Previa Rusia 2019: ¿Qué ocurrió en 2018?

La cita de la F1 con Rusia nos suele dejar pocas cosas que los amantes de este deporte queramos recordar. Y la cita de 2018 en Sochi no defraudó en ese sentido. El conocimiento que ya tienen los equipos sobre los Pirelli del pasado año nos regaló una sábado con una Q1 previsible, una Q2 inexistente y una Q3 predecible. Observar que lo único que tuvieron que hacer los coches que querían pasar a la última ronda era dar una vuelta fue vergonzoso. Y todo para que Bottas demostrara que la pista construida en las instalaciones de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2014 es uno de sus talismanes con una 'pole' incontestable.

Poca más historia quedó para el domingo porque Valtteri siguió siendo el rival a batir. Hamilton le ganó la posición gracias a la obediencia y trabajo de equipo de su compañero. El finlandés le permitía así a su vecino de garaje rozar su quinto título mundial. Vettel logró inquietar durante un par de vueltas a Lewis gracias a una buena estrategia que el británico anuló a pesar de los intentos desesperados (y muy feos) del germano para mantener la posición. Eso fue todo en la pelea por la victoria y el podio al que parecía que podía aspirar un Verstappen que puso la pizca de emoción durante un inicio de carrera espectacular. El holandés nos hizo esperar un final tan vertiginoso como el comienzo pero... nuestro gozo en un pozo.

Si Max defraudó con un final que esperábamos más emocionante no podemos decir lo mismo sobre el papel de McLaren y Alonso. El coche no daba para más y así se confirmó con una clasificación sin esperanzas y una carrera en la que solo un milagro le daría unos puntos a los que si parecía aspirar Sainz. Su Renault acabó tocado en un toque con Sirotkin y se quedó sin estar en una lucha por ser uno de los cuatro coches que completaran la zona de puntos. Esta batalla volvió a ser vencido por un brillante Leclerc que no dio opción al Haas de Magnussen ni a los Racing Point.

Previa Singapur 2019: ¿Qué ocurrió en 2018?

El fin de semana de Hamilton en Singapur fue de aquellos que marcan diferencias y dejan claro que pocos pilotos de la actual F1 pueden intentar batirlo. Era un GP que se suponía complicado para los Mercedes pero solo lo fue para Bottas porque el británico estuvo a otro nivel. Su 'pole' del sábado fue espectacular y le permitió plantearse el domingo como gran favorito. Cuando Lewis está así es casi imposible superarle, incluso cuando se lo toma con calma como durante la sucia pelea que planteó Grosjean ante un lento Sirotkin. Su único momento de riesgo fue ese: verse bloqueado por dos doblados y presionado por un Verstappen que fue el único que puso en riesgo la victoria del campeón y líder.

El holandés hizo otro "vueltón" el sábado pero perdió la segunda posición ante una buena salida y una buena primera vuelta de Vettel. El germano no encontró la velocidad que esperábamos de unos Ferrari que, como en 2017, empezaron a fallar ante la presión. Intentaron remediar lo que no lograron el sábado con una estrategia tan arriesgada como fallida. Sebastian no inquietó ni lo más mínimo a su máximo rival y perdió la plaza que le costó recuperar ante Verstappen. Ni  Vettel ni su equipo parecían que fueran a aprovechar que su coche parecía ser el mejor para llevarse ambos mundiales, cada vez más complicados.

Tras los seis favoritos Alonso encabezó el podio de los mortales. Su undécima posición del sábado sabía a 'minipole' para el domingo. McLaren lo aprovechó con una acertada estrategia y el asturiano puso el resto. Lo primero que hizo fue evitar el caos que provocó Pérez con su compañero Ocon. Optimista el francés y agresivo el mexicano que lo demostró con más vehemencia aún cuando empujó a Sirotkin (que estaba en todas). Salvo por ese incidente entre los Racing Point, Alonso tuvo una carrera cómoda para volver a demostrar que Singapur se le daba muy bien. Tras él, Sainz también hizo valer su libertad para escoger neumáticos y acabó octavo. El podio de los "mortales" lo cerró un Leclerc que volvía un puntuar para celebrar su salto a Ferrari en 2019. La zona de puntos la cerró un Hulkenberg que fue el único superviviente de aquellos que se colaron en la Q3 porque Grosjean se unió al descalabro de los Racing Point.

Previa Italia 2019: ¿Qué ocurrió en 2018?

El resumen se hace rápido cuando las expectativas de Ferrari eran salir de Monza como líderes en el mundial de constructores de F1 de 2018 y con Vettel a siete puntos de Hamilton. Sin embargo, los italianos se quedaron a 25 puntos de Mercedes y Sebastian se fue con 30 puntos de desventaja respecto a Lewis... y pudo ser peor. Además quedaba la sensación de derrota porque tras la 'pole' de Kimi y ocupar la primera fila por completo daba la sensación de que el resultado no se ajustaba al nivel del coche. Y como ocurrió en Alemania en 2018, el mayor error lo cometió aquel que no se los podía permitir. Tras ese cero no le quedaba margen para fallar y lo hizo, aunque quizá esta vez con una buena dosis de mala suerte.

Vettel dudó a la hora de intentar arrebatar la primera posición a su compañero y eso le costó que el ataque de Hamilton cumpliera su objetivo. El británico lo hizo perfecto y el germano metió la pata al intentar mantener una posición que tenía perdida cuando quedaba todo un gran premio por delante en el que podía haberla recuperado sin arriesgarse a un toque con su principal rival por el título. Quizá no se merecía el trompo pero así fue, y quizá por eso se quejó tras la carrera. Sus lamentos eran un insulto para todos los que observen con objetividad lo ocurrido: Lewis le da todo el espacio que puede darle y quejarse de que no lo hizo nos reafirma a los que colgamos la etiqueta de "llorón" al germano. No merecía la pena comentar más porque a pesar de mi condición ferrarista lo de Vettel era indefendible, solo había que ver las imágenes.

Tras su fiasco lo único que se pudo aplaudir fue su determinación para remontar y minimizar daños. A pesar de ello, su error también le costó la victoria a su compañero. Kimi se quedó solo ante los Mercedes y poco pudo hacer para evitar acabar emparedado entre ambos. Räikkönen destrozó sus neumáticos detrás de Bottas y acabó entregando el liderato a Hamilton, Segunda plaza para el finlandés, que tuvo suerte y todo. Gracias a que su compatriota no pudo superar a Verstappen pudo conservar esa posición, ya que el ritmo de Valtteri era muy superior al suyo. Por cierto, la maniobra del holandés para evitar el adelantamiento fue sucia y aún lo era más con sus injustificadas quejas al conocer una sanción justa. Una cosa es competir y otra muy distinta jugar a los coches de choque.

Movimiento poco deportivo que venía precedido del que vimos el sábado con unos protagonistas recurrentes. Magnussen volvía a buscar protagonismo en una maniobra muy polémica con Alonso. Lo que hizo el danés en la vuelta previa al último intento en Q2 no tenía razón de ser. Superar a otro coche una curva antes de iniciar ese giro tan trascendente es de ser poco inteligente y muy poco respetuoso. Esa actitud recibió la respuesta del español con un adelantamiento que destrozaba la vuelta de ambos, que ya estaba casi arruinada por la maniobra del de Haas. Lo peor de todo el movimiento llegó después con las palabras de ambos y del jefe del equipo norteamericano. El español tenía razón para quejarse pero, como es habitual, se pasó con su valoración al caer en el insulto. Y claro..., a Magnussen y Steiner les faltó el tiempo para continuar con la escalada de improperios y sin respeto ninguno. Vergonzoso. Por si fuera poco, Gasly también se dedicó a hacer leña del árbol caído para criticar al español. Lo dicho, mejor que se hubieran callado todos.

Lejos de estas guerras tan negativas estaba lo más positivo, como la estrategia de Mercedes al aprovechar el error de Vettel para atacar a Kimi; y el gran papel de los "nuevos" Force India. En solo dos citas tras su renovación y empezar de cero ya ocupan la séptima plaza en el mundial de constructores. El buen comportamiento de Ocon y Pérez les estaba haciendo superar a dos equipos que, supuestamente, estaban por delante del suyo. Haas tendría que haber sido ese cuarto equipo pero la actitud de sus pilotos y la sanción que le quitó la sexta plaza de Monza a Grosjean les dejaba sin alcanzarla.

La mantiene Renault gracias a que esos puntos que no sumó el francés y a los 4 que sí acabó sumando Sainz tras esa queja que pusieron al observar algo no muy legal en el fondo plano del monoplaza norteamericano. Además del madrileño también se beneficiaron de esta descalificación ambos Williams: Stroll ya había puntuado en otra cita pero no así Sirotkin, que sumó así su primer (y único) punto en la F1. Además de por eso, el ruso se lo tuvo que agradecer a los abandonos de Ricciardo y Alonso, ya recurrentes durante varias citas.

Rusia 2018: Bottas le regala medio título a Hamilton

La cita de la F1 con Rusia nos suele dejar pocas cosas que los amantes de este deporte queramos recordar. Y la cita de 2018 en Sochi no ha defraudado en ese sentido. El conocimiento que ya tienen los equipos sobre los Pirelli de este año nos regaló una sábado con una Q1 previsible, una Q2 inexistente y una Q3 predecible. Observar que lo único que tuvieron que hacer los coches que querían pasar a la última ronda era dar una vuelta fue vergonzoso. Y todo para que Bottas demostrara que la pista construida en las instalaciones de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2014 es uno de sus talismanes con una 'pole' incontestable.

Poca más historia quedó para el domingo porque Valtteri siguió siendo el rival a batir. Hamilton le ganó la posición gracias a la obediencia y trabajo de equipo de su compañero. Vettel logró inquietar durante un par de vueltas a Lewis gracias a una buena estrategia que el británico anuló a pesar de los intentos desesperados (y muy feos) del germano para mantener la posición. Eso fue todo en la pelea por la victoria y el podio al que parecía que podía aspirar un Verstappen que puso la pizca de emoción durante un inicio de carrera espectacular. El holandés nos hizo esperar un final tan vertiginoso como el comienzo pero nuestro gozo en un pozo.

Si Max defraudó con un final que esperábamos más emocionante no podemos decir lo mismo sobre el papel de McLaren y Alonso. El coche no daba para más y así se confirmó con una clasificación sin esperanzas y una carrera en la que solo un milagro le daría unos puntos a los que si parecía aspirar Sainz. Su Renault acabó tocado en un toque con Sirotkin y se quedó sin estar en una lucha por ser uno de los cuatro coches que completaran la zona de puntos. Esta batalla volvió a ser para un brillante Leclerc que no dio opción al Haas de Magnussen ni a los Force India.

Singapur 2018: Hamilton agarra medio campeonato

El fin de semana de Hamilton en Singapur es de aquellos que marcan diferencias y dejan claro que pocos pilotos de la actual F1 pueden intentan batirlo. Era un GP que se suponía complicado para los Mercedes pero solo lo fue para Bottas porque el británico ha estado a otro nivel. Su 'pole' del sábado fue espectacular y le permitió plantearse el domingo como gran favorito. Cuando Lewis está así es casi imposible superarle, incluso cuando se lo toma con calma como durante la sucia pelea que planteó Grosjean ante un lento Sirotkin. Su único momento de riesgo fue ese, verse bloqueado por dos doblados y presionado por un Verstappen que fue el único que puso en riesgo la victoria del campeón y líder.

El holandés hizo otro "vueltón" el sábado pero perdió la segunda posición ante una buena salida y unas buena primera vuelta de Vettel. El germano no encontró la velocidad que esperábamos de unos Ferrari que, como en 2017, empiezan a fallar ante la presión. Intentaron remediar lo que no lograron el sábado con una estrategia tan arriesgada como fallida. Sebastian no inquietó ni lo más mínimo a su máximo rival y perdió la plaza que le costó recuperar ante Verstappen. Ni  Vettel ni su equipo parece que vayan a aprovechar que su coche parece ser el mejor para llevarse ambos mundiales, cada vez más complicados.

Tras los seis favoritos Alonso encabezó el podio de los mortales. Su undécima posición del sábado sabía a 'minipole' para el domingo. McLaren lo aprovechó con una acertada estrategia y el asturiano puso el resto. Lo primero que hizo fue evitar el caos que provocó Pérez con su compañero Ocon. Optimista el francés y agresivo el mexicano que lo demostró con más vehemencia aún cuando empujó a Sirotkin (que estaba en todas). Salvo por ese incidente entre los Force India, Alonso tuvo una carrera cómoda para volver a demostrar que Singapur se le da muy bien. Tras él, Sainz también hizo valer su libertad para escoger neumáticos y acabó octavo. El podio de los "mortales" lo cerró un Leclerc que volvía un puntuar para celebrar su salto a Ferrari en 2019. La zona de puntos la cerró un Hulkenberg que fue el único superviviente de aquellos que se colaron en la Q3 porque Grosjean se unió al descalabro de los Force India.

Italia 2018: Hamilton descoloca a Ferrari

El resumen se hace rápido cuando las expectativas de Ferrari eran salir de Monza como líderes en el mundial de constructores de F1 de 2018 y con Vettel a siete puntos de Hamilton. Sin embargo, los italianos se quedan a 25 puntos de Mercedes y Sebastian se va con 30 puntos de desventaja respecto a Lewis... y pudo ser peor. Además queda la sensación de derrota porque tras la 'pole' de Kimi y ocupar la primera fila por completo da la sensación de que el resultado no se ajusta al nivel del coche. Y como ocurrió en Alemania,el mayor error lo cometió aquel que no se puede permitir estos errores. Tras ese cero no le quedaba margen para fallar y lo ha hecho, aunque quizá esta vez con una buena dosis de mala suerte.

Vettel dudó a la hora de intentar arrebatar la primera posición a su compañero y eso le costó que el ataque de Hamilton cumpliera su objetivo. El británico lo hizo perfecto y el germano metió la pata al intentar mantener una posición que tenía perdida cuando quedaba todo un gran premio por delante en el que podía haberla recuperado sin arriesgarse a un toque con su principal rival por el título. Quizá no se merecía el trompo pero así fue, y quizá por eso se haya quejado tras la carrera. Sus lamentos son un insulto para todos los que observen con objetividad lo ocurrido: Lewis le da todo el espacio que puede darle y quejarse de que no lo ha hecho nos reafirma a los que colgamos la etiqueta de "llorón" al germano. No merece la pena comentar más porque a pesar de mi condición ferrarista lo de Vettel es indefendible, solo hay que ver las imágenes.

Tras su fiasco lo único que se puede aplaudir es su determinación para remontar y minimizar daños. A pesar de ello, su error también le costó la victoria a su compañero. Kimi se quedó solo ante los Mercedes y poco pudo hacer para evitar emparedado entre ambos. Räikkönen destrozó sus neumáticos detrás de Bottas y acabó entregando el liderato a Hamilton, Segunda plaza para el finlandés, que tuvo suerte y todo. Gracias a que su compatriota no pudo superar a Verstappen pudo conservar esa posición, ya que el ritmo de Valtteri era muy superior al suyo. Por cierto, la maniobra del holandés para evitar el adelantamiento fue sucia y aún lo es más con sus injustificadas quejas al conocer una sanción justa. Una cosa es competir y otra muy distinta jugar a los coches de choque.

Movimiento poco deportivo que venía precedido del que vimos el sábado con unos protagonistas recurrentes. Magnussen volvía a buscar protagonismo en una maniobra muy polémica con Alonso. Lo que hizo el danés en la vuelta previa al último intento en Q2 no tenía razón de ser. Superar a otro coche una curva antes de iniciar ese giro tan trascendente es de ser poco inteligente y muy poco respetuoso. Esa actitud recibió la respuesta del español con un adelantamiento que destrozaba la vuelta de ambos, que ya estaba casi arruinada por la maniobra del de Haas. Lo peor de todo el movimiento llegó después con las palabras de ambos y del jefe del equipo norteamericano. El español tenía razón para quejarse pero, como es habitual, se pasó con su valoración al caer en el insulto. Y claro..., a Magnussen y Steiner les faltó el tiempo para continuar con la escalada de improperios y sin respeto ninguno. Vergonzoso. Por si fuera poco, Gasly también se dedicó a hacer leña del árbol caído para criticar al español. Lo dicho, mejor que se callen.

Lejos de estas guerras tan negativas está lo más positivo, como la estrategia de Mercedes al aprovechar el error de Vettel para atacar a Kimi; y el gran papel de los "nuevos" Force India. En solo dos citas tras su renovación y empezar de cero ya ocupan la séptima plaza en el mundial de constructores. El buen comportamiento de Ocon y Pérez les está haciendo superar a dos equipos que, supuestamente, están por delante de su equipo. Haas tendría que ser ese cuarto equipo pero la actitud de sus pilotos y la sanción que le ha quitado la sexta plaza de Monza a Grosjean les deja sin alcanzarla.

La mantiene Renault gracias a que esos puntos que no suma el francés y a los 4 que acabó sumando Sainz tras esa queja que pusieron al observar algo no muy legal en el fondo plano del monoplaza norteamericano. Además del madrileño también se beneficiaron de esta descalificación ambos Williams: Stroll ya había puntuado en otra cita pero no así Sirotkin, que suma así su primer punto en la F1. Además de por eso, el ruso se lo tiene que agradecer a los abandonos de Ricciardo y Alonso, ya recurrentes en estas últimas citas.