La carrera de la India de 2013 puede ser histórica para Vettel y su equipo. Aunque en Japón, Sebastian y Red Bull, tenían remotas posibilidades de convertirse en campeones del mundo por cuarta vez consecutiva, es este fin de semana cuando lo tienen más a mano. No voy a hablar de matemáticas ni cálculos sobre las probabilidades que tienen de lograrlo, pero si sobre las cifras que les pueden hacer entrar en la historia (si es que ya no lo están). Podríamos debatir durante horas y días sobre el porcentaje de "culpa" que tiene el coche, el equipo, el piloto...; pero lo cierto es que entre todos han creado un conjunto que se ha demostrado casi imbatible durante el último lustro. Pocos podían imaginar y pronosticar que el primer podio del equipo en Mónaco 2006, con un Coulthard en el papel de 'Superman', iba a ser el primero de casi un centenar, y premonitorio de lo 'súper' que iba a ser Red Bull Racing desde 2009.
En las 161 citas que han estado presentes acumulan 97 podios, 53 poles, 39 vueltas rápidas y 43 victorias; y en la 162 pueden sumar su cuarto título mundial de pilotos y constructores. Vettel se convertirá en el tercer piloto de la historia de la F1 en sumar 4 campeonatos de forma consecutiva después de Fangio y Schumacher, que también serán los únicos en tener más mundiales que Sebastian, que ya iguala a Prost y supera a nombres como Senna o Lauda. El germano se quedaría a tan sólo un mundial de los que consiguió el argentino en los 50 y a tres de los de su compatriota, que además mantiene el récord de mundiales conseguidos de forma continua (5).
Está claro que Vettel es uno de los responsables de estas cifras personales, pero su equipo no se queda atrás. Red Bull está detrás de estos éxitos. El año pasado ya se consolidó como la quinta mejor escudería de la historia y esta temporada está a punto de igualar a los dos equipos más laureados de la historia (Williams tiene más títulos de constructores que McLaren pero no de pilotos) en algo que está al alcance de muy pocos. Red Bull será el tercer equipo en lograr 4 mundiales de forma consecutiva después de que McLaren lo consiguiera entre 1988 y 1991, y Ferrari que lo hizo en 6 ocasiones (1999 a 2004). Con estos logros, en 2014 y 2015 sólo les queda en el punto de mira igualar y superar las cifras de Ferrari y Schumacher, que hasta la fecha firmaron la época más hegemónica en la F1.
Es muy raro que durante las tres jornadas de un Gp de F1 en Spa no llueva sobre el circuito, y las previsiones nos auguran un 2013 con bastantes posibilidades de chubascos. A estas alturas todos los modelos que consultemos nos predicen tiempo seco para el viernes, y lluvias y descenso en las temperaturas desde el sábado, pero varían en señalar al sábado o al domingo como la jornada más complicada. Mi experiencia hace decantarme hacia aquellas previsiones que auguran que los primeros y segundos entrenamientos libres se disputarán sobre la pista seca, y es posible que los terceros (ya en sábado) también. El peligro llega el mediodía del sábado porque todo apunta a que pueden producirse tormentas y chubascos intermitentes (puede que fuertes) que condicionen por completo la lucha por la clasificación.
En esta página (para el sábado)podéis seguir las previsiones de la agencia meteorológica belga que marca unas temperaturas que no superarán los 20º durante todo el fin de semana, con viento flojo y tiempo muy inestable. La fiabilidad de sus pronósticos es alta para ambos días. He consultado diversos modelos meteorológicos que caminan por la misma ruta, y parece que las tormentas, acompañadas por lluvias débiles o moderadas, harán acto de presencia en la jornada dominical (con menos probabilidad) y en la tarde previa (con más fuerza). Aquí podéis ver lo previsto para el día de la carrera.
Aunque lo realmente útil para saber si la lluvia llega o no a Spa es el radar de precipitaciones. En esta imagen señalo el punto en el que se encuentra situado el circuito para poder seguir la evolución de los posibles chubascos que se acerquen al trazado belga. Aunque aviso de que es una zona muy complicada (y más con tormentas de por medio) para observar la creación de núcleos nubosos con lluvia y su movimiento, esta es la herramienta más útil para seguir (desde la distancia) el recorrido de unos chubascos que siempre traen de cabeza a los equipos y pilotos, pero que añaden una característica muy especial para los espectadores. Eso si, lo único que esperamos es que la lluvia no condicione tanto el resultado como, por ejemplo, lo hizo en 1998.
Aquel año se produjo una de las mayores montoneras de la historia de la F1, además del recordado incidente entre Coulthard y Schumacher, que provocó la ira del alemán en el garaje de McLaren mientras en Ferrari le pedían calma ya que el escocés, que iba a ser doblado, no pudo hacer nada para evitar la embestida de un líder destacado que tiró a la basura una carrera que tenía ganada. Una locura de carrera que propició el único doblete de Jordan con la victoria de Hill y el segundo puesto de Ralf.