Previa Austria 2017: Recordamos 2016

En Austria 2016 se peleó cada posición en clasificación y en carrera. Esa lucha fue brillante en casi todos los momentos salvo algunas excepciones como la de Magnussen zigzagueando como una serpiente. Unas batallas entre las que destacó, como no podía ser de otra forma, la que protagonizaron los dos Mercedes. Dos estrategias diferentes e incluso polémicas, dos candidatos al título y dos compañeros. Rosberg remontó con tesón y decisión, y Hamilton no se rindió cuando vio que podía perder la carrera. Ambos nos regalaron una vuelta final de infarto en la que la única (y mínima) pega fue el toque. Una pequeña mancha que la decisión de los comisarios amplió. Puede que la sanción a Nico fuera justa por tener algo más de culpa que Lewis, pero no la comparto. El alemán ya se vio perjudicado por su movimiento al terminar 4º en Austria mientras su perseguidor en el mundial ganaba la carrera; por eso quizá la penalización fue más bien simbólica y no le hizo perder más posiciones y, por lo tanto, puntos.

Entendí que si la maniobra, en la que ambos tuvieron su parte de culpa, hubiera acabado con Hamilton fuera de combate se hubiera sancionado a Rosberg por ella, para equilibrar el resultado. Pero no comprendí cómo se volvía a castigar que se luchara en pista. El error de ambos fue volver a chocar cuando se suponía que es lo único que no podían hacer, aunque si uno pecó (un poco) de optimista y el otro (otra pizca) de celoso, era difícil evitar el toque.

El papel de los dos hombres que se estaban jugando el título era sólo un ejemplo de las múltiples y emocionantes batallas que hubo en todas partes: los Ferrari con los Red Bull por subir al podio; y el resto por completar la zona de puntos. Kimi obtuvo un premio inesperado pero corto a unas aspiraciones que frustraron Verstappen y una inoportuna bandera amarilla. Max volvió al podio después de una carrera consistente y privó al de Ferrari de ganar una plaza más. Ese fue el segundo disgusto del día para los italianos después de ver como Vettel se quedó sin nada cuando lideraba la carrera con unos neumáticos ultrablandos que le jugaron una muy mala pasada. Tenía difícil luchar por la victoria pero tenía muy cerca el podio.

Un cajón que era un imposible para el primero del resto de los mortales: Button. El británico aprovechó una sesión clasificatoria de locura para salir tercero y rodar segundo durante las primeras vueltas al Red Bull Ring. McLaren acertó con Jenson pero destrozó a Alonso. El español pudo ser más diplomático con las críticas a su equipo pero razón no le faltaba. Los de Woking pudieron colocar a sus dos hombres muy arriba en una clasificación marcada por la lluvia aunque viendo el final prematuro de la carrera del español... no hubiera servido para mucho. Seguían cometiendo errores estúpidos que lastraban un desarrollo que entonces parecía avanzar a buen ritmo.

Tras Button finalizó un Grosjean que volvía a puntuar y mantenía a Haas en la pelea con McLaren y Toro Rosso. Los de Faenza se mantenían en sexta posición a pesar de que vivieron otro fin de semana horrible. Kvyat sufrió un accidente y el otro monoplaza pasó horas extra en el garaje. Pero Sainz dio la cara por todo el equipo. El madrileño celebró su renovación (sobre el papel) con otra gran actuación en la que se revalorizó otro punto más. A pesar de las averías, de la enésima metedura de pata de sus mecánicos en un cambio de neumáticos, de correr en un circuito poco adecuado para su coche y de disponer de un monoplaza que perdía prestaciones respecto a los demás; a pesar de todo ello salió bien, arriesgó, remontó y finalizó octavo, y por delante de un Bottas que no aprovechó las teóricas bondades de Williams en la pista austriaca.

Muy mal balance para los de Grove, con Massa abandonando y el finés presionado por Wehrlein. El germano, joya de la cantera Mercedes, demostró su valía en un trazado que conoce muy bien. Aprovechó una sesión que le favoreció y lo confirmó en una carrera excelente. El punto logrado por Pascal certificaba lo que se viene viendo durante esta temporada: que Manor estaba mucho mejor que Sauber. El equipo suizo estaba y sigue estando condenado a desaparecer o a cambiar de manos. Otro domingo para olvidar como el que vivieron en Force India: después de los podios previos de Pérez y la posición de salida de Hulkenberg, se antojaba como un auténtico desastre que el mexicano chocara por un problema en unos frenos que habían provocado que su compañero ya hubiera abandonado unas vueltas antes. Decepciones de algunos en uno de los fines de semana con más emoción y alternativas de las temporada 2016 de F1.

Previa Abu Dabi I: ¿Qué ocurrió en 2015?

Mercedes buscaba un final de récord en Abu Dabi y lo logró: 12 dobletes, 703 puntos, 32 podios y, como en 2014, 16 victorias y 18 'poles'. Además, Hamilton y Rosberg salieron primeros, dominado todas las vueltas, hecho la vuelta rápida y ganado en siete ocasiones. Sólo Lewis consiguó un 'grand chelem' individual, pero sí 4 'hat tricks'; por uno que sumó Nico en 2015. Son sólo números, pero que dejaron a las claras que el dominio de la marca de la estrella fue abrumador. Su récord de dobletes, puntos, podios, victorias o 'poles' (estos dos últimos empatados con los de 2014) eran la prueba de que volvieron a no terner rival.

En Abu Dabi remataron con total solvencia gracias al dominio de Rosberg, que firmó un mes de noviembre que muchos echamos de menos en primavera y en verano. El germano se mostró sólido ante un Hamilton relajado. El tricampeonato recortó el hambre del británico, sobre todo después de perder las opciones de lograr el récord de más victorias en una temporada. Un estado de relajación que estuvo acompañado de una tendencia a la compensación en el equipo Mercedes hacia su "segundo" piloto. Un clima de apoyo que le sentó muy bien a Nico, que ganó confianza para intentar en 2016 lo que no logró en 2015: inquietar a su compañero.

Una tentativa con la que seguro soñaba el tercer piloto con más puntos en 2015, un Vettel que logró en Yas Marina una gran remontada que dejaba a las claras que el ritmo de Ferrari en la pista de los Emiratos Árabes Unidos estaba muy cerca del de los Mercedes. El podio lo ocupó Kimi pero sin acercarse a Rosberg ni Hamilton, algo que Sebastian hubiera tenido difícil pero que parecía más factible. Los de Maranello cumplieron su promesa de mejoría para 2015 pero iba a quedar en nada si, como hemos visto, no se completaba con un paso aún mayor que en 2016 no ha llegado y les ha alejado mucho más de la lucha por el título.

Pero si tibia era la alegría de los italianos, todavía más frío fue el balance de otros rivales como Williams o Red Bull, que perdieron mucho terreno respecto a Mercedes y Ferrari. Los de Grove se quedaron estancados dando todo el peso de todos sus éxitos a la eficacia de su propulsor, mientras que los de Milton Keynes sufrieron una temporada aciaga por el mismo motivo. El motor Renault de los austriacos fue un lastre para el coche con el mejor chasis de la parrilla de la F1. El paso atrás de ambas escuadras ha permitido a Force India soñar con alcanzarles, y es que durante la parte final de 2015 estuvieron por delante de ellos en algunas ocasiones, como en Abu Dabi, donde fueron el tercer mejor equipo tras los dos líderes destacados.

Con la clase alta para germanos e italianos, y la media-alta ocupada por Williams, Red Bull y Force India; la media-baja tuvo tres protagonistas. Dos de ellos han mejorado su rendimiento respecto a 2014 y otro ha empeorado tanto que casi forma parte de la clase baja de la parrilla. Lotus y Toro Rosso se enfrentaron a un año complicado, uno por el incierto futuro que les esperaba y el otro por los múltiples fallos que impidieron a sus pilotos estar mucho más arriba en la clasificación de cada carrera. El tercer equipo en discordia era un McLaren que volvió a sufrir una carrera con demasiadas complicaciones dado lo avanzado de la temporada. La clase baja sólo estuvo conformada por un Manor muy deficiente en desarrollo y evolución.

Austria 2016: Pelea

El título de esta entrada es escueto y claro por un motivo: se peleó cada posición en clasificación y en carrera. Esa lucha fue brillante en casi todos los momentos salvo algunas excepciones como la de Magnussen zigzagueando como una serpiente. Unas batallas entre las que destaca, como no podía ser de otra forma, la que protagonizaron los dos Mercedes. Dos estrategias diferentes e incluso polémicas, dos candidatos al título y dos compañeros. Rosberg remontó con tesón y decisión, y Hamilton no se rindió cuando vio que podía perder la carrera. Ambos nos regalaron una vuelta final de infarto en la que la única (y mínima) pega fue el toque. Una pequeña mancha que la decisión de los comisarios amplió. Puede que la sanción a Nico fuera justa por tener algo más de culpa que Lewis, pero no la comparto. El alemán ya se vio perjudicado por su movimiento al terminar 4º en Austria mientras su perseguidor en el mundial ganaba la carrera; por eso quizá la penalización fue más bien simbólica y no le hizo perder más posiciones y, por lo tanto, puntos.

Entiendo que si la maniobra, en la que ambos tuvieron su parte de culpa, hubiera acabado con Hamilton fuera de combate se hubiera sancionado a Rosberg por ella, para equilibrar el resultado. Pero no comprendo como se vuelva a castigar que se luche en pista. El error de ambos fue volver a chocar cuando se supone que es lo único que no pueden hacer, aunque si uno peca (un poco) de optimista y el otro (otra pizca) de celoso, es difícil evitar el toque.

El papel de los dos hombres que se están jugando el título es sólo un ejemplo de las múltiples y emocionantes batallas que hubo en todas partes: los Ferrari con los Red Bull por subir al podio; y el resto por completar la zona de puntos. Kimi obtuvo un premio inesperado pero corto a unas aspiraciones que frustraron Verstappen y una inoportuna bandera amarilla. Max volvió al podio después de una carrera consistente y privó al de Ferrari de ganar una plaza más. Ese fue el segundo disgusto del día para los italianos después de ver como Vettel se quedó sin nada cuando lideraba la carrera con unos neumáticos ultrablandos que le jugaron una muy mala pasada. Tenía difícil luchar por la victoria pero tenía muy cerca el podio.

Un cajón que era un imposible para el primero del resto de los mortales: Button. El británico aprovechó una sesión clasificatoria de locura para salir tercero y rodar segundo durante las primeras vueltas al Red Bull Ring. McLaren acertó con Jenson pero destrozó a Alonso. El español pudo ser más diplomático con las críticas a su equipo pero razón no le faltaba. Los de Woking pudieron colocar a sus dos hombres muy arriba en una clasificación marcada por la lluvia aunque viendo el final prematuro de la carrera del español... no hubiera servido para mucho. Siguen cometiendo errores estúpidos que lastran un desarrollo que parece avanzar a buen ritmo.

Tras Button finalizó un Grosjean que volvió a puntuar y mantiene a Haas en la pelea con McLaren y Toro Rosso. Los de Faenza se mantienen en sexta posición a pesar de haber sufrido otro fin de semana horrible. Kvyat sufrió un accidente y el otro monoplaza pasó horas extra en el garaje. Pero Sainz dio la cara por todo el equipo. El madrileño celebró su renovación (sobre el papel) con otra gran actuación en la que se revalorizó otro punto más. A pesar de las averías, de la enésima metedura de pata de sus mecánicos en un cambio de neumáticos, de correr en un circuito poco adecuado para su coche y de disponer de un monoplaza que pierde prestaciones respecto a los demás; a pesar de todo ello salió bien, arriesgó, remontó y finalizó octavo, y por delante de un Bottas que no aprovechó las teóricas bondades de Williams en la pista austriaca.

Muy mal balance para los de Grove, con Massa abandonando y el finés presionado por Wehrlein. El germano, joya de la cantera Mercedes, demostró su valía en un trazado que conoce muy bien. Aprovechó una sesión que le favoreció y lo confirmó en una carrera excelente. El punto logrado por Pascal certifica lo que se viene viendo durante esta temporada: que Manor está mucho mejor que Sauber. El equipo suizo está condenado a desaparecer o a cambiar de manos. Otro domingo para olvidar como el que vivieron en Force India: después de los podios de Pérez y la posición de salida de Hulkenberg, se antoja como un auténtico desastre que el mexicano chocara por un problema en unos frenos que habían provocado que su compañero ya hubiera abandonado unas vueltas antes. Decepciones de algunos en uno de los fines de semana con más emoción y alternativas de las últimas temporadas de F1.

Abu Dabi 2015: Final de récord

12 dobletes, 703 puntos, 32 podios y, como en 2014, 16 victorias y 18 'poles'. Los dos hombres de Mercedes, entre ambos, han dominado por completo 7 carreras. Hamilton y Rosberg han salido primeros, dominado todas las vueltas, hecho la vuelta rápida y ganado en siete ocasiones. Sólo Lewis ha conseguido un 'grand chelem' individual, pero sí 4 'hat tricks', por uno que ha sumado Nico. Son sólo números, pero que dejan a las claras que el dominio de la marca de la estrella ha sido abrumador. Su récord de dobletes, puntos, podios, victorias o 'poles' (estos dos últimos empatados con los de 2014) son la prueba de que no han tenido rival.

En Abu Dabi han rematado con total solvencia gracias al dominio de Rosberg, que ha firmado un mes de noviembre que muchos hemos echado de menos en primavera y en verano. El germano se ha mostrado sólido ante un Hamilton relajado. El tricampeonato ha recortado el hambre del británico, sobre todo después de perder las opciones de lograr el récord de más victorias en una temporada. Un estado de relajación que ha estado acompañado de una tendencia a la compensación en el equipo Mercedes hacia su segundo piloto. Un clima de apoyo que le ha sentado muy bien a Nico, que ha ganado confianza para intentar en 2016 lo que no ha logrado en 2015, inquietar a su compañero.

Una tentativa que seguro intenta el tercer piloto con más puntos en 2015, un Vettel que logró en Yas Marina una gran remontada que deja a las claras que el ritmo de Ferrari en la pista de los Emiratos Árabes Unidos estaba muy cerca del de los Mercedes. El podio lo ocupó Kimi pero sin acercarse a Rosberg ni Hamilton, algo que Sebastian hubiera tenido difícil pero que hubiera sido más factible. Los de Maranello han cumplido su promesa de mejoría para 2015 pero quedará en nada si no se completa con un paso aún mayor que en 2016 les haga pelear por el título.

Pero si tibia es la alegría de los italianos, todavía más frío es el balance de otros rivales como Williams o Red Bull, que han perdido mucho terreno respecto a Mercedes y Ferrari. Los de Grove se han quedado estancados dando todo el peso de todos sus éxitos a la eficacia de su propulsor mientras que los de Milton Keynes han sufrido una temporada aciaga por el mismo motivo. El motor Renault de los austriacos ha sido un lastre para el coche con el mejor chasis de la parrilla de la F1. El paso atrás de ambas escuadras ha permitido a Force India soñar con alcanzarles, y es que esta parte final han estado por delante de ellos en algunas ocasiones, como en Abu Dabi, donde fueron el tercer mejor equipo tras los dos líderes destacados.

Con la clase alta para germanos e italianos, y la media.alta ocupada por Williams, Red Bull y Force India; la media-baja ha tenido tres protagonistas. Dos de ellos ha mejorado su rendimiento respecto a 2014 y otro ha empeorado tanto que casi forma parte de la clase baja de la parrilla. Lotus y Toro Rosso se han enfrentado a un año complicado, uno por el incierto futuro que les espera y el otro por los múltiples fallos que han impedido a sus pilotos estar mucho más arriba en la clasificación de cada carrera. El tercer equipo en discordia ha sido un McLaren que volvió a sufrir una carrera con demasiadas complicaciones dado lo avanzado de la temporada. La clase baja sólo estaba conformada por un Manor muy deficiente en desarrollo y evolución.

Tendremos tiempo a lo largo del invierno para hacer un balance más detallado de lo más destacado de 2015 y de empezar a pensar en en 2016, una temporada en la que es tan complicado que veamos sorpresas, que si llegan serán más que bienvenidas. Tenemos 109 días por delante sin F1... qué sea leve.

La "bola de cristal" de la F1 de 2015

Siempre lo digo, y para muestra está el artículo de 2014. Intentar acertar el año pasado era muy complicado y, gracias a la observación y buenos informadores, no erré demasiado el tiro. Este ejercicio parece algo más fácil realizar las predicciones pero el porcentaje de acierto es igual al de todas las temporadas. Con las cifras en la mano, las sensaciones de los que han estado en Jerez y Montmeló, la intuición y la experiencia previa sería de necios no señalar a Mercedes como favoritos para volver a arrasar un año más a todos sus rivales en F1. Son los más rápidos con todos los compuestos de neumáticos, sus simulaciones de carrera son muy consistentes y su buena posición en 2014 no está en peligro por algún complicado cambio de normativa.

Las dudas de inicio del pasado año para Red Bull se disiparon rápido aunque la fiabilidad fue un lastre durante toda la temporada. Si Renault ha recortado parte de la diferencia de potencia que le separaba del propulsor germano es posible que se acerquen un poco más a Hamilton y Rosberg. La pareja de Mercedes sólo tuvo a Ricciardo como amenaza a su monopolio. El australiano de la eterna sonrisa superó a Vettel y ahora tendrá que asumir ser el veterano del equipo. Kvyat no parece ser una amenaza para él, pero tendremos que ver cómo responde el ruso con un coche del grupo de cabeza. Los austriacos no han sufrido el caos de 2014, pero esta pretemporada tampoco ha sido un camino de rosas. Veremos si el año pasado fue el principio del fin de una época o un bache.

Williams ha repetido su esperanzador papel en estos test. Massa y Bottas fueron los únicos que pusieron en duda las primeras filas de clasificación para los chicos de Mercedes, y todo apunta a que volverán a dar guerra en este sentido. Un año de experiencia con el motor alemán les puede ayudar a mejorar más el acoplamiento del propulsor y el chasis, exprimir mejor todo el conjunto. El equipo británico parece haber potenciado aún más su mejor arma: la velocidad pura. Si siguen fuertes en este aspecto, y corrigen sus problemas de degradación de neumáticos, puede que su ritmo en carrera les permita realizar buenas actuaciones y pensar en robar alguna victoria a los favoritos.

Un grupo de favoritos en el que intentan entrar los dos equipos con más palmarés e historia de la F1. Ferrari ha sacado una sonrisa a unos seguidores que todavía cruzan miradas de escepticismo. El cataclismo de 2014 con cambios en la presidencia, dirección (hasta en dos ocasiones) y la despedida de Alonso sólo podía tener dos resultados: un hundimiento o un resurgimiento. Lo visto hasta la fecha nos hace pensar en el segundo de ellos. Kimi parece que se encuentra más cómodo con el nuevo coche y Vettel se está adaptando muy rápidamente al monoplaza. Quienes han visto la nueva máquina de Maranello en pista han observado una clara mejoría en cuanto a potencia y comportamiento, pero añaden: no es suficiente. ¿Suficiente para qué? Eso me pregunto y no encuentro una respuesta fácil. Es probable que se hayan igualado al rendimiento de Williams o Red Bull, pero no al de Mercedes.

Y si con Ferrari suponemos dónde pueden estar... con McLaren hay que realizar un auténtico ejercicio de intuición, predicción y mucha especulación.Había quienes auguraban que los ensayos con el nuevo monoplaza y el motor Honda dejarían boquiabiertos a todos; y quienes pronosticaban un apocalipsis para los de Woking. Sí, algunos teóricos del caos pueden sentir que se merecen una medalla, y otros tantos optimistas estén huyendo de los "telodije". Dejando de lado todo lo que supone el accidente del español, y hablando de lo puramente deportivo, podemos encontrarnos otra vez con lo mismo, con dos bandos muy diferenciados. Alonso, Button y Magnussen no han podido rodar lo necesario; hay muchas dudas de fiabilidad y rendimiento; incógnitas sobre su ritmo y sobre la capacidad y plazos de desarrollo durante la temporada. Por eso, apostar sobre seguro es hacerlo por un año complicado y difícil para ellos, con unos resultados decepcionantes y pocas expectativas. Pero, sin perder objetividad, el trabajo de McLaren y Honda puede resultar un desastre, pero también pueden haber encontrado la forma de superar a Mercedes. Es una apuesta arriesgada, sí, pero logran que todo funcione puede que pasen rápido del infierno al cielo. Cada uno,que piense lo que quiera.

Entre el resto está claro que un equipo de la parte de atrás de la parrilla y que, además, ha pasado un invierno al borde del abismo y llegará "de prestado" al inicio de la temporada, Manor (Marussia), será el rival más débil. No hay duda. A pesar de ello, los seguidores españoles tendrán puesta la vista en este garaje y sus modestos coches: Roberto Merhi debutará en una carrera de F1, donde ya lo hicieran De la Rosa, Gené o Alonso. El de Benicassim lo tendrá complicado, es indudable, pero es un gran paso en su carrera porque llega por su talento y sin tener que poner ni un céntimo para subirse a ese asiento. Es imposible que en su equipo piensen en progresar, pero los demás si que lo harán. Seguro que Lotus quiere repetir en 2015 lo que le ocurrió a Williams en 2014. Su cambio fundamental es el mismo, dejar los motores Renault por los Mercedes, y si lo aprovechan también en otras facetas, seguro que ya sueñan con volver al grupo de favoritos que abandonaron tras estar en él en 2012 y 2013. Force India quiere dar ese salto, y lo intenta desde hace años sin éxito. Tienen el mejor propulsor, una buena pareja de pilotos (mi debilidad por Hulkenberg es conocida aquí) y buenas intenciones... pero, sí, hay varios "peros". Han probado mucho, pero poco con el coche nuevo; empiezan fuertes pero no desarrollan demasiado el monoplaza durante la temporada; y son muy irregulares.

Ante la armada Mercedes, en los "equipos B" de Ferrari y Red Bull, están los impredecibles Sauber y Toro Rosso. Han hecho sus deberes e, incluso, sorprendido a algunos, pero señalarlos como aspirantes a ser la revelación de 2015 me parece un error. El rendimiento de ambos equipos puede ser un buen indicador que muestre lo cerca o lejos que están los de Maranello y los de Milton Keynes de alcanzar a los de Brackley, pero dudo de que se conviertan en artistas invitados. Será difícil que cambien su papel como extras de lujo y se mezclen entre los aspirantes a subir a los podios de esta temporada. Seguro que el joven Carlos Sainz Jr. (y su aún más joven compañero Verstappen) por un lado, y el también novato Nasr (y el único "veterano" Ericsson) querrán que la distancia con los de arriba se reduzca. Dura lucha tendrá el madrileño entre los que se estrenan y los que se enfrentan a su segundo año en F1, en una etapa en la que casi todos los favoritos de la parrilla ya son pilotos expertos y, poco a poco, irán dejando paso a una nueva generación de pilotos.