc acabó en la vuelta 25, pero la de Pedro tuvo un final mucho más feliz. Aquella carrera de Fórmula 1 casi se convierte en una de resistencia. Accidentes, fallos mecánicos... de todo. Sólo acabaron ocho pilotos y el heptacampeón alemán lo hizo con vuelta perdida. Una debacle que ayudó a que los dos Arrows finalizasen el GP y pelearan entre ellos por la última posición con derecho a puntos (entonces la 6ª). Una batalla que cayó del lado de De la Rosa, que se convirtió, entonces, en el 60º piloto en puntuar en su primera carrera.

Aquel día se inició una etapa en la que aquellos dos pilotos abrieron la puerta a la llegada de muchos otros nombres. Sólo Alonso y Alguersuari han logrado, hasta la fecha, disputar carreras, pero han sido muchos más los que han llegado a correr durante unos entrenamientos libres o ser pilotos de pruebas. Ahora, sólo la ausencia temporal del asturiano, nos ha privado de ver otra vez a 3 pilotos españoles tomando la salida en una cita de F1. Aún así, es un gran momento presenciar cómo llegan Sainz y Merhi, después de pelear hasta el final por las WSR de 2014, y sin ningún apoyo financiero potente detrás. Estamos ante un GP histórico, pero seguro que no es último.

La "bola de cristal" de la F1 de 2015

Siempre lo digo, y para muestra está el artículo de 2014. Intentar acertar el año pasado era muy complicado y, gracias a la observación y buenos informadores, no erré demasiado el tiro. Este ejercicio parece algo más fácil realizar las predicciones pero el porcentaje de acierto es igual al de todas las temporadas. Con las cifras en la mano, las sensaciones de los que han estado en Jerez y Montmeló, la intuición y la experiencia previa sería de necios no señalar a Mercedes como favoritos para volver a arrasar un año más a todos sus rivales en F1. Son los más rápidos con todos los compuestos de neumáticos, sus simulaciones de carrera son muy consistentes y su buena posición en 2014 no está en peligro por algún complicado cambio de normativa.

Las dudas de inicio del pasado año para Red Bull se disiparon rápido aunque la fiabilidad fue un lastre durante toda la temporada. Si Renault ha recortado parte de la diferencia de potencia que le separaba del propulsor germano es posible que se acerquen un poco más a Hamilton y Rosberg. La pareja de Mercedes sólo tuvo a Ricciardo como amenaza a su monopolio. El australiano de la eterna sonrisa superó a Vettel y ahora tendrá que asumir ser el veterano del equipo. Kvyat no parece ser una amenaza para él, pero tendremos que ver cómo responde el ruso con un coche del grupo de cabeza. Los austriacos no han sufrido el caos de 2014, pero esta pretemporada tampoco ha sido un camino de rosas. Veremos si el año pasado fue el principio del fin de una época o un bache.

Williams ha repetido su esperanzador papel en estos test. Massa y Bottas fueron los únicos que pusieron en duda las primeras filas de clasificación para los chicos de Mercedes, y todo apunta a que volverán a dar guerra en este sentido. Un año de experiencia con el motor alemán les puede ayudar a mejorar más el acoplamiento del propulsor y el chasis, exprimir mejor todo el conjunto. El equipo británico parece haber potenciado aún más su mejor arma: la velocidad pura. Si siguen fuertes en este aspecto, y corrigen sus problemas de degradación de neumáticos, puede que su ritmo en carrera les permita realizar buenas actuaciones y pensar en robar alguna victoria a los favoritos.

Un grupo de favoritos en el que intentan entrar los dos equipos con más palmarés e historia de la F1. Ferrari ha sacado una sonrisa a unos seguidores que todavía cruzan miradas de escepticismo. El cataclismo de 2014 con cambios en la presidencia, dirección (hasta en dos ocasiones) y la despedida de Alonso sólo podía tener dos resultados: un hundimiento o un resurgimiento. Lo visto hasta la fecha nos hace pensar en el segundo de ellos. Kimi parece que se encuentra más cómodo con el nuevo coche y Vettel se está adaptando muy rápidamente al monoplaza. Quienes han visto la nueva máquina de Maranello en pista han observado una clara mejoría en cuanto a potencia y comportamiento, pero añaden: no es suficiente. ¿Suficiente para qué? Eso me pregunto y no encuentro una respuesta fácil. Es probable que se hayan igualado al rendimiento de Williams o Red Bull, pero no al de Mercedes.

Y si con Ferrari suponemos dónde pueden estar... con McLaren hay que realizar un auténtico ejercicio de intuición, predicción y mucha especulación.Había quienes auguraban que los ensayos con el nuevo monoplaza y el motor Honda dejarían boquiabiertos a todos; y quienes pronosticaban un apocalipsis para los de Woking. Sí, algunos teóricos del caos pueden sentir que se merecen una medalla, y otros tantos optimistas estén huyendo de los "telodije". Dejando de lado todo lo que supone el accidente del español, y hablando de lo puramente deportivo, podemos encontrarnos otra vez con lo mismo, con dos bandos muy diferenciados. Alonso, Button y Magnussen no han podido rodar lo necesario; hay muchas dudas de fiabilidad y rendimiento; incógnitas sobre su ritmo y sobre la capacidad y plazos de desarrollo durante la temporada. Por eso, apostar sobre seguro es hacerlo por un año complicado y difícil para ellos, con unos resultados decepcionantes y pocas expectativas. Pero, sin perder objetividad, el trabajo de McLaren y Honda puede resultar un desastre, pero también pueden haber encontrado la forma de superar a Mercedes. Es una apuesta arriesgada, sí, pero logran que todo funcione puede que pasen rápido del infierno al cielo. Cada uno,que piense lo que quiera.

Entre el resto está claro que un equipo de la parte de atrás de la parrilla y que, además, ha pasado un invierno al borde del abismo y llegará "de prestado" al inicio de la temporada, Manor (Marussia), será el rival más débil. No hay duda. A pesar de ello, los seguidores españoles tendrán puesta la vista en este garaje y sus modestos coches: Roberto Merhi debutará en una carrera de F1, donde ya lo hicieran De la Rosa, Gené o Alonso. El de Benicassim lo tendrá complicado, es indudable, pero es un gran paso en su carrera porque llega por su talento y sin tener que poner ni un céntimo para subirse a ese asiento. Es imposible que en su equipo piensen en progresar, pero los demás si que lo harán. Seguro que Lotus quiere repetir en 2015 lo que le ocurrió a Williams en 2014. Su cambio fundamental es el mismo, dejar los motores Renault por los Mercedes, y si lo aprovechan también en otras facetas, seguro que ya sueñan con volver al grupo de favoritos que abandonaron tras estar en él en 2012 y 2013. Force India quiere dar ese salto, y lo intenta desde hace años sin éxito. Tienen el mejor propulsor, una buena pareja de pilotos (mi debilidad por Hulkenberg es conocida aquí) y buenas intenciones... pero, sí, hay varios "peros". Han probado mucho, pero poco con el coche nuevo; empiezan fuertes pero no desarrollan demasiado el monoplaza durante la temporada; y son muy irregulares.

Ante la armada Mercedes, en los "equipos B" de Ferrari y Red Bull, están los impredecibles Sauber y Toro Rosso. Han hecho sus deberes e, incluso, sorprendido a algunos, pero señalarlos como aspirantes a ser la revelación de 2015 me parece un error. El rendimiento de ambos equipos puede ser un buen indicador que muestre lo cerca o lejos que están los de Maranello y los de Milton Keynes de alcanzar a los de Brackley, pero dudo de que se conviertan en artistas invitados. Será difícil que cambien su papel como extras de lujo y se mezclen entre los aspirantes a subir a los podios de esta temporada. Seguro que el joven Carlos Sainz Jr. (y su aún más joven compañero Verstappen) por un lado, y el también novato Nasr (y el único "veterano" Ericsson) querrán que la distancia con los de arriba se reduzca. Dura lucha tendrá el madrileño entre los que se estrenan y los que se enfrentan a su segundo año en F1, en una etapa en la que casi todos los favoritos de la parrilla ya son pilotos expertos y, poco a poco, irán dejando paso a una nueva generación de pilotos.