Previa F1 2014 XI: ¿Quién dijo feo? (Tercera parte)

Cuando se presente de forma definitiva el Lotus E22 ya conoceremos el aspecto de todos los monoplazas de F1 para 2014. Todo es cuestión de gustos, pero lo cierto es que el aspecto de los nuevos coches no ha despertado demasiadas alabanzas, sobre todo por los frontales. Pero si hay algo de lo que podemos estar seguros es de que todo podría ser peor o de que ya lo fue. Hemos repasado ya algunos de los modelos más extraños, feos o rompedores de los 50 y 60, y también de los 70. En esta tercera parte nos acercamos un poco más en el tiempo y casi pasamos de puntillas por los 80. Esta década fue muy sobria en cuanto a diseño y fructífera en cuanto espectáculo, y hasta 1989 no vio la luz un modelo digno de ser mencionado: el Lola LC88B sólo disputó las dos primeras carreras de ese año con su motor al aire y con unos resultados nefastos.

Los 90 no empezaron con demasiadas sorpresas, pero los diseñadores se fueron animando. El primer exponente de esta nueva oleada de extravagancia y pruebas alocadas llegó en 1995 con el 'mini-alerón' del McLaren MP4-10 colocado sobre la cubierta motor. Llegaron a prescindir de él porque duraron de su utilidad, pero lo cierto es que les fue aun peor sin él. Tampoco nos podemos olvidar de ese morro a medio camino entre un tiburón y un submarino que caracterizó a ese primer monoplaza de Woking propulsado por Mercedes.

El Jordan 196 de 1996 copió al McLaren del año anterior y también colocó ese pequeño alerón, y fue más lejos aun. Tanto es así que exprimieron tanto este concepto que lo reprodujeron en la parte posterior de los pontones, justo delante de las ruedas traseras. Además, colocaron dos largas planchas que llegaban hasta el final del coche y se convertían en soporte del alerón. En definitiva: muchos adornos... y poco resultados.
Pero si hay que hablar de aditamentos sin fundamento alguno, exagerados y poco útiles tenemos que seguir hasta la siguiente campaña, la de 1997. McLaren y Jordan suavizan sus apuestas mientras Tyrrell lanza el 025 con un morro muy peculiar y dos añadidos tremendos sobre los pontones que superaban en altura al alerón trasero y tenían unos soportes dobles que le otorgaban un aspecto extrañísimo. Tal cantidad de adornos sólo les sirvió para acabar últimos esa temporada gracias a dos puntos conseguidos por Mika Salo bajo el diluvio en Mónaco. Lo que debería haber sido un toque de atención no lo fue y en 1998 presentaron el 026, que seguía con esos dos enormes elementos sobre los laterales del coche. Así se acabó la historia de esta escudería que ganó en 1971 el mundial de pilotos y constructores en su primera temporada completa (debutaron en 1970).

Lo curioso es que Jordan volvió a copiar, pero esta vez no a McLaren, y si a Tyrrell; y les funcionó mejor... mucho mejor. El 198 y sus dos "estanterías" finalizaron el mundial en 4ª posición, aunque gracias a que las quitaron del coche y las llenaron de libros en casa de Eddie Jordan. Esa decisión le vino muy bien al equipo, sobre todo en la segunda mitad de 1998, tanto que Damon Hill y Ralf Schumacher consiguieron un histórico doblete en Spa para este equipo con patrón irlandés y sede en Silverstone. Además, los aficionados españoles guardamos buen recuerdo de ese coche que condujo Pedro de la Rosa como piloto probador.

Previa Bélgica 2013 II: Predicción meteorológica Spa

Es muy raro que durante las tres jornadas de un Gp de F1 en Spa no llueva sobre el circuito, y las previsiones nos auguran un 2013 con bastantes posibilidades de chubascos. A estas alturas todos los modelos que consultemos nos predicen tiempo seco para el viernes, y lluvias y descenso en las temperaturas desde el sábado, pero varían en señalar al sábado o al domingo como la jornada más complicada. Mi experiencia hace decantarme hacia aquellas previsiones que auguran que los primeros y segundos entrenamientos libres se disputarán sobre la pista seca, y es posible que los terceros (ya en sábado) también. El peligro llega el mediodía del sábado porque todo apunta a que pueden producirse tormentas y chubascos intermitentes (puede que fuertes) que condicionen por completo la lucha por la clasificación.

En esta página (para el sábado) podéis seguir las previsiones de la agencia meteorológica belga que marca unas temperaturas que no superarán los 20º durante todo el fin de semana, con viento flojo y tiempo muy inestable. La fiabilidad de sus pronósticos es alta para ambos días. He consultado diversos modelos meteorológicos que caminan por la misma ruta, y parece que las tormentas, acompañadas por lluvias débiles o moderadas, harán acto de presencia en la jornada dominical (con menos probabilidad) y en la tarde previa (con más fuerza). Aquí podéis ver lo previsto para el día de la carrera.

Aunque lo realmente útil para saber si la lluvia llega o no a Spa es el radar de precipitaciones. En esta imagen señalo el punto en el que se encuentra situado el circuito para poder seguir la evolución de los posibles chubascos que se acerquen al trazado belga. Aunque aviso de que es una zona muy complicada (y más con tormentas de por medio) para observar la creación de núcleos nubosos con lluvia y su movimiento, esta es la herramienta más útil para seguir (desde la distancia) el recorrido de unos chubascos que siempre traen de cabeza a los equipos y pilotos, pero que añaden una característica muy especial para los espectadores. Eso si, lo único que esperamos es que la lluvia no condicione tanto el resultado como, por ejemplo, lo hizo en 1998.


Aquel año se produjo una de las mayores montoneras de la historia de la F1, además del recordado incidente entre Coulthard y Schumacher, que provocó la ira del alemán en el garaje de McLaren mientras en Ferrari le pedían calma ya que el escocés, que iba a ser doblado, no pudo hacer nada para evitar la embestida de un líder destacado que tiró a la basura una carrera que tenía ganada. Una locura de carrera que propició el único doblete de Jordan con la victoria de Hill y el segundo puesto de Ralf.