MP4-30, el McLaren con el que quieren volver a hacer historia

Una presentación virtual y unas cuantas palabras que transmiten entusiasmo no son suficientes argumentos para incluir al McLaren MP4-30 en el grupo de favoritos o en el de sufridores de la F1 de 2015, pero si hay algo que se puede ver a primera vista es que el nuevo proyecto rompe la tendencia de diseño que se instauró en 2014. Prodromou, la mano derecha de Newey durante años, puede tener algo que ver, por supuesto. El cambio de normativa... también. Que el motor sea Honda y no Mercedes, pues si. Razones hay muchas, pero la fundamental es invisible, no se toca ni tiene un responsable y tiene mucho que ver con ese eslogan tan ambicioso: "hacer historia". McLaren-Honda es una alianza histórica, mítica, legendaria...; e igualar lo que se logró en 4 años es imposible.

Por eso, desde Woking toman ese recuerdo para empezar desde cero. Algo que sus pilotos tienen claro. Button sigue y tiene que devolver esa confianza con trabajo y resultados; y Alonso vuelve a la que fue la casa de horrores para él. El español está ilusionado por empezar un proyecto desde cero bajo el paraguas de dos nombres, que unidos, infunden respeto entre todos los actores de la Fórmula 1. Dos veteranos que tienen la que puede ser su última jugada ganadora en una partida en la que no les quedan demasiados años. Su talento será fundamental para desarrollar una nueva máquina que nace con todas las dudas de algo nuevo pero con todo por hacer y demostrar.

El nuevo coche toma elementos visuales que recuerdan a aquella época y a otras no tan lejanas. Hasta que veamos el rendimiento del nuevo propulsor y la eficacia aerodinámica del MP4-30 es una tontería fijarse en elementos del coche visto en la presentación, como si eso valiese para intuir sus puntos fuertes y débiles. Que si el morro tal o el alerón no se qué... Lo visto en las fotos y vídeos que llegan desde Woking sólo es una sombra de lo que, primero, veremos en las pruebas de pretemporada y, después, en la cita inaugural en Australia. Así que, de momento, sólo nos podemos quedar con un proyecto que despierta entusiasmo recuerdos inolvidables, y que genera todo tipo de expectativas. Sólo nos queda despejar la incógnita y ver si la sorpresa que nos llevamos es agradable o una decepción. No tenemos que tener demasiada paciencia porque las respuestas no tardarán demasiado en llegar. Hasta ahora, si algo tengo claro, es que este McLaren que luce sin demasiados nombres que ensucien su carrocería se parece a un McLaren... que ya es algo.


Previa F1 2014 IV: ¿Quién dijo feo? (Primera parte)

A falta de poder tomar una tabla de tiempos y observar el comportamiento de los coches de F1 que estos días se presentan para competir en 2014, a especialistas y aficionados apenas nos queda como entretenimiento comparar los nuevos modelos con los de 2013 y debatir sobre su estética. Esta última opción me dio la idea de recopilar imágenes de algunos de los engendros más extraños que han pisado el asfalto. Y no he sido el único que ha pensado en ello, porque cuando escribía estas líneas he visto que varios medios han hecho lo mismo, entre ellos ESPN, que coincide en algunos monoplazas como el  Ligier JS5 de 1976 y su tremenda cubierta de motor en la que podían haber llevado a un acompañante, varias maletas y la rueda de repuesto.

La década de los 70 fue la que nos permitió ver más ensayos extraños y locuras. La lista es muy larga, desde el ATS H1 al Ensign 179, sin olvidarnos de los múltiples ingenios de los March, Wolf o Matra. Lo cierto es que en aquellos años pocos se salvaron a la hora de realizar experimentos de todo tipo, como el March que condujo James Hunt en su primera carrera en Mónaco 1973. Seguro que a Newey le falla su corazón un segundo al ver tal "prodigio aerodinámico".


Pero si el genio de Adrian se ve insultado con esta insulsa creación, qué decir de los Ensign. Ya he mencionado al 179, pero no nos podemos olvidar de muchos otros esperpentos creados por Morris Nunn. Entre ellos destaco este N173 que sólo consiguió cruzar la línea de meta en dos ocasiones en 1973. Inclasificable.



La década nos dejó la breve pero sorprendente aparición los Eifelland March. El constructor alemán disputó 8 carreras en 1972 con su E21 que parecía llevar al piloto en una canoa coronada por un único retrovisor situado frente a su casco: imaginad los puntos muertos de ese espejo...